La crisis del fútbol peruano

La sangre no llegó al río, pero los conflictos existentes en el fútbol peruano pusieron en riesgo la continuidad del torneo Descentralizado 2012. En medio de una profunda crisis económica que afecta a buena parte de los equipos en primera, finalmente la segunda jornada del campeonato que empieza este sábado se jugará con futbolistas profesionales gracias a los acuerdos entre la Germio de Futbolistas (Safap) y la Federación Peruana de Fútbol. Sin embargo, hasta hace pocos días, tres equipos habían desistido de participar del campeonato.

“Ganó por abandono” es una expresión común en deportes como el boxeo, donde el desarrollo de la competencia puede inducir a uno de los participantes a desistir de continuar en la batalla. Pero en el fútbol, el resultado se decide en el césped, aunque a veces el ámbito de los escritorios pesa más que lo que sucede en el campo.

En Perú, tres equipos de primera decidieron hace unos días no participar del torneo Descentralizado 2012, a raíz de una huelga convocada por el gremio de futbolistas, que se solidarizó con jugadores de varios equipos a los que se les debían sumas importantes de dinero. Así es como San Martín, César Vallejo y Unión Comercio no formarían parte del torneo de primera división.

Hace unas semanas, la Asociación de Fútbol Profesional presentó una serie de normas que regirían el próximo torneo, donde se destacaban los artículos 106, 107 y 108, que referían al orden económico y financiero de los equipos. Allí, se estipulaba que las instituciones debían comprometerse a pagar las deudas que tenían con sus futbolistas en un plazo de hasta 24 meses. En algunos casos, se debían salarios de 8 meses atrás. El 14 de febrero, a cuatro días del inicio del torneo, los 16 equipos presentaron los presupuestos para la presente temporada. Sin embargo, 6 clubes no habían alcanzado ningún acuerdo con sus jugadores.

Algunos de los equipos que más deudas tenían no mostraron voluntad de pago. Luego, la Safap endureció su postura: se negó a aceptar el plazo de pago de 24 meses y llamó a una huelga. La primera fecha se jugó con juveniles. La Asociación de Fútbol peruano declaró ilegal la medida y muchos clubes despidieron futbolistas.

San Martín de Porres no sólo se retiró del torneo sino que cerró el club. Luego, César Vallejo y Unión Comercio siguieron sus pasos. Del otro lado, equipos como Alianza Lima, Sport Boys, Cienciano y Cobresol debían dinero desde 2010. Algunos de ellos obligaron el año pasado a sus jugadores firmar planillas de pago apócrifas para que sus respectivos clubes puedan seguir jugando. Universitario dejó de pagar a sus jugadores en julio e incluso se le dieron por perdidos varios partidos por las deudas. En el partido ante Trujillo del año pasado, se presentó con camisetas de entrenamiento pintadas a mano.

Lo cierto es que la decisión de los tres clubes de hacerse a un lado fue la explosión de un problema financiero de largo alcance del fútbol incaico. Desde hace cinco años, los derechos de televisión, en su mayoría en manos de Movistar TV, no han variado y los sueldos de jugadores se triplicaron El valor de las entradas no se ha modificado. Los ingresos de los clubes de fútbol han caído en 40% durante los últimos cinco años. Clubes importantes como Alianza Lima y Universitario no tienen ningún patrocinador en sus camisetas, porque cada vez menos empresas están interesadas en el sector.

Finalmente, César Vallejo y Unión Comercio formarán parte del torneo. El partido entre San Martín de Porres y Sport Huancayo no fue programado. El equipo universitario no resolvió su participación. Pasó una buena parte del temblor, pero la crisis de fondo aún queda pendiente.

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