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Jennings vs. FIFA, otro round en Play Ghe Game

Jennings, durante su exposición en Play The Game 2011
“La FIFA es un sindicato organizado del crimen” lanzó Andrew Jennings en su conferencia, que aparecía como el plato fuerte de la última jornada del encuentro de Play The Game 2011. “Hay algún miembro de FIFA en la sala, cuánto te pagan para operar a favor Blatter?”, se preguntó Jennings. "Sé que soy el canalla en esta sala", contestó con el brazo levantado el suizo Walter De Gregorio, nuevo Secretario de Comunicaciones y Relaciones Públicas de la FIFA. “Lo que dijo el señor Jennings, al comparar a la FIFA con la mafia, es una falta de respeto. La mafia mató a miles de personas, esto es fútbol", agregó De Gregorio. Jennings ya había dicho en su exposición que los dirigentes de la FIFA "son un excremento".

Entre tantas disertaciones sobre corrupción, falta de democracia y transparencia en el deporte, en el último día de Play The Game la FIFA ocupó el centro de los debates. Las expectativas pasaban por la presencia de Jennings, periodista inglés que viene denunciando en los últimos años la corrupción en el organismo que dirige los destinos del fútbol mundial. La presencia de miembros de la FIFA y las duras palabras de Jennings tornaron áspero el debate.

Andrew Jennings aclaró de entrada que no cree en las reformas de mayor transparencia que promete Joseph Blatter. "El soborno y la corrupción están en su ADN", dijo. ”Qué es la FIFA hoy?” se preguntó luego. “Un sindicato organizado del crimen” contestó, ante un auditorio colmado y deseoso de escuchar su conferencia. Luego agregó que, según sus cálculos, en los últimos 20 años se pagaron más 100 millones de dólares en sobornos, mientras mostraba la carpeta verde con los nombres de los acusados. "¿Por qué la FIFA gasta millones en costosos abogados para suprimir los documentos sobre ISL", preguntó el veterano periodista escocés, en referencia al caso de corrupción que envuelve a la FIFA y la empresa suiza de marketing deportivo.

Además, Jennings contó que un miembro de la FIFA le confesó que hasta un 40 % de los tickets de los partidos de los mundiales se comercializa en el mercado negro. Finalmente, volvió a cargar contra el organismo por no escuchar sus reclamos.

Luego, fue el turno del periodista alemán Jens Weinreich. “Los dirigentes sólo entienden el lenguaje del dinero” dijo y agregó que en la FIFA trabaja "gente bien pagada para mentirle a los periodistas". Finalmente, se quejó porque “en el fútbol, la corrupción no es corrupción” y reclamó que la FIFA y otras organizaciones deportivas se ubiquen bajo el control de leyes internacionales anticorrupción. Como ejemplo contó que el costo de comprar un voto para obtener las Copas del Mundo de 2018 y 2022 fue de 20 millones de dólares.

Tras el discurso de Weinreich, fue el turno del debate. En su primera intervención allí, Jennings preguntó quiénes eran los miembros de FIFA que estaban en la sala, ya que previamente conocía que llegaría gente desde Zurich para presenciar la conferencia. Allí fue cuando De Gregorio tomó el micrófono y defendió a la organización que dirige los destinos del fútbol mundial. De Gregorio negó las acusaciones que calificaban a la FIFA como una mafia y criticó a Jennings. Luego agregó que el periodista no puede ingresar a la FIFA porque en las conferencias de prensa montaba sus propios shows.

No hubo tiempo para más. De Gregorio, acompañado por Bernd Fisa, de prensa de FIFA, aclaró luego a los periodistas que no había llegado a Play The Game para dar un discruso oficial en nombre del organismo que representa, sino que intentaba escuchar para mejorar la organización en el futuro. El ex editor del diario suizo Blick también contó que, antes de asumir su cargo esta semana, Josep Blatter le prometió nuevas reformas para garantizar mayor transparencia y democracia. "Tuve una larga conversación con el presidente hace un mes, y estoy convencido de que quiere hacer cambios. Hay que juzgarlo por los hechos" finalizó De Gregorio.

Antes de las polémicas, el periodista argentino Ezequiel Fernández Moore pasó revista en su exposición a la actualidad de la dirigencia deportiva en Sudamérica. “Cambian los jugadores, cambian los presidentes de los países, pero no los dirigentes de fútbol” describió. Así, Ezequiel contó al auditorio las relaciones de Ricardo Texeira con la red brasileña O´Globo, de Julio Grondona con el grupo Clarín en Argentina, la lucha de Harold Mayne-Nicholls contra los dirigentes por la distribución de los derechos del fútbol en Chile, los negocios de Rafael Esquivel en Venezuela, las investigaciones contra Manuel Burga en Perú y las disputas de los dirigentes uruguayos contra Paco Casal por los derechos del fútbol.

Luego, Steve Menary, del Reino Unido, explicó algunos de los programas de la FIFA que reparten dinero entre las distintas federaciones para actividades sociales, que muchas veces quedan en el camino. A la tarde, Jerome Champgnee, ex miembro de la FIFA, se explayó sobre la necesidad de un organismo más democrático y transparente en los próximos años.

Cuando todo el mundo del deporte parecía teñirse de sospechas, Harold Mayne-Nicholls habló sobre el trabajo de su fundación “Ganamos Todos”, que desarrolla programas para desarrollar la práctica deportiva en Chile. Allí recordamos los valores positivos del deporte, que puede transformar la vida de muchos.

Y así se fue Play The Game 2011, con polémicas y debates fuertes, con dudas y certezas. Con muchos de sus discursos todavía resonando en la cabeza de los que participamos, como si tanto debate e intercambio de ideas no pudiera apagarse fácilmente.

Aquíel discurso de Jennings y su polémica con Walter De Gregorio en Play The Game 2011:


Play The Game, el doping y los cambios sociales

El caso fue tan resonante que bien valía una explicación en detalle. Ayer, en el tercer día de la conferencia Play The Game, los periodistas alemanes Hajo Seppelt y Robert Kempe contaron los pormenores de su investigación sobre el doping positivo del cilcista Alberto Contador, registrado en septiembre del año pasado. La historia comenzó cuando Seppelt y Kempe recibieron la información de una fuente confidencial y consultaron a Pat McQuaid, titular de la Unión Ciclista Internacional (UCI), sobre la cuestión. McQuaid negó la versión pero horas antes de que los periodistas dieran a conocer públicamente la noticia, la UCI difundió la especie para desactivar la operación.

El doping fue protagonista de la tercera jornada de Play The Game. Se debatieron los avances y retrocesos, las reglas cada vez complejas, la falta de transparencia y los escasos casos positivos que se descubren, con pocos deportes como el rugby y el ciclismo que concentran la mayoría de las trampas encontradas. La WADA (Agencia Mundial Antidoping) fue otra vez el centro de la polémica, con sus millonadas de gastos y su discutible eficiencia.

Quedó claro que el doping en Europa es una cuestión que aparece en las mesas de discusión sobre el deporte mucho más de los sucede en Sudamérica. La poca participación que se les da a los atletas y la falta de prevención aparecieron como cuestiones a ser tomadas en cuenta. Aún así, todavía el doping suena como un tema secundario para el gran parte del mundo deporte, dejado de lado cualquier tipo de debate.

Pero en Play The Game también hubo lugar para aquellos fenómenos surgidos desde el deporte pero que influyen en el resto de la sociedad. La arquitecta brasileña Isabela Ledo analizó los cambios urbanos que están sucediendo en Río de Janeiro por la preparación de los Juegos Olímpicos de 2016. Muchos vecinos son relocalizados para construir la futura villa olímpica, en medio de conflictos sociales y planes trazados sin consultas con la comunidad. Los más beneficiados, como siempre, parecen los grupos privados.

La profesora Kimberley Schimmel demostró cómo los beneficios que se logran con los megaeventos no llegan a toda la comunidad, sino que muchas veces algunos ganan a partir del padecimiento de los otros. Se crea una zona libre, bien custodiada por las fuerzas de seguridad, que conectan las zonas de competencia y con los espacios seguros. Especies de “no – lugares”, como dijera Marc Augé, preparados para recibir a los turistas y servir de marco para el evento.

Finalmente, el periodista Fernando Molica analizó el papel de Ricardo Texeira en la organización del Mundial 2014. El presupuesto subestimado, las obras retrasadas, la inversión que prometió ser privada pero es pública. “En 2014 puedo hacer lo que quiera” dijo Texeira, mientras la presidenta Dilma Russef lo mira con desconfianza y las marchas y protestas que piden su salida se suceden.

Por el lado argentino, la periodista Marcela Mora y Araujo presentó en detalle una suerte de mapa sobre las distintas transferencias de Carlos Tevez y cómo el crack de Fuerte Apache fue cambiando de manos muchas veces sin cambiar de camiseta. Mónica Nizzardo, de Salvemos al Fútbol, presentó su película "Futbol Violencia S.A.", en medio de una mesa que presentó interesantes títulos sobre Ruanda y Corea del Sur. Para hoy, la última jornada de Play The Game.

Play The Game y el infinito mundo del deporte

En el segundo día del congreso de Play the Game, el deporte se presentó bajo sus diferentes caracteres, como una paleta de colores con diferentes variantes, que puede ser abordada bajo sus diferentes matices. Fuente de desarrollo de los países, posible educación para los más necesitados, beneficio económico para las naciones en desarrollo, espacio del crimen organizado, lugar de expresión de la xenofobia y el racismo. Todo eso y más fue la representación del deporte en un solo día.

El fútbol argentino y su violencia tuvieron presencia en el debate sobre fútbol y extremismo, en un debate presentado por el periodista Ezequiel Fernández Moore. Allí, Mónica Nizzardo, de la organización “Salvemos al Fútbol”, denunció el accionar de las barras bravas argentinas, el doble discurso de los dirigentes deportivos y políticos y su complicidad con los hinchas violentos.

Este cronista expuso una breve historia sobre la violencia en el fútbol argentino y su relación con los medios de prensa. Cómo los incidentes se fueron volviendo paulatinamente un elemento estructural del mundo futbolístico local y cómo se fueron representando en la prensa esos cambios. Parece mentira que en un lugar tan lejano de los hechos pueda hablarse de este tipo de cuestiones, aunque el alemán Ronny Blashke con su exposición nos hizo recordar que, aun con sus matices y sus caracteres locales, la violencia deportiva es un fenómeno que se expresa en diferentes lugares del mundo.

Blashke contó cómo, en Alemania, algunos grupos radicales como los NPD reclutan jóvenes a través del fútbol para dar a conocer sus ideas. La violencia estrecha allí sus vínculos con las ideas políticas y el nazismo. Esa conjunción entre hinchas e ideología parece lejana en la Argentina, donde las barras bravas abrazan mayormente la comercialización de su violencia al mejor postor, sin importar susm ideas. Pero en otros lugares, los grupos de hinchas organizados actúan bajo otras lógicas y el deporte oficia de marco para el accionar de estos grupos racistas.

Pero antes de semejante panorama, Raí, ex capitán de la selección de Brasil, habló sobre su participación en “Gol de Letra” y “Atletas por la Ciudadanía”, dos organizaciones de su país que apuestan al impulso del deporte social. Estas instituciones intentan promover la práctica deportiva en las escuelas brasileñas y la integración del deporte al proceso de desarrollo que vive Brasil, un país posicionado como una potencia mundial, que entre los motores de su crecimiento económico y social tiene al Mundial de fútbol de 2014 y a los Juegos Olímpicos de 2020. “Queremos que el deporte pueda cambiar el futuro de la sociedad”, expresó Raí, como para dejarnos con la esperanza de que el juego puede ser parte de las transformaciones.

Henry Brandt, del Instituto Danés para el deporte, analizó los casos de distintos estadios construidos para diferentes competencias deportivas y su utilización posterior, desde aquellos que ven acción diariamente hasta aquellas moles de cemento que duermen vacías mientras los gobiernos pagan millones para mantenerlos. Aquí, el deporte mostró su costado más ambicioso, con construcciones innecesarias con millones gastados debajo de las gradas.

Más tarde, Stefan Szymanski, profesor de management deportivo en la Universidad de Michigan, describió en detalle los cambios que están sucediendo en Londres con las nuevas construcciones que se realizan para los Juegos Olímpicos del año próximo. East London, una de las zonas más postergadas de la ciudad, es un espacio que se está haciendo a nuevo, con las instalaciones deportivas allí dentro. Nos dimos cuenta aquí de que eventos como los Juegos Olímpicos pueden servir para cambiar un espacio por completo y rediseñar una ciudad por dentro, con los cambios sociales que sufren sus habitantes.

Más tarde, Cornelia Rogall - Grothe, Secretaria de Estado de Alemania, recalcó los beneficios económicos que puede tener los mega eventos deportivos para un país. Wilfred Lenke, de Naciones Unidas, volvió a hablar sobre las posibilidades de utilizar el deporte como herramienta para la paz y el desarrollo, contra la violencia. Aquí, el optimismo volvió a ocupar la escena.

Todo parecía parecido y diferente a la vez. El deporte mezclado con la política, la economía, la educación, el desarrollo, el crimen, la violencia. Como una paleta de colores, con sus matices, que forman un conjunto fino, pero posible de extender hasta un lugar inabarcable. Como el mundo del deporte.

Play The Game, lo público y lo privado

El comienzo de Play The Game 2011
“¡Indígnense!” fue el libro que mostró Jens Andersen para darles la bienvenida a los participantes. El libro del francés Stéphane Hessel ofició de manifiesto ocasional para los participantes de la conferencia Play The Game 2011, que se lleva a cabo desde ayer hasta el jueves en Colonia, Alemania. Con record de participantes, de oradores y de voluntarios, el encuentro incluye decenas de mesas redondas, foros, grupos de trabajo y debates sobre aquellos temas oscuros para el deporte, como la corrupción, el doping y los arreglos de partidos.

“En el deporte hay mucha suciedad pero nadie quiere limpiarla” dijo luego Richard Pound, miembro del Comité Olímpico Internacional. Después se explayó sobre la necesidad de un trabajo conjunto entre las federaciones deportivas y el sector público, para combatir la corrupción en el deporte. La FIFA apareció aquí como el ejemplo de lo que no debe hacerse para luchar contra el delito: ponerlo abajo de la mesa.

El límite entre la soberanía del deporte y las posibilidades de los organismos públicos fue una constante en las distintas exposiciones. Los repetidos casos de corrucpción y los arreglos de partidos ponen sobre la mesa la necesidad de pensar hasta dónde un organismo gubernamental puede dejar a su libre albedrío a las federaciones deportivas y a sus dirigentes para el autogobierno.

En este sentido, William Gaillard, miembro de la UEFA, mostró su pesimismo sobre el futuro del fútbol y su modelo actual. Gaillard explicó cómo los cambios políticos, económicos y sociales de los últimos 20 años en Europa influyeron sobre el deporte, con mayor cantidad de federaciones de fútbol en el continente por los nuevos países surgidos y un crecimiento exponencial del negocio futbolístico a partir de los dineros de la TV. Pero la necesidad de influir sobre un modelo deficitario, con mayoría de clubes en problemas económicos, choca contra la autonomía del deporte y sus propias leyes, por lo que el conflicto parece lejos de una solución.

“Todo se puede arreglar en esta era” lanzó seguro Declan Hill, para explicar la cercanía entre el deporte y el crimen organizado, que puede disponer los resultados de muchas competencias deportivas. Nada cambió desde que escribió su libro “The Fix”, en 2008, denunciando allí los arreglos de los partidos de fútbol por distintas organizaciones mafiosas alrededor del mundo. Solo algunas investigaciones, algunos mafiosos tras las rejas y poco más. “Lo que está cambiando es la cultura deportiva. No siempre los jugadores salen a ganar”, describió sobre el final.

Cuando se presentaron los resultados del seguimiento de la prensa deportiva durante 2011, el pensamiento fue aún más pesimista. Más del 40 % de las noticias sobre deportes tienen que ver con el fútbol y el 80 % de los artículos hablan sobre partidos y resultados. El 4 % sobre economía y el 2,7 % sobre política y deporte.

Pero aquellos números resaltaron la importancia de Play The Game: poner en primer plano lo que aparece al final de las crónicas diarias, con el deporte en su contexto político y social. “Resistir para crear y crear para resistir” había dicho Jens Andersen al comienzo. Indignarse pero no para lamentarse, sino para limpiar la suciedad del mundo del deporte. Así continúa Play The Game 2011. 

Comienza Play The Game 2011

Quizás fue para empaparse de su tradición universitaria, expresada en su tradicional casa de estudios, una de las más antiguas de Europa. Semejante apego al conocimiento, al debate y la discusión podrán influir en mayor o menor medida, pero lo cierto es que la sexta edición del congreso Play the Game se iniciará hoy en Colonia, al oeste de Alemania. Deportistas, dirigentes, periodistas, académicos e intelectuales estarán presentes en mesas de trabajo, paneles y foros, con la idea de pensar y discutir los principales problemas que afronta el deporte en estos tiempos.

El encuentro tuvo su primera versión en 1997, Copenaghe, bajo la idea de juntarse y debatir aquellos temas del deporte que la prensa relega a un segundo plano. El doping, la corrupción, el arreglo de partidos y la violencia son aquí cuestiones centrales, que se discuten con la idea de intentar modificarlos en el futuro. Debatir para cambiar, bien podría ser un lema de la organización que se pone en juego en cada congreso.

El encuentro es organizado por Sports Intellelligence Unit (SUI), que reúne a un grupo de periodistas daneses, liderados por Jens Sejer Andersen, con la idea de “fomentar la democracia, la transparencia y la libertad de expresión en el mundo del deporte”. Bajo el lema “Llevando un cambio al corazón del deporte”, más de 150 expositores estarán presentes esta vez. Entre ellos se destacan Andrew Jennings, Declan Hill y Stefan Szymanski.

Mientras uno camina por las calles de Colonia, parece increíble que el 80 % de esta ciudad haya sido destruido en la Segunda Guerra Mundial. Pero allí está todo: la imponente Catedral, el hermoso puente sobre el Río Rin, sus trenes, bares, calles angostas y pintorescas, negocios enormes y la multitudinaria presencia de jóvenes, que dan a este lugar un carácter eminentemente universitario.

En las aulas de la German Sports University de Colonia será el sexto congreso de Play the Game. Será aquí donde lo oscuro del deporte saldrá a la luz. Donde el conocimiento individual devendrá en construcción colectiva y donde el mundo del deporte se pensará en su contexto social y cultural. Será aquí donde, por cuatro días, el deporte se pensará a sí mismo. Pelota Afuera está en Colonia para contarlo.


Click para ver el programa completo de Play the Game 2011.

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