Así empieza el fútbol argentino en 2012

Con las ilusiones renovadas y la fe inquebrantable saldrán los equipos a la cancha. Hoy a la noche, Boca – Olimpo y Lanús – San Lorenzo en simultáneo darán inicio a un nuevo campeonato de fútbol en la Argentina. Tras un verano de partidos chatos y escasos movimientos de jugadores, el nuevo torneo larga en medio de debates sobre el formato de los torneos, deudas galopantes y reajustes presupuestarios de los clubes, además de un nuevo aumento de las entradas para los hinchas.

Números rojos

A fin de 2011, antes de abandonar su puesto de Jefe de Gabinete para convertirse en Senador, Aníbal Fernández autorizó el pago adicional a los clubes de 225 millones de pesos por los derechos de televisión. Luego, la Presidenta Cristina Fernández agregó 75 millones más para el programa Fútbol para Todos. Así, serán 300 los millones adicionales que recibirán los equipos argentinos de parte del Estado Nacional por ceder los derechos de TV, que se suman a los 600 por temporada pactados en agosto de 2009. Canal 7, la señal estatal, seguirá emitiendo todos los partidos de cada jornada en forma gratuita. Luego de firmar el aumento, Aníbal Fernández asumió como Presidente de Quilmes, por lo que desde allí administrará parte del dinero que el mismo cedió.

En el despacho que autoriza el aumento se deja en claro expresamente que la Asociación del Fútbol Argentino debe controlar la economía de las instituciones afiliadas. Es decir, qué hacen con la plata que se les cede. Pese a que los clubes perciben más dinero de la televisión desde 2009, los balances económicos no son alentadores.

Según un informe reciente del sitio canchallena.com, los clubes argentinos cerraron su último ejercicio con una ganancia total de 189 millones de pesos. Sin embargo, cada vez deben más dinero, ya que el pasivo general creció 182 millones en relación al el período anterior. En total, el rojo acumulado de los equipos de primera más River es de 1303 millones.

Independiente informó en los últimos días que debe en total 320 millones, aunque en los libros figura una deuda global de 190. San Lorenzo no aprobó su último ejercicio contable, aunque se calcula que la deuda total sería de más de 170 millones. River cerró su último balance con $ 89.202.949 de superávit. Sin embargo, eso no impidió que su alto pasivo de 2010 ($ 216,8 millones) creciera hasta los $ 234.766.135.

Pese al panorama deficitario de algunos, existen otro equipos con su economía equilibrada, como Atlético Rafaela, Olimpo, Vélez, Colón, Lanús, Tigre y Argentinos.

Mientras el Estado le abona a los clubes 900 millones de pesos por año por los derechos de televisión, las entidades deportivas de la Argentina le deben a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), o sea, al Estado, 275 millones. Como bien se apunta en un reciente informe del diario Página/12, en la lista de deudores figuran casi todos los clubes afiliados a la AFA. Lo curioso del caso es que la propia asociación es la que aparece al tope del ranking de números rojos, ya que le adeuda a la AFIP 47.756.468 pesos. En la lista le siguen River, (24 millones de dueda), Boca (22) y Newell´s (15).

Mercado quieto

El contexto económico se reflejó en el mercado de pases de verano. En medio de la crisis europea, sólo dos jugadores argentinos fueron transferidos al exterior: Franco Vázquez, de Belgrano al Palermo, y Guido Pizarro, de Lanús a la Fiorentina. 
Franco Vázquez, presentado en el Palemo de Italia

Antes los futbolistas se iban en banda en cada mercado de pases. Ahora, sobran los dedos de una mano para contar los emigrados. Además de la crisis económica en el Viejo Continente, el proceso denota una escasez de buenos valores capaces de competir al nivel del primer mundo deportivo.

Los tres jugadores que se marcharon a España son una muestra de la falta de futbolistas capaces de dar el salto a los poderosos de las grandes ligas: Hugo Bargas pasó de All Boys al Gimnástic, Fernando Barrientos se fue de Lanús al Villarreal B y Hernán Pereyra abandonó Banfield para sumarse al Badajoz. Los clubes domésticos aportaron escasos movimientos. Las llegadas de Santiago Silva a Boca y de David Trezeguet y Leonardo Ponzio a River se cuentan como lo más destacado. 

En este contexto, lejos de aplicar las leyes de control vigentes, la solución parece ser un salto hacia adelante. "El problema económico que tienen los clubes es muy grave, hay que buscar la forma de que el déficit que produce el fútbol se modifique. No pagar contratos en dólares, que de los impuestos se haga cargo el jugador", afirmó recientemente el presidente de San Lorenzo, Carlos Abdo. Además, a los recientes aumentos de las cuotas sociales se suma un incremento en los valores de las entradas generales del 25 %, que pasarán a costar 50 pesos. 

Pese a todo, buenos beneficiarios de la situación son muchos de los futbolistas, que a la par del incremento en los ingresos por televisión de los clubes disfrutan de mejoras sensibles en sus contratos. El déficit crónico en los presupuestos, que intenta equilibrarse con transferencias al exterior, lleva a que los mejores valores emigren jóvenes, dejando en las canchas locales un fútbol de bajo nivel, mientras la televisión transmite los fines de semana decenas de partidos foráneos donde brillan las mejores estrellas argentinas. 

Sin embargo, el sistema de transferencias compulsivas lleva a que muchos de los futbolistas vendidos a Europa jueguen allí ocasionalmente, por lo que al poco tiempo retornan al país tras la amarga aventura. En este torneo, Estudiantes contará con Mariano Andújar, Enzo Pérez, Facundo Coria y Mauro Boselli, todos futbolistas de fugaz paso por Europa con escaso suceso.

A pesar del panorama oscuro, las tribunas estarán tomadas. La ilusión fe los hinchas es la misma. Cuando el balón rueda, no importan los balances en rojo. Lo único que importa son los números del resultado deportivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada