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Gimnasia (LP) y los despidos compulsivos

“El entrenador murió, calladito la boca, cuando el juego dejó de ser juego y el fútbol profesional necesitó una tecnocracia del orden. Entonces nació el director técnico, con la misión de evitar la improvisación, controlar la libertad y elevar al máximo el rendimiento de los jugadores” dice Eduardo Galeano en su libro “El fútbol a sol y a sombra”. Pablo Fernández ni siquiera tuvo tiempo de ordenar el plantel de Gimnasia (LP) ya que duró sólo 15 días en su cargo. Perdió los tres partidos que disputó y la dirigencia del Lobo platense decidió despedirlo de su cargo hace dos días. “Gimnasia necesitaba una mano, yo tenía confianza; no pudimos sacar buenos resultados y me echaron sin saber lo que yo podía dar", dijo Fernández tras ser cesanteado. Gimnasia, un club con un déficit operativo mensual de más de un millón de pesos, deberá pagarle el año entero de contrato. No es la mejor forma de tratar un ídolo del club.

Del 2004 hasta hoy, 6 técnicos pasaron por el banco del equipo de La Plata. Salvo los casos de Pedro Troglio, que estuvo dos años en su cargo, y el de Leonardo Madelón, que permaneció en el banco por 14 meses, los otros tres entrenadores no llegaron al año de contrato. Carlos Ischia y Julio César Falcioni duraron 8 meses cada uno y el colombiano Francisco Maturana sólo 4. La particularidad del caso fue que el Troglio, como Fernández, también perdió los primeros tres partidos que disputó como DT de Gimnasia (ante Independiente, Vélez y Rosario Central), allá por abril de 2005 En aquel momento, los dirigentes tuvieron más espaldas para bancar al técnico y el campeonato siguiente el equipo terminó segundo. A modo de homenaje, en junio de 2006, el club retiró la camiseta número 21, esa que Troglio utilizaba cuando vestía los colores de Gimnasia.

El mismo Madelón debió abandonar su cargo en el Lobo en este mismo torneo. Tras tomar al equipo en una situación comprometida por su bajo promedio de descenso, el entrenador sumó 55 puntos a lo largo de la temporada 2008/09 y dejó al equipo en primera tras una promoción para el infarto ante Atlético de Rafaela, con un triunfo agónico por 3 a 0 en el partido de vuelta. Pero la floja campaña del equipo en el Torneo Apertura lo alejaron de su cargo en la fecha 16, tras la derrota ante Argentinos. Hoy, Gimnasia está en zona de descenso directo. Perdió los últimos cinco partidos que jugó y necesitará sumar muchos puntos en el próximo campeonato para no perder la categoría.

En el campeonato argentino que acaba de finalizar, 9 equipos cambiaron de técnico a lo largo de 19 fechas. Gimnasia es un caso particular porque modificó su entrenador dos veces. Otro caso extraño es el del Héctor Rivoira, quien renunció a la dirección técnica de Atlético Tucumán en la fecha 12 y en la 17 asumió como responsable de Huracán. El mismo Huracán que no pudo sostener en su cargo Ángel Cappa, principal responsable de la brillante campaña del torneo anterior, que abandonó su cargo en la jornada 15. En La Plata se dio otro caso extraño a comienzos de este año, cuando Leonardo Astrada dejó de ser el técnico de Estudiantes en marzo y fue reemplazado por Alejandro Sabella, quien completaría el semestre consagrando al pincha como campeón de América. O sea que el máximo trofeo continental tuvo como responsables a dos entrenadores. Sabella y Estudiantes afrontarán mañana la final del Mundial de Clubes ante el Barcelona.

Sin embargo, el paso de Fernández en Gimnasia no fue tan breve como el Abel Balbo por el Treviso de Italia en febrero de 2009. Balbo fue presentado como técnico del equipo del ascenso italiano, pero los jugadores se negaron a entrenarse porque apoyaban a Luca Gotti, el técnico despedido, por lo que el argentino renunció inmediatamente. “Fui técnico por unos minutos” declaró después.

“El entrenador decía: - Vamos a jugar. El técnico dice: - Vamos a trabajar” también escribe Galeano. El trabajo del técnico se ha vuelto más importante en los últimos tiempos, dijo Cappa ayer en TyC Sports, porque muchos de los futbolistas que llegan a jugar en primera tienen deficiencias técnicas que deben corregirse. Esa situación, afirmó Cappa, antes no era tan común.

El cargo de entrenador en la Argentina se ha vuelto pasatista. Los técnicos llegan a los clubes con la obligación de conseguir resultados inmediatos ante las urgencias de los dirigentes y los hinchas, que desde el costado exigen máximo rendimiento en el menor tiempo posible. El presidente de Gimnasia, Walter Gisande, supuestamente echó a Fernández porque no soportaba la presión de los hinchas. La diferencia es que Gisande no solo es hincha sino también es dirigente, por lo que no debe actuar bajo esa lógica. Los directivos de Gimnasia, y todos los del fútbol argentino que despiden entrenadores en forma compulsiva, deberían ser responsables por las decisiones que toman y sostenerlas en los hechos, porque para eso fueron elegidos, para decidir. Porque si uno sabe que si pierde tres partidos debe irse, no se puede trabajar.

Banfield Campeón

La gloria le fue esquiva a Banfield por primera vez allá en 1951, cuando empató en el primer puesto de la tabla con Racing. Pese a que tenían mejor deferencia de gol, los del sur debieron jugar dos partidos frente a La Academia en la cancha de San Lorenzo. El primer duelo terminó en un empate sin goles, pero el segundo fue victoria de Racing, que le permitió alcanzar el tricampeonato. Cuenta la leyenda que el entonces presidente Perón simpatizaba por La Academia, dada su estrecha relación con el entonces Secretario de Hacienda Ramón Cereijo. Pero su esposa Evita prefería que el campeón fuera Banfield, que expresaría al pobre que asciende y derrota al poderoso, algo que pregonaba el peronismo de la época. Aquella vez no pudo ser, pero 60 años después Banfield no se conformaría con el segundo puesto y alcanzaría la gloria.

La historia dirá que fue el 13 de diciembre de 2009 cuando Banfield se consagró campeón por primera vez en su historia, nada menos que en La Bombonera. Ni siquiera necesitó de una victoria para festejar, ni mucho menos de un gran partido. Los 41 puntos que había acumulado previamente le alcanzaron para festejar. Tuvo como aliado a San Lorenzo, que desde Rosario le regaló una victoria sobre Newell´s e impidió que los rojinegros pudieran consagrarse. En los libros dirá que este grupo comandado por Julio César Falcioni fue el mejor de este Apertura 2009. Eso quedará para siempre.

Los partidos decisivos entre Boca y Banfield y Newell´s y San Lorenzo pueden verse a través de un espejo, que como tal refleja idénticas imágenes. Fue hasta sorprendente la similitud entre el desarrollo de los dos encuentros, lo que se refleja hasta en el resultado, que en ambos casos fue de 2 a 0 para el equipo que no peleaba por nada. En La Bombonera, fue Boca quien durante los primeros 30 minutos manejó mejor la pelota, creó más llegadas y justificó la victoria parcial, que llegó a los 7 minutos de la mano de un penal ejecutado por Palermo, quien cambió por gol una falta de Barraza sobre Gaitán. Recién tras media hora, Banfield pudo crecer de la mano de Battión y acercarse al área contraria. Tras algunos cabezazos de Víctor López, fue Sebastián Fernández quien tuvo una clara chance sobre el final del primer tiempo. Tras recibir de Silva, el uruguayo disparó cruzado pero la pelota se fue cerca del palo de Abbondanzieri. Al comienzo de la segunda parte, Banfield se ubicó en campo contrario y llegó de la mano de centros cruzados, que fueron cabeceados por Silva y López, aunque sin suerte. A los 14, los del sur tomarían de su propia medicina. Paletta bajó un centro y Palermo la empujó para marcar el 2 a 0 definitivo. A partir de allí, el partido entró en un punto muerto, aunque siempre más inclinado hacia el lado de Boca. Banfield pareció atar su suerte a una derrota de Newell´s que le diera el campeonato que no podía asegurar con una victoria propia. Esta vez la suerte estuvo de su lado.

El partido disputado en Rosario muestra un guión similar al de La Boca, aunque con distintos interpretes. San Lorenzo fue más desde el comienzo, dispuso de un penal que Peratta le atajó al Kily González y encontró la ventaja a los 11 minutos de la mano de un precioso tiro cruzado de Bordagaray, que se metió en el ángulo de Peratta. Newell´s recién pareció despertar cerca de la media hora, de la mano de la movilidad y los remates de Formica. En el segundo tiempo, los rojinegros intentaron presionar sobre el área rival, pero cuando a los 22 minutos el mismo Bordagaray empujó al gol un centro de Pintos, los sueños de Newell´s se derrumbaron para siempre. Impotentes, los rosarinos intentaron el centro milagroso a un apagado Boghossian, para intentar un descuento que nunca llegaría. Una victoria hubiera dejado el campeonato en sus manos.

Es una lástima que Banfield cierre su campeonato con una derrota, por esa tendencia a recordar siempre las últimas imágenes de los equipos. Pero el traspié ante Boca no empaña la formidable campaña del equipo de Falcioni, que con 41 puntos se llevó un campeonato por primera vez. Ganó 12 partidos, sólo recibió 11 goles, tuvo a un gran arquero como Luchetti, a un caudillo como Sebastián Méndez, a un importante generador de fútbol como Erviti y a un goleador letal como Silva, bien acompañado por Sebastián Fernández y James Rodríguez. Quedarán para siempre las lágrimas de Falcioni, la foto de Luchetti levantando la copa, el aplauso de los hinchas de Boca y la alegría de los simpatizantes del Taladro en La Bombonera y en el estadio Florencio Sola. La gloria postergada por más de 113 años, esa que ya no tiene que esperar como en el ´51, ya es real, está aquí y ahora. Y puede ser mayor.

Nos vemos el domingo

Y finalmente todo se definirá en la última fecha. Si es que se define, claro está. La contundente victoria de Newell´s en La Plata ante Gimnasia (LP) determinó que aún ganando Banfield no pudiera festejar el campeonato ayer. De todas formas, el Taladro sufrió demasiado y sólo puedo encontrar el triunfo ante Tigre sobre el final con un cabezazo de Víctor López. Con el triunfo, el Banfield llega a la última fecha con una luz de dos puntos sobre Newell´s. Una victoria le dará el primer título en Primera División de sus 113 años de vida.

Resulta indiscutible que los dos equipos que llegan a la fecha decisiva del torneo con chances de conseguir el título son los dos mejores equipos del Apertura 2009. Eso queda claro al ver los números. Banfield acumula 41 puntos, con 12 victorias, 5 empates y una sola derrota. De los últimos 9 partidos, ganó 8 y sólo perdió uno. Entre los últimos triunfos se incluyen victorias resonantes ante Estudiantes, San Lorenzo, Vélez e Independiente. Es común pero no menos cierto mencionar que es la defensa el pilar del equipo de Falcioni, ya que sólo recibió 9 goles en 18 partidos. Sólo en la derrota por 2 a 1 ante Racing en la fecha 16 recibió más de un tanto en un mismo encuentro. La contundencia de Silva adelante, con sus 13 goles, le agrega el peso ofensivo necesario para pelear arriba. Ayer, ante Tigre, a Banfield le costó encontrar jugadas de peligro, en un partido donde debía asumir la responsabilidad de atacar para conseguir la victoria ante un equipo que se cerró bien atrás. Un tiro en el travesaño de James Rodríguez en el primer tiempo y otro remate de Erviti en el segundo aparecieron como las situaciones más claras de un equipo que recurrió a los centros cruzados como arma principal para llegar a la victoria. La cabeza de López le dio el triunfo a sólo 6 minutos del final.

El caso de Newell´s y su triunfo de ayer en La Plata también presenta características dignas de un equipo que aspira a ganar el campeonato. El equipo de Sensini acumula 39 puntos a falta de un partido y ya superó en ese rubro al último campeón rojinegro de 2004, dirigido por Américo Gallego, quien alcanzó el título sumando apenas 36 unidades. De los últimos 10 partidos, Newell´s ganó 8, empató 1 y perdió el restante. En ese lapso venció a Estudiantes, Vélez y Colón entre otros. Esta seguidilla de victorias de los dos punteros en la recta final demuestra el carácter y la categoría de Banfield y Newell´s para asumir la responsabilidad de pelear por el título y ganar los partidos decisivos. Es curioso como en la recta final los dos sufrieron derrotas inesperadas (Banfield como local ante Racing, Newell´s en casa ante Arsenal) y pudieron recuperarse a la fecha siguiente con una victoria para seguir prendidos en la pelea por el título. Ayer, los rosarinos dejaron atrás la derrota en el partido anterior ante los de Burruchaga y de la mano de un Formica inspirado y de la contundencia de Boghossian sumaron de a tres.

El domingo probablemente haya un nuevo campeón en la Argentina. Banfield irá a La Bombonera a definir contra Boca y Newell´s recibirá a San Lorenzo. Si empatan en puntos (derrota del Taladro y victoria de rojinegra) habrá partido desempate. Pero Banfield sabe que depende de sí mismo. Una victoria en La Boca le dará el campeonato sin depender de nadie. Podría consagrase en el mismo lugar que donde su eterno rival Lanús consiguió el primer campeonato de su historia en 2007. Probablemente los de Falcioni no piensen en eso, aunque saben que nunca estuvieron tan cerca de la gloria.

La AFA socialista

"Hay que apuntar a un reparto más socialista" dijo a comienzos de la semana pasada Julio Grondona para justificar la nueva forma de distribuir los 600 millones de pesos que los clubes argentinos recibirán de parte del Estado Nacional por los derechos de televisión de los partidos. La batalla silenciosa que se había iniciado en agosto tuvo como victoriosos, al menos por ahora, a los 14 clubes que propusieron un reparto del dinero más equitativo, ya que traslada buena parte de los porcentajes de dinero recibido de los clubes más grandes a los más chicos. Sin la presencia 5 de los 6 clubes más importantes (sólo votó un representante de River), el Comité Ejecutivo de la AFA aprobó el martes pasado el nuevo acuerdo. A partir de ahora Boca y River recibirán 30, 6 millones de pesos cada uno. En un segundo escalón, San Lorenzo, Racing, Vélez e Independiente percibirán 23,1 millones. Y en una tercera franja estarán unificados los restantes 14 equipos, incluidos los recién ascendidos, Atlético Tucumán y Chacarita, que ingresarán 16,8 millones a sus tesorerías.

La novedad es que se achica la brecha entre los que más dinero reciben y los que menos, ya que esta diferencia antes era de 18,7 millones y ahora es de casi 14. Mientras que Boca y River aumentaron sus ingresos en un 21 %, los recién ascendidos casi triplicarán la plata disponible (de 6,5 millones a 16,8). También se resolvió destinar 26 millones de pesos para solventar los operativos de seguridad en los partidos.

"Los clubes con mayor convocatoria representan el 95 por ciento de los ingresos generados por el fútbol en todo sentido (entradas, indumentaria, merchandising, publicidad) y congregan a más del 80 por ciento de los hinchas de todo el país” se quejaron en un comunicado los dirigentes de Boca, Racing, Independiente, San Lorenzo y Vélez en una carta dada a conocer esta semana. Pese a que la AFA ya lo aprobó oficialmente, la cuestión está lejos de terminarse y amenaza con seguir incluso en la justicia. Impedir el ingreso de las cámaras de televisión a los estadios puede ser una forma de protestar contra la reciente resolución.

Hace un tiempo, una interesante nota de Ezequiel Fernández Moores en canchallena.com daba cuenta del caso alemán, como un ejemplo de reparto del dinero de la TV. En Alemania, Bayern Munich fue el equipo que más dinero cobró la temporada pasada, con 28,11 millones de euros, a diferencia del 1899 Hoffenheim, el que menos recibió, con 13,3 millones. La distribución toma en cuenta los años en Primera, el ranking actual, una media de los últimos cinco años, contempla un plus de 4 millones por el título y hasta bonus por jugadores convocados a la selección. El contrato total, de 1.650 millones de euros, dura cuatro años. En Italia, cuando cada equipo negociaba su contrato con la televisión individualmente, el Milan recibía 100 millones y el Siena sólo 7. Desde que el gobierno italiano obligó a los clubes a actuar en forma conjunta, los que más ganan siguen cobrando 100 millones y los que menos ingresan reciben 25.

Un ejemplo interesante es Inglaterra, donde la Premier League, organismo separado de la federación, vendió los derechos de manera colectiva a cambio de 1,7 billones de libras a dos cadenas de televisión por 4 años. Una fracción de ese dinero se reparte en partes iguales entre los 20 equipos de primera división, otra parte se abona según la clasificación en la tabla y otra según la audiencia de los partidos, donde los equipos más grandes lógicamente reciben más dinero. Lo que ingresa por las transmisiones al extranjero se reparte en partes iguales.

Los casos de Alemania e Inglaterra pueden ser un buen espejo para mirarse. Sería saludable establecer más de un criterio para repartir el dinero de la TV, ya que no sólo la historia de los clubes es lo que cuenta, porque en ese caso los grandes siempre seguirán siendo grandes y los chicos nunca dejarán ese lugar. Boca y River cada vez tendrán más hinchas y el resto de los equipos menos. Premiar con mayor dinero buenas campañas y honestas administraciones parece un criterio bastante sensato. Aunque obviamente la audiencia de los partidos debe ser tenida en cuenta.

Es probable que Grondona haya prometido a los equipos más importantes mantener los porcentajes anteriores para lograr su apoyo para el nuevo contrato televisivo y su palabra haya quedado en el olvido. Es cierto que los equipos más grandes son los que más audiencia tienen y más hinchas convocan. Pero también es cierto que son los que más posibilidades tienen de recuadar dinero por afuera de la TV. Porque los sponsor les pagan más, sus futbolistas están más cotizados, sus boleterías expenden más entradas, su merchandising factura en cantidades mayores. Por lo tanto, si bien la televisión representan una porción importante de sus ingresos, estos equipos por sí mismos pueden generar más dinero que el resto, lo que les permite tener cierta ventaja a la hora de afrontar la competencia. Aunque por suerte, el fútbol no es sólo una cuestión de plata. Por eso están ahí Banfield, Newell´s y Colón peleando el campeonato. Sus presupuestos serán inferiores a los de los clubes más importantes, pero a la hora del partido, los millones quedan en la tesorería.

El adiós de Cappa

“A este club llegué como director técnico y me voy como un quemero más" escribió el ahora ex técnico de Huracán Ángel Cappa en su blog el lunes para anunciar su renuncia. Con su equipo en el 19° puesto de tabla, con solo 2 partidos ganados sobre 15 disputados, Cappa concluyó que su tiempo en Huracán había terminado. El final llegó tan solo cinco meses después del segundo puesto conseguido en el torneo anterior. Algo similar a lo que sucedió a Simeone en River en 2008, cuando el Cholo consagró campeón al equipo en el primer semestre y 5 meses más tarde renunció con los Millonarios últimos en la tabla. Cuestiones del vertiginoso fútbol argentino.

“Ese equipo (el subcampeón del Clausura ´09) forma parte de la historia emocional de Huracán, sin dudas. Las emociones son algo fuera de lo común” dijo Cappa el martes, tras comunicar el adiós a sus jugadores. Quedará para la historia aquel Huracán de pelota al piso, circulación del balón, juego en conjunto y goles al por mayor. Con el 66 por ciento de los puntos conseguidos, estuvo a menos de 10 minutos de ser campeón. Pero como bien dijo Cappa, también serán recordados los aplausos de pié del público quemero mientras su equipo tocaba la pelota ante la mirada de los rivales, como en el partido ante Arsenal. La posibilidad del fútbol de dar cuenta de su costado estético y las chances de generar emociones en los espectadores a partir de la belleza no son algo que suceda a menudo. El Huracán de Cappa lo logró varias a lo largo de ese torneo.

Las salidas de Pastore, De Federico, Arano, Araujo y González mermaron al equipo, que no pudo suplirlos con jugadores de la misma jerarquía. Sólo Bolatti, Goltz, Toranzo, Monzón y Leandro Díaz cumplieron su promesa ante el técnico y permanecieron en el club, aun con posibilidades de irse. Pero Cappa no logró en este Clausura ni por asomo el buen juego del torneo anterior, lo que hizo que el contraste fuera aun mayor. Tras varios amagues de renuncia, el lunes dio el portazo definitivo. En pocos meses, el Globo vio la sangría de sus principales figuras, ni siquiera recibió mucho dinero por ello (el 10 % ciento de la venta de Pastore, el 50 % de De Federico) y el final lo dio la renuncia de su técnico. Demasiado para tan poco tiempo.

“El tiki tiki es lo mejor que le pudo pasar al fútbol argentino en los últimos 20 años” también afirmó Cappa tras la renuncia. Quizás en su fanatismo por defender una idea futbolística, respetable como otras, reside su costado más cuestionable. Cappa es un personaje necesario para el fútbol argentino, capaz de hablar sobre cosas que van más allá del deporte, de criticar a muchos que nadie cuestiona. Pero su discurso parece reservar casi toda la grandeza del fútbol para aquellos equipos que él dirige. En ese fanatismo, se pierden virtudes de otros conjuntos, que con distintas formas de jugar y otros futbolistas, también juegan bien y llegan al éxito. Y muchas veces superaron en la cancha a Huracán, como pasó varias veces en este torneo, por ejemplo con Lanús y Vélez.

Para el final, este fútbol local de éxodo permanente de jugadores, de renuncias y despidos constantes de técnicos, debería preguntarse por qué no tiene lugar para entrenadores de valor como Cappa, como Bielsa, como Pekerman, como Ardiles, personajes que con sus distintas maneras enriquecen el deporte, pero que eligen buscar en otras latitudes las posibilidades de trabajo. Parece que aquí hay más lugar para los que administran mejor la miseria que para los que aspiran a un destino de grandeza. Pero quedan los jugadores de esa cantera inagotable del fútbol argentino, que debutan, triunfan, ilusionan y se van. Porque ya lo dijo Cappa: “La gente en las plazas no sale a defenderse, sigue jugando al tiki tiki. Y cuando se eligen con el pan y queso, nadie elige al táctico. Aunque a ellos no les guste, todos eligen siempre al que mejor juega”.

Newell´s - Central y la fiesta rosarina

“Somos creativos, a falta de paisaje, Rosario tiene lindas minas y buen fútbol” escribió alguna vez el Negro Fontanarrosa en su texto “Rosario, mi ciudad”. La calidad de las mujeres rosarinas no será analizada aquí, pero es destacable el buen partido que ayer disputaron Newell´s y Central en el Parque Independencia. Un vibrante 2 a 2 que mostró por qué los dos están peleando arriba en la tabla.

El encuentro invirtió cierta lógica del fútbol, con un primer tiempo abierto, de ida y vuelta, y una segunda parte con equipos más replegados, pensando más en cuidar su propio arco que en llegar al área rival. Una prueba de las emociones tempranas fueron los goles de Central a los 11 y 12 minutos, con jugadas muy similares: la apertura hacia Chitzzof por derecha, que primero asistió a Núñez para anotar y luego fue él mismo quien fusiló a Peratta para marcar el 2 a 0 parcial. A los 15 llegó el descuento de Newell´s, de la mano del goleador Boghossian, y poco después fue Achucarro quien anotó el empate, tras un toque sutil que venció al arquero Broun. Las llegadas continuaron hasta el final de la primera mitad. En la segunda parte, el encuentro perdió en dinámica y ganó en cautela. Aún así, Castillejos dispuso de un mano a mano que tapó el arquero Peratta y Formica tuvo una clara chance en la puerta del área chica. Con el correr de los minutos, las emociones se fueron diluyendo.

"Rosario es una ciudad de inmigrantes, marcadamente Italiana, mas tanguera que folclórica, mas comerciante que colonial, que busca un perfil identificatorio a través de lo que hace y produce” también dijo Fontanarrosa. La fiesta de las tribunas, la inmensa bandera rojinegra, el aliento de los canallas, los gritos de las 40 almas presentes, los papelitos, toda la escenografía que ayer mostró el Parque Independencia es parte de una liturgia que se repite en cada clásico rosarino, que se inviste de las caracteres propios de la ciudad. Ese ingenio, esa creatividad, ese talento, siempre están presentes en las tribunas de los clásicos. Ayer, por suerte también estuvieron sobre el césped.

En el balance, el punto le viene bien a Central, que sigue sumando para escapar de los puestos de descenso y promoción y se mantiene sexto con 26 puntos. El empate tampoco le sienta mal a Newell´s, que pudo remontar un 0-2 y, pese a que perdió el liderazgo a manos de Banfield, sigue a solo dos puntos del puntero. Los de Sensini llevan 9 partidos sin derrotas, con 7 victorias y 2 empates.

No pueden quedar al margen los serios incidentes ocurridos antes del partido, entre los hinchas de Central y la policía, que dejaron 15 heridos y 10 detenidos. La fiesta y la violencia van de la mano cada vez más seguido. Pero eso no empaña el calor y el color de la tarde rosarina, diferente a los River – Boca, propios de las orillas del Paraná. Porque ya lo dijo Fontanarrosa: “A mi juicio la identidad, como el movimiento, se demuestra andando. Con una buena cuota de creatividad. Rosario es una ciudad de creativos, mis amigos. Por algo Belgrano, para crear la bandera, eligió Rosario”.

Banfield y Newell´s lideran el asalto al título

El fútbol argentino vive un momento tan expansivo que no se detiene ni aquellos días que la FIFA reserva para la disputa de partidos entre combinados nacionales. Por eso, este fin de semana la televisión argentina mostró la derrota de la Selección por 2 a 1 ante España, además de los encuentros por el torneo local. Un combo eterno de un fútbol que sigue hoy lunes, mientras se escriben estas líneas, con la disputa de los tres encuentros que completan la 14° fecha del Torneo Apertura.

Este fútbol televisado en continuado, donde ningún partido se superpone en horario con otro para que los hinchas puedan disfrutar del llamado “Fútbol para todos”, permitió ver la gran victoria del puntero Banfield ante Vélez por 3 a 0 inmediatamente después de la derrota del equipo dirigido por Maradona en Madrid. Banfield, todavía invicto, parece ejecutar de modo convincente aquello que intenta generalmente, con poca suerte, la Selección. Los de Falcioni son un equipo que se cierra bien en defensa (sólo recibió 6 goles en 14 partidos) y que del medio hacia adelante cuenta con jugadores veloces y precisos, capaces de generar situaciones de peligro en el arco rival y trasformarlas en gol. Silva, Fernández y Rodríguez son un ejemplo de ello. No es el tiqui – tiqui del Huracán de Cappa, pero su presencia en lo más alto de la tabla demuestra que en el fútbol hay múltiples maneras de llegar a la victoria.

Con los mismo puntos que Banfield está el Newell´s de Sensini, que se trajo un triunfo valiosísimo de La Paternal ante Chacarita. Sin merecerlo, con un gol en contra de Zarif que irá a parar directamente a los videos de los bloopers de fin de año, los rosarinos lograron su sexto triunfo consecutivo. Esta vez no necesitaron de los goles de Boghossian sino que se apoyaron en la figura de su arquero Peratta para llevarse la victoria. Más atrás se agrupan Colón, de buena victoria ante Argentinos, Independiente, con su contundente triunfo en el Nuevo Gasómetro ante San Lorenzo, y Estudiantes, en lo que parece ser el lote definitivo de serios aspirantes al título.

Como ya se dijo en este espacio, el pobre presente de los llamados equipos grandes del fútbol argentino (salvo Independiente, ninguno aparece entre los 7 primeros) abre un abanico de amplias posibilidades para que cualquiera de los otros conjuntos pueda llevarse el título. En 2008, River y Boca festejaron en el Clausura y en el Apertura respectivamente. Este año, sus malas campañas probablemente ni siquiera les permitan participar de la Copa Libertadores del año que viene. El buen fútbol hay que buscarlo en otro lado.

Fútbol Horizontal

La tabla de goleadores muestra cierta simetría con las posiciones del Clausura 2009. Al tope se ubica Santiago Silva de Banfield (con 11 tantos), lo sigue Federico Nieto de Colón (10) y más atrás aparecen Joaquín Boghossian de Newell´s y Mauro Boselli de Estudiantes, ambos con 7. Los cuatro equipos que pelean por la punta cuentan con delanteros que anotan seguido, especialmente el uruguayo Silva, que marcó 11 de lo 17 goles de su equipo. Junto con el uruguayo Boghossian, probablemente sean de lo mejor del campeonato y apuntalan a sus equipos, ambos punteros, en la pelea por el título.

Desde un tiempo a esta parte, el fútbol argentino se ha vuelto más horizontal, con mayor cantidad de conjuntos que se disputan el liderazgo de los torneos. Es un momento diferente al de los años `90, donde los grandes, con el River de Passarella y Ramón Díaz y el Boca de Bianchi a la cabeza, engordaron sus vitrinas. En el Apertura 2008, Tigre jugó el cuadrangular final frente a Boca y San Lorenzo. En el Clausura 2009, Vélez, Huracán, Colón y Lanús llegaron con chances casi hasta el final y en este Apertura, Banfield y Newell´s lideran la tabla a 6 fechas del cierre. Los de Falcioni, además de ser los únicos invictos, consiguieron ayer una importante victoria en el Nuevo Gasómetro ante San Lorenzo, de esas que invitan a ilusionarse con cosas grandes. No sólo cuenta con un Silva encendido, bien acompañado por el uruguayo Fernández, sino que tiene una sólida defensa que lo convierte hasta ahora en el equipo que menos goles recibió, con 6 tantos en contra.

En su columna semanal en el diario español El País, el periodista John Carlin se lamenta por las vicisitudes que padecen los que hablan de fútbol. “El eterno problema para los que opinamos sobre el fútbol, sea en los medios públicos o en el bar, es que los juicios aparentemente válidos sobre el jugador X o el equipo Y, en una determinada semana lo dejan a uno con cara de tonto en la siguiente” escribió ayer. Un buen ejemplo se da en España. Allí, el Real Madrid hace poco fue denostado públicamente tras goleado 4 a 0 en la Copa del Rey por el desconocido Alcorcón y hoy cuenta con buenas chances de pasar a la segunda fase de la Champions League. Además, la victoria de ayer en el clásico ante el Atlético Madrid lo posicionó segundo en la Liga a un punto del Barcelona. Los catalanes, tras una temporada brillante, andan con buen pie en el campeonato local, pero una inesperada derrota ante el Rubin Kazan ruso complicó sus chances en el torneo continental.

Los problemas para los opinadores también se dan en la Argentina. En el torneo pasado, Banfield terminó en el puesto 12 y Newell`s en el 15. Hoy lideran la tabla de posiciones y apuntan al campeonato. Son buen reflejo de la volatilidad del fútbol de estas tierras, que pone a los héroes y a los villanos de un lado o del otro con muy poco tiempo de diferencia. Probablemente Estudiantes, reciente campeón de América, sea el símbolo de la continuidad en el alto nivel, lo que quedó demostrado con la soberbia actuación del sábado ante Vélez, que terminó en victoria por 3 a 0.

A falta de 6 fechas para el final, Banfield y Newell`s alcanzaron un pequeña luz de 3 puntos de ventaja sobre sus perseguidores. Seguramente, hace poco tiempo ni soñaban con estar en este momento en este lugar. Pero el horizontal fútbol argentino tiene estos movimientos, impredecibles e inesperados, que hacen que muchos puedan soñar con llegar a lo más alto.

Climas inestables

“La lluvia es hermosa porque trastueca los planes” decía el fallecido periodista Fabián Polosecki. El agua caída desde el viernes y los fuertes vientos que soplaron sobre las canchas tuvieron su cuota de influencia en el desarrollo de algunos partidos de la 12° fecha del Torneo Apertura. El gol de Somoza a Godoy Cruz, el pelotazo de Pintos a Gimnasia (LP) y probablemente la bomba de Velázquez a River hayan estado marcadas por las condiciones climáticas. La fecha torció la suerte de algunos equipos que venían en ascenso, caso River, Boca e Independiente, y cambió el destino de otros que llegaban barranca abajo, como el sorprendente triunfo de Racing por 4 a 0 ante Atlético Tucumán.

River y Boca siguen embarcados en sus vaivenes conjuntos, aún con los matices de cada caso. Eliminados de la Copa Sudamericana, por segunda vez en el torneo los dos se fueron de la cancha derrotados. Los dirigidos por Astrada parecen haber aceptado su momento de escasez de recursos, con un plantel de escasa calidad salvo contadas excepciones, por lo que desde la llegada del nuevo técnico el equipo aborda los partidos con estrategias más conservadoras. River hoy espera a sus rivales bien armado atrás y busca espacios para llegar con sus volantes al área rival. Ya no es ese equipo de antaño que salía a llevarse por delante al contrario con su poderío ofensivo. La receta no le ha dado malos resultados a Astrada, porque su equipo genera más situaciones de gol en los últimos encuentros, más haya de que muchas veces sean mal resueltas. Probablemente sea el mayor problema de jugar sin delanteros: muchas veces los que disponen de opciones claras de gol son jugadores no habituados a definir en el área rival, por lo se que desperdician muchas chances.

Pese a la salida del lesionado Riquelme, Boca no escasea de llegadas al arco rival, aunque muchas veces le cueste transformarlas en gol. Ayer, sin el 10 y con un apagado Palermo, los de Basile se las ingeniaron para atacar a Central y probablemente de no ser por la floja labor de Abbondanzieri y del árbitro Pompei (no dio un claro penal a Gaitán) otra hubiera sido la historia. Una mención especial merece el todocampista Jesús Méndez, un volante que transita toda la cancha con la misma fuerza y habilidad, llega con peligro al área rival y le pega bien desde afuera del área, como en el gol de ayer. Castillejos con un gran apilada selló el triunfo canalla por 2 a 1.

En un clima hostil, no sorprende que Vélez haya salido mejor parado que Godoy Cruz. Los de Gareca cuentan con una solidez ya conocida que le permite resolver ciertos partidos con facilidad. Un caso parecido es Lanús, un equipo consolidado que pese a su flojo arranque de torneo (en las primeras 6 fechas ganó un partido) con la victoria de ayer por 1 a 0 se arrimó un poco más a los de arriba. El granate le ganó a River su tercer partido en poco menos de tres meses, tras los dos triunfos por la Copa Sudamericana.

En una fecha incompleta, quedan los vibrantes empates por 2 a 2 de Gimnasia (LP) – San Lorenzo y Argentinos – Chacarita, dos encuentros con muchas situaciones de gol, errores arbitrajes y suspenso hasta el final. Si hubieran ganado, El Ciclón estaría puntero transitoriamente y los de La Paternal hubieran quedado más cerca de la punta. No pudo ser. Algo similar le pasó a Independiente, que juega bien ante los de arriba pero se complica con los de abajo, como en la derrota de ayer ante Arsenal. En el campeonato argentino casi todo parece ser inestable, como el clima del fin de semana. El que logre ser más parejo de acá al final probablemente pueda festejar a fin de año.

La importancia de celebrar

“Pero, tipito – empezó, como enunciando una verdad ya reiterada hasta el cansancio-, ¿no te dije que los brasileños ven la camiseta del Rojo y se asustan tanto que no pueden ni mover las patas? ¿No te dije que, con el frío, se quieren volver a su casa a comer bananas para entrar en calor? Por eso te dejé dormir. Porque era tan fácil que nos las rebuscamos sin tu aliento.” Así es como el personaje recuerda cómo vivía los partidos del Rojo en “Independiente, mi viejo y yo”, el hermoso cuento de Eduardo Sacheri. En la historia, el pequeño y su padre se predisponían a ver por televisión una final continental, pero el sueño pudo más y el chico terminó por irse a la cama. Independiente igual se llevó la Copa Libertadores, una más, y a la mañana siguiente, ante de ir al colegio, padre e hijo tuvieron su festejo íntimo.

Hoy, con la inauguración de su nuevo estadio Libertadores de América, Independiente da un paso adelante para recuperar esa mística y ese prestigio que alguna vez lo convirtieron en el equipo más ganador de los torneos continentales. Con el triunfo ante Colón el último miércoles, la institución dirigido por Julio Comparada vuelve a tener casa propia, presentando un escenario digno del fútbol europeo.

El camino transitado desde aquel 8 de diciembre de 2006, día del último partido en la Doble Visera ante Gimnasia de Jujuy, hasta la victoria ante Colón por 3 a 2 del último miércoles, no fue fácil. El proyecto original del nuevo estadio sufrió varias modificaciones (el agregado de una tribuna adicional entre ellos), cambió de arquitectos, demoró un año y medio más de lo previsto (antes de las elecciones de fin de 2008 se realizó una inauguración simbólica) y el precio final de cerca de 35 millones de dólares fue casi cuatro veces mayor al calculado inicialmente. La inflación, el aumento del precio de los materiales para la construcción y la crisis económica son algunos de los argumentos que ayudan a explicar el incremento en los gastos de un escenario que aún no está terminado. En el medio, está una institución que sigue en convocatoria de acreedores y que tiene un pasivo que oscila entre 90 y 130 millones de pesos según lo calcule el oficialismo o la oposición.

Pero también es cierto que no es sencillo avanzar en una obra semejante en Argentina. Los principales clubes de este país construyeron sus estadios en las décadas del ´30 y ´40 con ayuda del Estado. En 1936, un decreto del Poder Ejecutivo autorizó préstamos especiales para la construcción de nuevas canchas y así se inauguraron, en 1938, el estadio Monumental y, en 1940, La Bombonera. El gobierno peronista también otorgó a los clubes de fútbol préstamos por 11 millones de pesos, que debían ser devueltos “en un plazo no mayor a 65 años”. Racing, Vélez y Huracán se beneficiaron con la medida y tuvieron su nuevo escenario. El estadio del Rojo, inspirado en el del Manchester United inglés, tiene capacidad para 46 mil espectadores sentados. Las tribunas están bien cerca del campo de juego, permitiendo una buena visión del partido. La posibilidad de presenciar un encuentro en estas condiciones, en un estadio moderno y confortable, constituye casi una novedad para el fútbol argentino. Justo es decirlo, el Estado también ayudó a Independiente. Se pavimentaron algunas calles aledañas y se reabrieron otras para permitir un mejor acceso. Eso se hizo con el aporte de la municipalidad de Avellaneda y de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación. Es probable que en este proceso haya tenido una importante participación Hugo Barrueco, vicepresidente del club y Secretario de Servicios y Obras Públicas del municipio.

El miércoles, una multitud llenó el nuevo escenario y celebró el retorno con una hermosa fiesta desde bien temprano, con murgas, papelitos, fuegos artificiales y cánticos al por mayor. El equipo dirigido por Gallego les regaló a los hinchas una victoria por 3 a 2, que pone a los rojos a tres unidades de los punteros Banfield y Estudiantes. La multitud que acompañó al equipo se fue del Libertadores de América sabiendo que Independiente todavía sufre algunas lagunas durante los partidos y que deberá mejorar algunas cosas para llegar al final peleando por el campeonato. Pero los hinchas pudieron celebrar juntos la victoria en un nuevo y lindo estadio y compartir un momento de alegría. Eso en el fútbol argentino de hoy no es poca cosa.

Una película previsible

Las crónicas del 2009 dirán que los dos Boca - River terminaron 1 a 1. Otra vez, el superclásico mostró ayer un nivel de juego que no pasa ni cerca de las expectativas que se vivieron en la semana previa. Intenso, más corrido y luchado que bien jugado, el encuentro dejó a los dos navegando por la mitad de la tabla, River más bien en el fondo, y con poco para rescatar de cara al futuro.

En el saldo final, probablemente sea River quien pueda dar fe de una leve mejoría con respecto a lo que venía haciendo en los partidos anteriores. Sin delanteros en cancha, los de Astrada eligieron desde el comienzo darle el control del balón a Boca, presionar duro en la mitad de la cancha y soltar volantes para que llegaran rápido al área rival. Así pasaron el mano a mano de Domingo que se fue por poco y las dos llegadas claras de Abelairas, una en cada tiempo. El tiro de libre de Gallardo a los 29 minutos de la primera mitad le dio a River una ventaja que no parecía exagerada, aunque sin delanteros de peso a los Millonarios les cuesta demasiado generar peligro en el arco contrario. Sólo el buen nivel de Buenanotte logró ayer inquietar a la defensa rival.

Pese a que en el segundo tiempo River decidió esperar bastante cerca de su área, Boca también mostró dificultades para encontrar llegadas claras. Bajos Palermo y Riquelme, la carta principal de ataque fue Nicolás Gaitan, volcado en el segundo tiempo a la derecha, en el hueco que había dejado el expulsado Villagra. Pero el 9 y el 10 xeneizes mostraron sus mejores cartas a los 18 minutos del segundo tiempo, cuando un toque exquisito de Román habilitó a Palermo, que en la primera y única pelota clara que tuvo dentro del área la mandó al fondo de la red. A partir de allí, el partido se hizo de ida y vuelta, con más situaciones del lado de Boca, que con más puntería podría haberse llevado los tres puntos. Sin embargo, el empate final es buen reflejo de lo que mostró el partido.

Con un bajo nivel en el césped, las novedades del superclásico pasaron más que nada afuera de la cancha. La televisación en directo por un canal abierto después de 33 años (alcanzó puntos los 36 puntos de rating en el 7) y el reconocimiento al recuperado Charly García en la previa son una buena muestra de ello. Después aparecen cosas vistas otras veces: el mal arbitraje (esta vez de Laverni), los expulsados (Cáceres y Villagra), la simulación de Ortega (para hacer expulsar al paraguayo), las protestas, un lindo tiro libre de Gallardo, el gol de Palermo. Las expectativas previas son similares y los hechos se repiten en el campo. El partido del Torneo Clausura pasado es buen espejo donde mirar el encuentro de ayer: coinciden el resultado, los goleadores y hasta la forma en que los tantos fueron anotados.

Como en el campeonato anterior, el clásico también se jugó con los dos equipos lejos de la punta. A eso se le suma en este caso que los dos ya están eliminados de la Copa Sudamericana. Pero pese a ser los clubes más populares del país, el torneo argentino excede largamente a Boca y River. Eso también queda reflejado en la tabla, donde con más de medio campeonato disputado es Colón quien está en la vanguardia, seguido por Estudiantes, Banfield y Newell´s. Después de ver lo que mostraron Boca y River ayer, probablemente el fútbol bien jugado haya que buscarlo en otro lado.

Todos juntos arriba

La tabla de posiciones los muestra ahí, bien cerquita. Son 8 los quipos separados por apenas 2 puntos: primero San Lorenzo (19 unidades); luego los escoltas Colón, Argentinos y Vélez (18) y más abajo Estudiantes, Independiente, Newell´s y Banfield (17). Quizás era impensado antes del inicio del campeonato ver después de la novena fecha a tantos equipos peleando arriba. Más cuando entre ellos no aparecen Boca ni River. Pero la tabla premia a equipos interesantes, que en su mayoría intentan jugar, pensando en el arco de enfrente.

El San Lorenzo de Simeone expresa bastante bien lo que era su técnico adentro de la cancha en su época de jugador. Mucha lucha en el medio campo y de ahí enfilar rápido hacia el área rival. Una paradoja de este equipo es que tiene menos que la temporada anterior y le va mejor. Antes del inicio del torneo, vio partir a A. González, Ledesma, Solari, Santana y Silvera entre otros. Pero la baja más importante la tuvo luego de la primera fecha, cuando el goleador Bergessio se fue intempestivamente. Era una incógnita cómo el equipo iba a reemplazar los goles que viajaban al Saint Etienne francés. Lo hizo repartiendo la tarea y así es como los 14 tantos que anotó el Ciclón se distribuyen entre 9 jugadores. Los de Simeone llevan 4 victorias al hilo.

Lo de ser más con menos también vale para el escolta Colón, que de un tiempo a esta parte abandonó las compras compulsivas y miró más hacia adentro. El campeonato pasado peleó hasta el final ante Vélez y Huracán y ahora está otra vez arriba. Nieto es un buen acompañante para el goleador fuertes (llevan 4 goles cada uno) y desde el medio Rivarola conduce a un equipo que a la fortaleza santafecina le agregó un buen rendimiento fuera de casa, donde ganó dos partidos y empató otros tantos. Argentinos también es otro que intenta jugar con la pelota al piso. Borghi armó en el ataque un buen tridente con Hauche, Sosa y Raymonda. De la mano del ex Temperley, el Bicho pelea arriba luego de un anterior que lo vio terminar en la última posición. Con 9 fechas disputadas, ya sumó 3 puntos más que en todo el torneo pasado.

Vélez no tuvo su mejor noche en el Sur, pero aún así se llevó un empate de la cancha de Lanús. Los de Gareca alcanzaron tal nivel que se dan el lujo de sumar puntos hasta cuando no lo merecen, como ante Lanús el viernes o ante Argentinos la fecha anterior. Estudiantes no mereció perder en Rosario y quizás sea otro toque de atención para un equipo no ganó en las últimas tres fechas. Pero cuando uno ve tocar a Verón y gambetear a Benítez, más las llegadas encabezadas por Boselli y Salgueiro, parece imposible que ese equipo no llegue al final con chances.

La dirigencia de Newell´s sostuvo al técnico Sensini en el banco de suplentes tras un Torneo Clausura donde terminó 15°, aunque su nivel futbolístico merecía una mejor posición. Ahora Newell´s sostiene su buen juego en la marca de Mateo y Bernardi en el medio, más el buen pie de Sánchez Prette y Formica, que funcionan como buenos asistidotes de los desconocidos delanteros foráneos que siempre llegan a Rosario para hacer goles importantes. En este torneo son el paraguayo Achucarro y el uruguayo Boghossian, que ayer hizo un golazo de cabeza.

Independiente y Banfield tienen los mismos puntos, aunque los del Sur muestran un solidez que el rojo encuentra de a ratos. Los de Falcioni tuvieron un buen primer tiempo ante Arsenal, aunque no pudieron llevarse la victoria. Banfield sigue invicto y tiene a un goleador en nivel superlativo como Silva, bien acompañado por el uruguayo Sebastián Fernández, que ayer anotó el gol. Independiente dejó pasar una buena chance ayer ante el alicaído Chacarita, pero la frase del técnico Gallego es una buena síntesis de lo que hoy es Independiente: “Antes estos partidos los perdíamos” dijo el DT al final. No pudo repetir la buena actuación que había mostrado ante River, pero igual Independiente sigue arriba.

Este torneo muestra equipos que con lo que tienen humildemente piensan en grande y se animan pelear arriba. El River - Boca del próximo domingo no encontrará a ninguno de los dos cerca de la punta. Los de Basile al menos recuperaron a Riquelme, que con su gran nivel llevó al equipo a ganar tres partidos seguidos. Pero más allá del súper clásico, el campeonato tiene competencia asegurada.

Gorosito y la eterna crisis de River

Ayer en el Nuevo Gasómetro, Néstor Gorosito dirigió su último partido como técnico de River. El toque final se lo dio el equipo comandado por un ex técnico millonario y su antecesor en el cargo, Diego Simeone, hoy DT de San Lorenzo. Ambos técnicos registran salidas similares del banco de Nuñez. El Cholo dirigió su último encuentro en River el 9 de noviembre de 2008 ante Huracán, pero su suerte había quedado sellada cuatro días antes, cuando River empatató 2 a 2 ante las Chivas de Guadalajara por la Copa Sudamericana luego de ir en ventaja por 2 a 0. Pese a jugar su mejor partido del semestre, los de Nuñez pagaron caro sus errores defensivos y se quedaron afuera del torneo continental en los cuartos de final. Ayer la historia fue similar. River mostró un nivel más que aceptable pero igual Gorosito renunció a su cargo.

River jugó ante San Lorenzo su mejor partido del semestre, mostró un buen nivel de sus hombres de ataque, principalmente de Villalba y Buonanotte, quien había abierto el marcador con un gol de penal en el primer tiempo. Pero este equipo de River ni siquiera es capaz de sostener una ventaja, como le había pasado 7 días atrás ante Gimnasia (LP). Pero un tiro de los 12 pasos convertido por Romagnoli, tras una piña de Cabral a Bottinelli, y luego un cabezazo de Romeo fueron los que cambiaron la historia a favor del San Lorenzo. Entre los dos tantos del ciclón, el ingresado Fabianni quiso tirar un taco en el área rival y desperdició una chance de gol increíble. Las irresponsabilidades de Cabral y Fabianni se suman a un nivel general bastante bajo que, salvo excepciones, pusieron a River en el último puesto del campeonato pasado y lo ubican en la 16° posición de este torneo, con una victoria y cuatro derrotas.

Gorosito se despidió tras 9 meses de trabajo, con un porcentaje del 39 % por ciento de efectividad, el más de la historia del club para un técnico que haya dirigido más de 30 partidos. En los dos torneos continentales que disputó fue eliminado en primera ronda, compitiendo ante rivales menores como Nacional de Paraguay y Universidad de San Martín de Perú. En el Clausura 2009 finalizó 7° y en el presente Apertura está a 9 punto del puntero Estudiantes. El equipo se encuentra a 12 puntos de la clasificación para la Copa Libertadores 2010 y a 16 unidades de los puestos de descenso. Más allá de la frialdad de los números, Gorosito nunca pudo darle al equipo un funcionamiento aceptable que se extienda más allá de ciertos pasajes de ciertos partidos. En su búsqueda por encontrar el mejor nivel, realizó cambios constantes que no dieron resultado (utilizó cuatro arqueros), marginó algunos jugadores que luego tuvo en cuenta y ni aún así pudo encontrarle la vuelta al asunto. Por caso, Andrés Ríos no fue a la pretemporada de mitad de año en Canadá y luego fue titular en la primera fecha ante Banfield.

Hasta aquí algunas de las responsabilidades del técnico, que no son pocas, pero que probablemente no sean las mayores. Los dirigentes encabezados por el presidente José María Aguilar fueron quienes fueron a buscar a Gorosito a fin del año pasado, cuando dirigía a Argentinos Juniors, pero le trajeron muy pocos de los refuerzos que pidió y parecieron librarlo a su suerte con el material existente. En enero llegaron Fabianni y Gallardo. En el receso invernal, se incorporaron los paraguayos Paniagua, Cohene Mereles y Almeyda. A ellos se les sumó Ariel Ortega, que volvía de su paso por Independiente Rivadavia de Mendoza. Es probable que Gorosito haya pedido a otros jugadores y que los dirigentes le hayan prometido un mejor material. Pero si bien el equipo cuenta con ciertas individualidades para jugar un poco mejor de lo que lo hizo últimamente, la tabla del torneo describe bastante bien a lo que puede aspirar este plantel millonario. Quizás pueda pelear un poco más arriba si levanta el nivel, pero parece bastante difícil aspirar a un campeonato en este contexto.

La dirigencia administra un club con un pasivo que supera los 100 millones de pesos, está acusada de ser al menos cómplice de la barra brava (cuyos antiguos líderes están en prisión acusados del asesinato de Gonzalo Acro en 2007), logró que la Selección Argentina abandone el Estadio Monumental para jugar por las Eliminatorias por el mal estado del campo de juego y sus malas políticas futbolísticas ya se cargaron en el banco de suplentes a ídolos de la institución como Ramón Díaz, Leonardo Astrada y Reinaldo Merlo. Entre los múltiples jugadores que llegaron bajo la gestión Aguilar, se encuentran algunos como Jersson González y Máximo Lucas, que no podrían justificar su presencia en un club de primer nivel como River por su talento futbolístico. Las inferiores dejaron de aportar jugadores en cantidad y calidad y los pocos que llegaron a primera tuvieron pocas chances de mostrarse. Desde la asunción de Aguilar en 2001, el club ganó cuatro campeonatos locales.

El panorama riverplatense excede largamente a la salida del técnico. Parte de una conducción dirigencial errática y continúa por algunos futbolistas de bajo nivel, por otros de mejor nivel pero que no lo demuestran hace tiempo y finaliza por unos pocos de mayor jerarquía pero que se pierden en la medianía general. En el fondo está el renunciante Gorosito, que a su manera intentó conducir el barco, que cometió algunos errores pero que tampoco pudo destacarse en medio de una institución que va a la deriva en todos sus ámbitos. Otro ex jugador millonario abandona el banco de suplentes por la puerta de atrás. A los clubes ya no les queda ni el respeto por aquellos que los hicieron grandes.

Tiempos difíciles

Resulta llamativo verlos navegar por el fondo de la tabla. Boca y River están en el 13° y 15° puesto respectivamente, a 8 y 9 puntos de los punteros, y ya fueron eliminados de la Copa Sudamericana en primera fase. El presente difícil los volvió a emparentar en la noche del domingo ya que, al menos mediáticamente, sus técnicos estuvieron apunto de dejar sus cargos. Aunque ayer no consumó ninguna salida, eso no quiere decir que no vaya a producirse algún cambio próximamente. La novedad no es que un DT deje su cargo antes de tiempo, sino que los dos equipos más poderosos, los que más presupuesto tienen, los que más campeonatos acumulan, los que más hinchas registran, estén navegando en estos momentos de zozobra simultáneamente.

El 1 de julio pasado, en la conferencia en la que anunció su vuelta a Boca, Alfio Basile dijo sonriente: “Vuelve la alegría”. Como si con su sola presencia podría domesticar un panorama interno que presentaba choques internos en casi todos los ámbitos del club. Entre la cúpula dirigencial, el manager Carlos Bianchi debe gestionar enfrentado con directivos reacios a su presencia en la institución, como Juan Carlos Crespi y José Beraldi, desplazados del manejo futbolístico con la llegada del ex DT. En el vestuario, Riquelme y Palermo, los pesos pesados, tampoco pasan por una buena relación desde hace tiempo. Las internas llegan hasta la barra brava, que se peleó a los tiros en Parque Lezama en marzo de este año, para definir quien estaría al frente del grupo. Cuando Basile dirigió su primera práctica, el 15 de julio, dos de los violentos se tomaron a golpes de puño en el entrenamiento.

En esta temporada, el Boca del Coco disputó 7 partidos, ganó 1, empató 3 y perdió otros tantos. A lo largo de la semana pasada, con distintas charlas individuales y grupales, el técnico intentó lograr un mayor compromiso de los jugadores para mejorar el rendimiento colectivo. Consumada la eliminación de la Copa Sudamericana el último miércoles ante Vélez, Basile repitió los mismos titulares y suplentes ayer domingo ante Godoy Cruz. Pero los jugadores en los que volvió a confiar le devolvieron una derrota por 3 a 2, de local, en un partido que a falta de 14 minutos los xeneizes ganaban por 2 a 1.

El presente futbolístico de Boca puede tener muchas explicaciones: la mala conformación del plantel, con pocos volantes por las bandas y muchos enganches; los jugadores de más de 30 años que hace ya tiempo mostraron su mejor nivel, como Abbondanzieri, Ibarra y Morel; el bajo nivel de algunos futbolistas, como Mouche, Noir y Cáceres; y los problemas físicos de Riquelme, que es quien marca el pulso del equipo. Pero en medio de este panorama, resulta sorprendente que un técnico de la trayectoria de Basile, que dirige con continuidad desde hace casi 35 años y que hasta participó en mundiales, confíe tan poco en sus virtudes y en sus posibilidades de revertir el panorama como para dejar su cargo a cinco fechas de haber asumido.

Un técnico no es empleado común y corriente. Sus decisiones abarcan la conformación de un plantel, la forma de jugar de su equipo y las pautas de trabajo diarias, entre otras cosas. Semejantes responsabilidades no pueden desecharse luego de dos meses. Quizás sea la mala experiencia reciente en la Selección Argentina, quizás la edad que lo hace soportar con menos paciencia las situaciones adversas (tiene 65 años) o el darse cuenta de que el frente interno, que como vemos trasciende lo futbolístico, es más difícil de lo esperado. Lo cierto es que con las reuniones de ayer, con los móviles televisivos en la puerta del hotel Emperador, fue el propio Basile quien forzó a poner en duda su continuidad, cuando quizás se hubiesen escuchado algunos comentarios críticos tras la derrota ante Godoy Cruz pero no en la cantidad en que aparecieron en la noche del domingo.

Distinta fue la reacción del técnico de River, Néstor Gorosito, quien pese a la derrota ante Arsenal por 1 a 0 y el mal juego de su equipo, pareció no hacerse cargo, al menos públicamente, del momento difícil de su equipo. Eliminado entre semana por Lanús de la Copa Sudamericana, lejos en el campeonato, casi tan cerca de los puestos de promoción como de la próxima Copa Libertadores, el DT lleva un desgaste de 9 meses, lo que se suma a una situación institucional crítica que ya lleva 8 años, desde el comienzo de la gestión del presidente Aguilar. Con un plantel con escasas figuras, con refuerzos de la talla de los paraguayos Paniagua y Cohene Mereles, más el retornado Almeyda (que llevaba casi 4 años inactivo), con cambios constantes en el once inicial y jugadores en bajo nivel, el presente de River se convirtió desde hace un tiempo en una caída libre, donde cada fin de semana las cosas están peor que el anterior. Las elecciones en diciembre, con una decena de candidatos, se presentan como la única manera de transformar la situación actual. Como si toda la institución estuviese sentada esperando a las nuevas autoridades, que con su sola presencia podrían modificar el panorama. No parece sencillo.

Para ser más optimistas en un día difícil como el lunes, sería conveniente observar a instituciones como Vélez y Lanús, con dirigencias que apuestan a procesos de largo alcance, con cuentas ordenadas, jugadores jóvenes e instalaciones donde el fútbol es sólo un espacio más de las múltiples actividades de las que disponen los socios. Aunque esas no sean noticias que se vean a menudo en los grandes medios.

Repartos y Recaudaciones

Con cuatro fechas disputadas, el Rosario Central puntero es una de las novedades del Torneo Apertura 2009. Pero lo realmente distintivo del presente campeonato sucede de la línea de cal hacia afuera, donde las cámaras de Canal 7, la señal estatal, transmite los 10 partidos de cada fecha de Primera División.

Pese a que se rompió el histórico vínculo para los partidos de Primera, el acuerdo entre la Asociación del Fútbol Argentino y Televisión Satelital Codificada se mantuvo para los partidos de la B Nacional y de Primera B, por lo que los encuentros de esas categorías siguen siendo transmitidos por la señal de cable TyC Sports. El contrato que permitía al canal deportivo televisar los encuentros de esas categorías no se rompió porque a Canal 7 no le convenía comercialmente televisar el ascenso, por lo que se optó por mantener el status quo. Pero el vínculo entre AFA y Estado establece que el total del dinero (600 millones de pesos) debe ser repartido entre los clubes de las cinco categorías del fútbol argentino, pese que Canal 7 transmite sólo los partidos de Primera.

Así, los clubes de la B Nacional recibirán 78 millones por año, un 43% más de lo que percibían antes. Cada equipo de la categoría se quedará con 8 millones y medio de pesos y otros 8 millones quedarán en manos de la AFA para saldar deudas.

Los equipos de Primera B se quedarán en total con 35 millones de pesos, 25 millones más que la última temporada. Cada equipó cobrará entonces 1,5 millones de pesos al año. 5 millones serán para cubrir gastos. Cada club de la B Nacional y de Primera B recibirá plata extra por cada partido en que sea televisado.

La Primera C, categoría amateur, no se transmitía por TV antes ni ahora, por lo que no recibía dinero de los contratos televisivos. Con el nuevo vínculo, sus equipos cobrarán un total de 3,5 millones de pesos. La Primera D, también amateur y que tampoco se beneficiaba con dinero de la televisión anteriormente, recibirá 1,8 millones. El Consejo Federal, que representa a los clubes del interior del país, se quedará con 12 millones de pesos. La AFA retendrá 40 millones para sus gastos.

Acordados los repartos en las categorías de ascenso, la disputa todavía se mantiene entre los equipos de Primera, que se quedarán con 430 millones en total. Los clubes no denominados grandes buscaban llevarse una mayor tajada de la torta pero, al menos por ahora, Julio Grondona logró un acuerdo temporal por dos meses. Hasta 190 millones de pesos, se respetarán los porcentajes anteriores. Así, el 22 % será para Boca y River; el 27 % se va a repartir entre Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez; otros doce equipos medianos se llevarán el 44 % y el resto será para los dos recién ascendidos. La cuestión es cómo se reparte el excedente de 225 millones. Por ahora, parece que el 80 % de esa cifra se dividirá en partes iguales (9 millones para cada equipo) y el destino de los 45 millones restantes se discutirá más adelante, aunque los clubes grandes ejercerán presión para que ese dinero quede en sus arcas.

Lo que parece poco claro es la forma en que el Gobierno Nacional recaudará el dinero para pagar los 600 millones. En la primera fecha del torneo, el departamento comercial de Canal 7 fue el encargado de vender publicidad y así recaudó casi 1,9 millones de pesos de empresas privadas. Luego se creó el programa “Fútbol para todos”, presidido por el titular del Comfer Gabriel Mariotto, que sería el organismo encargado, entre otras cosas, de la venta de publicidad. Pero eso no ocurrió hasta el momento, por lo que en las últimas tres fechas sólo se vio en la pantalla propaganda oficial durante los partidos. Según un informe aparecido en el diario Perfil, algunas marcas importantes desean pautar sus avisos en las transmisiones futbolísticas pero no obtienen respuestas para sus consultas.

Para recuperar los 600 millones, se deberían recuadrar casi 16 millones por fecha en concepto de publicidad. En las tres primeras jornadas del torneo, sólo se facturó menos de 1,9 millones de pesos, todo en el primera fecha. Bastante poco para un producto popular que atrae a muchos televidentes. El domingo pasado, cuando transmitió cuatro partidos, Canal 7 promedió 7.9 puntos de rating y fue la segunda señal más vista del día. Estudiantes - Independiente midió 13.1 y ganó cómodamente su franja. Resulta llamativo que el Estado no usufructúe un producto que podría dejarle buenos dividendos y sólo se apoye en la pauta oficial para sostenerlo. Es saludable repartir dinero entre los clubes de todas las categorías, pero también sería bueno generar mecanismos de gestión que permitan financiar el acuerdo y ahorrar dinero de las arcas estatales.

Un caño y un sombrero

"No salvé a nadie, no jugué un gran partido" dijo ayer Ariel Ortega tras el triunfo de River por 4 a 3 sobre Chacarita. Un poco más triste debe haber terminado Eduardo Salvio, tras la derrota de Lanús frente a Boca por 2 a 1. Probablemente no haya sido la tarde más gloriosa dentro de una cancha de ambos futbolistas. Pero los dos nos regalaron sendas perlas que escasean en las canchas argentinas.

A falta de cuatro minutos para el final del partido, Ortega recibió el pase largo de Mauro Díaz, dejó picar la pelota y de primera remató por sobre la cabeza del arquero Tauber. El balón picó directamente adentro del arco, señal de la precisión del disparo. Una vez más, el Burrito reactualizó su lista de goles de emboquillada, a esta altura ya compuesta por una variedad de obras maestras (ver video más abajo). Definitivamente, la estrella de jujeño está ligada a la de River. A sus 35 años, sus apariciones parecen reservadas para los grandes momentos, como si ya no le quedara tanto resto para desperdiciar en la lucha de la mitad de la cancha. El pase gol a Villalba en el tercer gol y el tanto decisivo de ayer son una muestra de ello.

Un poco menos productivo pero no menos estético fue el caño que Salvio le metió a Gabriel Peletta, sobre el sector derecho de la mitad de la cancha. A los 35 minutos del segundo tiempo, tras pisar la pelota, el Toto tiro el taco y el balón pasó limpio entra las piernas del defensor de Boca, para deleite de los hinchas granates. La jugada no tuvo un final feliz, pero quedará por un rato en la frágil memoria de los amantes del buen fútbol. Como el caño similar que Juan Román Riquelme le tiró a Mario Yepes en la Copa Libertadores de 2000, el padre de la pisada – caño de la modernidad.

“El football rioplatense no sacrifica enteramente la acción personal, utiliza más el dribbling, el esfuerzo personal generoso” se leía en la revista El Gráfico en 1928. En sus profundos estudios sobre la historia del fútbol argentino, Eduardo Archetti deja claro cómo, desde comienzos del siglo XX, el estilo criollo del juego aparece ligado a lo inquieto, lo individual, lo virtuoso, lo menos disciplinado, haciendo eje en el esfuerzo propio del jugador ágil y virtuoso. El dribbling, principalmente, y el toque, corto y veloz, serán los símbolos del estilo nacido en estas tierras. Ortega y Salvio son dos cracks “dribbleadores”, de los pocos que quedan en el fútbol de estas tierras. Paradójicamente, son pocos los futbolistas argentinos de esas características que se destacan en Europa. Messi, el mejor de todos ellos, ha logrado gambetas y goles imposibles ante los mejores defensores y arqueros del mundo. Pero es extraño encontrar jugadores destacados en Europa que reflejen aquel viejo estilo del fútbol argentino. No están allá, no estás acá, será que cada vez aparecen menos.

El escritor Jorge Luis Borges decía: “El fútbol es esa cosa estúpida de ingleses… Un deporte estéticamente feo: once jugadores contra once corriendo detrás de una pelota no son especialmente estéticos”. Jugadas como las de Ortega y Salvio nos recuerdan que el fútbol tiene su propio arte, que gran parte del deporte se esconde en un toque o en una pisada. Que en medio de tanto pelotazo largo, de tanta patada, de tanto músculo, de tanto centro al área, de tanta pelota parada, hay espacio para pequeñas obras de arte pintadas con los pies, que permitan ser recordadas al menos por un tiempo.

Videito con goles de Ortega, varios por arriba de los arqueros:







Gol de Ortega a Chacarita con relato radial de Costa Febre:







Caño de Salvio a Paletta:





A pelear por los millones

Tras la firma del contrato entre la Asociación del Fútbol Argentino y el Estado Nacional, a través de la Jefatura de Gabinete de Ministros, los clubes han comenzado a recibir parte de los 600 millones de pesos que establece el nuevo convenio. Hace pocos días se dio el primer giro de dinero del gobierno a la AFA, que sumó 97 millones de pesos. Esta suma fue a parar mayoritariamente a River (30 millones) Boca (18), San Lorenzo (16) e Independiente (15). Esa plata se usó para pagar deudas con acreedores (jugadores, ex jugadores, empleados), de modo de levantar las inhibiciones que pesaban sobre los clubes y así poder comenzar el campeonato. Rosario Central, Newell´s, Español y Chicago, entre otros, también estaban en la misma situación. Por lo tanto, los favorecidos en primera instancia fueron los que acumulaban mayores deudas. Vélez y Lanús, instituciones que están al día, no recibieron dinero de la televisión por ahora. La deuda total de los clubes de primera suma más de 700 millones de pesos.

A estos 97 millones ya girados se le sumarán otras 11 cuotas mensuales y consecutivas, a partir de septiembre, hasta completar los 600 millones acordados. Esta semana, el Gobierno aumentó en 302 millones de pesos el presupuesto destinado al área de publicidad oficial, que administra la Secretaría de Medios, para financiar el reciente contrato televisivo. Por lo que se ve hasta ahora, más que por financiamiento propio, la televisación gratuita del fútbol se sostiene con ampliación presupuestaria, esto es, más plata. El dinero que se destinó a financiar el fútbol público, según el Boletín Oficial, provino de un fondo que el Estado puede manejar a discreción y que no está integrado por recursos con una asignación específica. La reasignación de partidas fue posible gracias a los superpoderes que tiene el Jefe de Gabinete desde 2007.

Conseguidos los fondos, la cuestión ahora es cómo se repartirán los millones. Hasta ahora Boca y River eran los que más recibían (se llevaban $ 25,2 millones del anterior contrato), seguidos por San Lorenzo, Racing, Independiente y Vélez, con 16 millones. A ese lugar aspiran a subir Estudiantes, Huracán y Lanús, que hasta ahora integraban el grupo que reunía al resto de los equipos, salvo los recién ascendidos, que recibían 7 millones de pesos. A los que llegaban del Nacional B se les entregaban 6,5 millones. Históricamente, para el reparto se tenían en cuentan el rendimiento deportivo, la cantidad de hinchas y el poder de lobby de los representantes de los clubes para negociar con Julio Grondona, el presidente de la AFA. El próximo martes, en la reunión del Comité Ejecutivo, los clubes discutirán por la distribución de los nuevos ingresos que aporta el Estado. Algunos de ellos ya se quejaron públicamente por la forma en la que se esta manejando el dinero. En el contrato anterior, la AFA retenía los 14 millones de pesos que pagaba Fútbol de Primera para tener la exclusividad de los goles. Con el nuevo contrato, Grondona tendría la intención de que 150 millones no vayan a los clubes sino que queden en la AFA, que sería garante ante el Estado por nuevas deudas de las instituciones.

Pero más allá de luchas internas, queda la sensación de que las deudas no son sólo de dinero, sino también de información, ya que no se dan a conocer públicamente detalles del contrato ni su forma de implementación. Cómo será la forma de financiación, cómo se recaudará el dinero, quién controlará los gastos de los clubes, por dónde serán transmitidos los partidos en el futuro, por qué este fin de semana cuatro partidos se ven solamente por América 2 (un canal que llega a gran parte del país por cable) son algunas de las dudas que surgen por el momento. Las informaciones que circulan mayoritariamente tienen que ver con investigaciones periodísticas, no con comunciados oficiales no conferencias de prensa. A falta de palabras y hechos claros, toda parece terminar en acuerdos secretos y en el lobby de dirigentes y empresarios para morder una tajada de dinero. En el medio, quedan los hinchas, que asisten pasivos a una disputa pública y privada por un hecho social como el fútbol que apasiona a gran parte de los argentinos.

Una columna escrita hoy por Artemio López en el diario Perfil informa que el nuevo fútbol televisado favorece a los segmentos más pobres del país, un 30 % del total de los argentinos. Un buen ejemplo se da en los casos de Boca y River, donde, sumados, el 80 % de sus hinchas pertenecen a los estratos bajos e históricamente debían ver los partidos por el sistema codificado. Por lo tanto, concluye López, “el acceso gratuito resulta una medida de democratización de consumos culturales de notable implicancia”. Más allá de disputas y opiniones sobre el rol del Estado en la cuestión, el acceso a un producto cultural como el fútbol también constituye a los individuos e iguala pobres y ricos. Pero el acceso a la información también debe considerarse un derecho. Probablemente sea la tarea pendiente del proceso.

Urgencias

El Coco Basile en Boca y Ariel Cuffaro Russo en Rosario Central son los únicos técnicos que estrenaron cargo en el comienzo del Apertura 2009. Una visión optimista de los pocos cambios podría suponer que existen muchos dirigentes que sostienen algún tipo de proyecto no ya a largo sino a mediano plazo. Pero en muchos casos las urgencias determinaron que las salidas de los entrenadores llegaran un tiempo antes del final del campeonato pasado.

El presente torneo tendrá como novedad que clasificará a los equipos para la Copa Libertadores del año próximo. Quizás por eso, y por las pobres campañas recientes de algunos de ellos, los equipos grandes muestran las urgencias a flor de piel. Luego de la derrota y el pobre nivel de River ante Banfield, algunos dirigentes ya pidieron la cabeza del técnico Gorosito. Más allá de que los millonarios acumularon dos derrotas en cinco días (una por la Copa Sudamericana y otra por el torneo local), el sólo hecho de que algunos planteen la posibilidad de un cambio de técnico luego de la primera fecha revela la (frágil) realidad institucional de River.

A este nivel de calvario se suma Independiente, quien también debutó en el campeonato con una derrota 0-­1 ante Newell´s. Una muestra del presente rojo fue el debut en el segundo tiempo del ex Gimnasia (LP) Ignacio Patti, quien saltó a la cancha sin ningún entrenamiento previo con su nuevo equipo. Si bien mostraron un mejor nivel y pudieron sumar en su primer partido, las urgencias también rozan a Boca y San Lorenzo. Los xeneizes empataron 2 a 2 ante Argentinos y el Ciclón le ganó 3 a 1 a Atlético Tucumán. Ambos equipos casi que deben ser campeones para entrar a la Copa Libertadores 2009. Lo mismo vale para River, aunque su presente no invita a soñar con proezas continentales. Al bajo nivel futbolístico millonario se le agrega el clima político de cara a las elecciones de fin de año. El último técnico de River que terminó su contrato fue el chileno Manuel Pellegrini en 2003. De ahí en adelante, se fueron antes de tiempo ídolos de la institución como Daniel Passarella, Leonardo Astrada y Mostaza Merlo.

En medio de esta guerra de nervios de los poderosos, Estudiantes, Vélez y Lanús son los que aparecen mejor parados de cara al nuevo torneo. Recientes conocedores de la gloria, parecen gozar ya de una cuota de prestigio. Sin despeinarse, en la primera fecha el pincha le ganó 2 a 0 a Arsenal, Lanús sumó de tres ante Huracán y Vélez se trajo una victoria importante desde Santa Fe ante Colón. Premio a los clubes que hacen las cosas bien dentro y fuera de la cancha, lo que les permite mantener su nivel más de allá de perder jugadores importantes, principalmente Lanús con los casos de Sand y Valeri. Estudiantes, Vélez y Lanús son muestras gratis de que los grandes triunfos no se consiguen de un día para el otro.

Montenegro, Falcao, Peñalba, Bertolo, Palacio, Prediger, Andujar, Pastore, De Federico, Bernardello y Bergessio son algunos de los buenos futbolistas que abandonaron el país en el reciente receso para jugar en el exterior. Una suerte de fuga interminable que obliga a buscar constantemente nuevos valores para mantener el nivel competitivo de los equipos. Con los mejores jugadores en constante salida, gran parte de la esperanza de ver un fútbol atractivo parece residir en los que se sientan en el banco. Entrenadores como Cappa, Gareca, Basile Zubeldía, Mohamed, Cocca, Cagna, Sabella, Sensini y Borghi invitan a soñar con equipos que piense más en el arco de enfrente que el propio, con propuestas que hagan eje en el buen trato del balón. Con el nuevo campeonato se renuevan la ilusión, esa vieja historia que vuelve cada seis meses.

La pelota en el living

Finalmente el fútbol argentino llegó a la televisión abierta este fin de semana. El Torneo Apertura 2009 se inició con la transmisión en directo de los diez partidos de la primera fecha por Canal 7, la señal estatal. Así es como los televidentes pudieron disfrutar de 20 horas de fútbol local a lo largo de tres días, ya que todos lo encuentros se disputaron en horarios distintos de modo que todos pudieran ser transmitidos. Lo que se diría una auténtica panzada de fútbol.

La palabra televisión viene del griego y significa una transmisión lejana de imágenes de un objeto animado. Gran honor al término hizo la televisión pública argentina al emitir los diez partidos del torneo argentino. El nivel de las transmisiones en general fue bueno, no muy distinto al anterior. A este proceso se sumaron otros canales como América 2 y Canal 9, que tomaron en simultáneo las imágenes generadas desde el 7. La posibilidad que todas las señales tenían de difundir los goles inmediatamente de producidos hizo que el resto de los canales de aire y cable (no sólo los deportivos) los repitieran hasta el hartazgo. Todo en medio de días de descanso que no ofrecen grandes noticias, por lo que el fútbol se convierte en el gran evento de los fines de semana y en el contenido ideal para llenar la pantalla en horas donde nada muy relevante sucede. Para completar el menú, las señales deportivas añadieron la transmisión de los partidos de las ligas inglesa, italiana, holandesa y la final de la Supercopa Española que ganó el Barcelona. El fútbol copó literalmente las pantallas. No es que antes no sucediera esto en la Argentina, sino que al verse el fútbol por la televisión abierta su penetración fue aún mayor.

Este fenómeno tuvo como motor al Estado Argentino a través de su señal de televisión. La paradoja es que el poder público viene a completar un proceso que tuvo como motor al capital privado, que fue dueño de los derechos de televisión de los partidos durante los últimos 18 años. Al verse todos los encuentros en directo por TV abierta, se refuerza el fútbol como cultura televisiva, lo que a su vez implica una expansión simbólica del deporte, en tanto amplía cada vez más sus posibilidades de alcanzar mayores audiencias.

El sociólogo Armando de Miguel sostiene: “En la medida en que el fútbol es ya un programa de televisión, lo que ocurre en las gradas forma parte del espectáculo. Ya no son veintitantos los actores del drama, sino decenas de miles”. En Argentina, primero fueron las clases populares las que llegaron a los estadios de fútbol y luego lo hizo la televisión. Entre 1946 y 1955, bajo el gobierno peronista, los sectores medios y bajos predominaban en las tribunas. Así el fútbol alcanzó una media de más de 12 mil espectadores por partido que nunca volvería a repetirse. En el clausura 2009 recientemente finalizado, el promedio de asistentes a los partidos no llegó a 6.000. Un ejemplo fue el encuentro entre Chacarita y Tigre de este sábado, jugado en la cancha de Vélez, que mostró varias tribunas vacías que ni siquiera estaban habilitadas por la policía. Es saludable que el fútbol televisado esté al alcance de la mayoría, pero a veces nos hace olvidar también existen tribunas para ser ocupadas. Sería un lindo desafío lograr que los hinchas vuelvan a las canchas.

El pobre nivel del juego, los buenos jugadores que se van al exterior continuamente, la violencia que se vive en los estadios y las pocas comodidades que se brindan a los espectadores son algunos de los problemas estructurales del fútbol argentino que en algún momento deberán ser abordados. Mientras tanto, nos queda el consuelo de ver rodar la pelota desde el living.

Deudas y Financiamientos


Hace pocos días, Julio Grondona, Presidente de la AFA, dijo que el comienzo del Torneo Apertura 2009 no corría peligro. Ayer a la mañana aportó una visión diferente: “Corre riesgo el comienzo del campeonato de Primera. Hay varios clubes que tienen deudas muy importantes". Si el 11 de agosto, cuatro días antes del inicio del torneo, las deudas no están saldadas, los clubes deudores no podrán empezar a jugar. Ya se postergó el comienzo de la Primera B. No se sabe qué pasará con el Nacional B y la Primera División.

Grondona tiene razón en su diagnóstico. La deuda oficial de los clubes de Primera División asciende a 28 millones de pesos (40 si se tiene en cuenta la B Nacional y la Primera B). Varios clubes de Primera estuvieron o aún están en concurso de acreedores: Independiente, San Lorenzo, Huracán, Rosario Central, Newell´s, Banfield, Colón y Gimnasia (LP). Además está el caso de Racing, quien ya pasó por un proceso de quiebra. Boca y River, no escapan a las deudas. Sólo Vélez, Estudiantes, Lanús, Godoy Cruz y Gimnasia y Esgrima de Jujuy (que descendió, pero honró los compromisos) están al día. Se calcula que los clubes le deben 300 millones de pesos a la AFA, que además de ente rector del fútbol oficia de prestamista. Casi todas las entidades tienen un déficit estructural que sólo se resuelve con la venta de sus futbolistas.

Para intentar solucionar el problema, Grondona pidió una audiencia con Aníbal Fernández, Jefe de Gabinete. Intentará poner en marcha el llamado PRODE bancado, un sistema de apuestas telefónicas y por Internet que según los cálculos les dejaría a los clubes cerca de 25 millones de pesos al año. También se intentará lograr mayores beneficios por los contratos televisivos. La solución pasa por agrandar la torta a repartir, de modo que los mayores ingresos permitan afrontar las deudas existentes. Esta metodología no es la primera vez que aparece en la historia de fútbol argentino.

En 1935, la AFA le pidió por primera vez al Gobierno Nacional una condonación de ciertas deudas, además de exenciones y rebajas impositivas. Años más tarde, a mitad de la década del ´60, la merma en la cantidad de los espectadores en los estadios hizo que cayeran los ingresos económicos de los clubes. La solución para generar nuevos ingresos pasó por duplicar la cantidad de campeonatos (se crearon el Metropolitano y el Nacional) y multiplicar la cantidad de encuentros incorporando nuevos equipos a la competencia. Así es como entre 1960 y 1970 el número de partidos de fútbol disputados en la Argentina se multiplicó por dos. El número total de asistentes aumentó, pero el promedio de espectadores por encuentro fue menor. Por lo tanto, los gastos fueron mayores que los ingresos y las expectativas iniciales no se concretaron. A fines de los ´60, cuando el panorama económico no mejoraba, la AFA comenzó discutir la creación del PRODE, como una forma de generar nuevos ingresos. El nuevo invento recién vería la luz en 1972.

Una nueva crisis económica se repetía en 1985, lo que llevaría a Grondona a pedirle al Presidente Raúl Alfonsín un incremento en los recursos que el fútbol recibía por el PRODE. Años después, en 1999, la situación económica de los muchos clubes mejoraba, pese a que ya gozban de los beneficios de los contratos televisivos. El 20 de julio de ese año, se llevó a cabo una reunión de dirigentes en el predio de la AFA, que culminó con el llamado Pacto de Ezeiza. Allí se votó el Reglamento de Control Económico y Financiero, que establecía nuevas pautas contables para los clubes y un control más férreo de los números por parte de la entidad dirigida por Grondona. La idea era similar a la que se plantea hoy en día: quien no tuviera las cuentas en orden no podría iniciar los campeonatos. Ese tipo de castigo nunca sucedió, aunque las cuentas en general no se acomodaron.

En ese encuentro de Ezeiza se planteó otra polémica entre los dirigentes: Mauricio Macri (Presidente de Boca) y Fernando Miele (titular de San Lorenzo) encabezaban un grupo que proponía introducir la figura de las sociedades anónimas deportivas como una forma de inyectar dinero en los clubes. La idea no prosperó. Hoy la matriz de la historia se repite: deudas por demás y necesidad de plata fresca. Ya ni se habla de mayor control ni de mayor responsabilidad dirigencial.

El Tribunal de Cuentas de la AFA es el ente encargado de controlar financieramente a los clubes. Tiene poder para exigir balances y realizar auditorías sobre posibles irregularidades y transgresiones a las normas estatutarias. Sus miembros deben ser contadores públicos y “personas caracterizadas de reconocidas aptitudes por sus funciones y con reputación de prudentes e imparciales”. Quizás haya llegado la hora de mirar un poco los reglamentos y ejecutarlos.