
Del Potro tiene apenas 20 años, es fanático de Boca y del programa Casi Ángeles. Parece mentira que a tan corta edad se le pueda pegar tan fuerte y de forma tan contundente a una pelota tan pequeña. Esos saques matadores, esas derechas cruzadas que corren como piedras (así las había calificado previamente el propio Federer) no pueden ser obra de alguien tan joven. Alguien de esa edad no puede haber llevado su juego a ese extremo, no puede tener tan claro cómo se juega una final. Pero la Torre de Tandil de 1,98 mts. tiene precisión en el brazo y en la cabeza.
Por eso pudo levantar un partido en desventaja ante un campeón como Federer y ganar una final que ya se convirtió en una hazaña. Porque derrotó al número uno, al pentacampeón del torneo, porque se impuso a una desventaja inicial y porque corrió y luchó durante casi cuatro horas para ganar por 3-6, 7-6, 4-6, 7-6 y 6-2 y quedarse con el premio de 1,6 millones de dólares. “Es difícil explicar esto...sueño desde que era un niño con ganar este trofeo. Es increíble, perfecto, no puedo creerlo. Es la mejor sensación de mi vida. No entiendo nada. Quiero disfrutar este momento" dijo después del partido.
Es un milagro el deporte en la Argentina. Con escasos apoyos de los dirigentes, con una moneda cuyo valor cuadriplica o incluso quintuplica al dólar o al euro, y que dificulta los viajes y las competencias de los jugadores en el exterior, con pocas instalaciones acordes, el tenis de este país se las ha arreglado para convertirse en una potencia del deporte blanco. Argentina tiene hoy 8 jugadores entre los 100 mejores, sus tenistas se destacan en casi todas las superficies y con sus altos y bajos llegan asiduamente a las instancias finales de los torneos chicos y grandes. Pero Del Potro rompió todos los moldes. De los cuatro Gran Slams existentes, el tandilense se llevó uno. Y entró para siempre en la historia.
Grande Delpo, grande...
ResponderEliminarAyer se recibió de "grande" el tandilense. Tuve la suerte de ver el partido con unos amigos en Locos por el Fútbol. Fue un momento muy emotivo. Lo que logró este chico es inmenso.
Saludos,
Migue