Encandilados

A falta de cinco minutos para el final de su partido, un gol de Estudiantes ante Central le daba el campeonato. Pero el fútbol es tan imprevisible que nos regala noticias inesperadas continuamente. Cuando Independiente se perdía goles de contraataque, Sabia marcó el gol de Argentinos y puso el partido 3 a 3. En mismo momento, Desábato recibió una pelota limpia en el punto del penal, con tiempo y espacio para definir. Aún con el empate de Argentinos, si el zaguero enviaba la pelota al fondo de la red, Estudiantes festejaba el título. Pero Desábato le pegó de sobrepique y el balón terminó en la tribuna. En el lamento del defensor se adivinaba que quizás no habría más chances tan claras como esa. Parece que la disputa por el Torneo Clausura 2010 entre Estudiantes y Argentinos se define en jugadas tan finas como aquélla.

Argentinos mostró actitud para llevarse el triunfo ante Independiente y tuvo el convencimiento y la suerte que se necesitan para ganar campeonatos, más allá de haber merecido la victoria y de ser superado por su rival. Pero ese es uno de los sellos distintivos del equipo de Borghi: va al frente hasta el final. Así definió partidos bajo presión, de esos que se necesitan para ganar campeonatos. No es poco para un equipo con jugadores no acostumbrados a vivir esas situaciones. En los últimos cuatro partidos, Argentinos marcó al menos un gol en los últimos cinco minutos. Coria le dio el empate ante Arsenal, Raymonda aseguró la victoria ante Gimnasia (LP), Sosa le dio el triunfo ante San Lorenzo y Caruzzo le dio forma a la hazaña de ayer.

Independiente fue el claro dominador del partido y encontró en Nuñez su mejor arma apara causar peligro en el arco rival. El equipo de Gallego dispuso de más de diez llegadas claras, que lo dejaban arriba en el marcador con justicia, mostrando el nivel que lo puso en la punta. Pero los partidos no se ganan sólo con juego sino también con actitud y convencimiento. Cuando esos valores empezaron a declinar entre los jugadores de Independiente, Argentinos encontró el gol de Pablovich para poner el 2-3 y se arrimó al arco de Gabbarini. Después llegó el amontonamiento, el empate de Sabia, el error en la salida de Independiente, el gol agónico de Caruzzo y el 4 a 3 definitivo. Con una fecha para el final, el equipo de Borghi se ubica un punto arriba de Estudiantes.

Como hace un año Gimnasia (LP) en la Promoción, Argentinos encontró la victoria agónica sobre el final, cuando parecía que Estudiantes llegaría al final en la punta. Una vez más, el fútbol fue capaz de generar grandes emociones en los hinchas, de esas que pocas veces pueden sentirse fuera de una cancha. El escritor argentino Martín Caparrós afirmó: “Cuando vemos un partido, somos chicos oyendo un cuento, ansiosos porque llegue ese final que nos encandile". Ayer, una vez más el fútbol volvió a encandilarnos.

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