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A 80 años de un hito en la historia del atletismo



Ahora que la marea verde avanza y avanza, en un día como hoy, conviene recordar una pequeña historia sobre las mujeres en el deporte. Cuando desde las esferas de poder se preponía una jerarquización abierta de géneros.

“El deporte femenino no es práctico, ni interesante, ni estético, además de incorrecto”. Así pensaba y decía el Barón Pierre de Coubertain, el gran impulsor de los juegos. También afirmó alguna vez que el papel de la mujer en el deporte sería coronar a los campeones con guirnaldas.

Hace seis años, en los Juegos de Londres de 2012, fue la primera vez que las mujeres compitieron en todas las categorías. Pasaron más de 100 años desde el inicio de la competencia más grande del mundo del deporte en Grecia para que todos los países tuvieran una mujer entre sus atletas. En los últimos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, la cantidad de deportistas hombres y mujeres fue similar, por primera vez en la historia.

Sin embargo, la gran cita deportiva desde el comienzo privilegió a los hombres.  
En los primeros los primeros Juegos Olímpicos de 1896 no participó ninguna mujer. Ni siquiera podían asistir como espectadoras. En París en el 1900 solo pudieron disputar competencias oficiales en golf y tenis. Charlotte Cooper, tenista británica, fue la primera mujer coronada con una medalla dorada.

En 1908, en los Juegos de Londres, participaron tan solo 36 mujeres en disciplinas como tenis, tiro con arco, patinaje artístico y vela. Paralelamente, aquel año se organizaron competiciones alternativas de mujeres de gimnasia, nataciones y saltos ornamentales. La natación femenina se incorporó a los Juegos en 1912.

La Primera Guerra Mundial dio nuevas oportunidades de empleo a las mujeres jóvenes en fábricas, en empleos alejados del hogar y del rígido control familiar. Este fenómeno se dio con fuerza en Inglaterra y otros países de Europa. Esto permitió un nuevo poder adquisitivo de este grupo, lo que favoreció la práctica de actividades recreativas como el deporte. En el Reino Unido nacieron diversos equipos de fútbol femenino. Sin embargo, los deportes de mujeres por excelencia en la época eran aquellos que mantenían cierta estética elegante asociada a la mujer: patín, tenis, golf y ciclismo. Ciertos deportes tradicionales se mantenían como una expresión de la masculinidad.

Alice Milliat fue una deportista francesa que desde comienzos del siglo XX promovió el deporte femenino en París. Tras la Primera Guerra Mundial fundó la Federación Deportiva Femenina Internacional (FSFI), desde donde promovió diversas competencias de mujeres que el Comité Olímpico Internacional rechazaba.  

En 1922 Milliat organizó en París los I Juegos Mundiales femeninos. Repitió la experiencia cuatros años más tarde en Goteborg, Suecia. Ante la amenaza de este movimiento, el COI abrió las puertas a las mujeres en diversas competencias.

Fue Ámsterdam, en 1928, donde finalmente tuvieron lugar el verdadero comienzo olímpicos de las mujeres, con cerca de 300 deportistas, casi el 10% del total. Fue la primera vez que se disputaron competencias femeninas en un deporte tradicional como el atletismo.

Elizabeth Robinson era una joven norteamericana de solo 16 años, que había comenzado a correr oficialmente casi de casualidad. Pocos meses antes de los Juegos de Amsterdam, al salir de su colegio en Harvey, en el estado de Illinois, se distrajo al conversar con unas amigas y debió salir corriendo al ver que partía el tren que la llevaría a su casa en Riverdale. Al ver su velocidad, ya en el vagón, su profesor de educación física le propuso hacer una prueba al día siguiente en 50 metros. Nuevamente allí mostró condiciones, por el que el profesor le compró zapatillas y la impulsó a competir. En su segunda competición oficial estableció un nuevo récord del mundo.

Con esos escasos antecedentes partió a Amsterdam. El día de la final de los 100 metros, poco antes del inicio, Robinson tomó por error dos pares de zapatillas del pie izquierdo, por lo que debió enviar a un asistente a buscar la zapatilla derecha. Con el tiempo justo llegó el calzado correcto y pudo competir.

Luego del disparo de largada, Myrtle Cook, de Canadá y Helene Schmidt, de Alemania, quedaron descalificadas por su salida en falso. Entre las 4 finalistas, Elizabeth Robinson venció por un ajustado margen y pasó a la historia como la primera mujer en colgarse una medalla dorada en atletismo, con un tiempo de 12,2 segundos, un día como hoy, hace 80 años.

En aquellos Juegos también se llevó la medalla dorada en la posta 4 X 100. Al regresar a Riverdale, su ciudad natal, fue recibida como una heroína. Desfiló en las calles ante miles de personas.

Melliat disconforme todavía con la escasa participación de las mujeres en los Juegos Olímpicos decidió realizar en 1930 y 1934, los Juegos Mundiales Femeninos en Praga y Londres respectivamente. 

En 1931, un año antes de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, Betty Robinson, como se la conocía, volaba en una avioneta con su prima hermana. El motor falló y aparato cayó rápidamente a tierra. Pasaba por allí un camionero que cargó a las dos jóvenes y las llevó directamente a la morgue, porque pensaba que habían fallecido.Una vez allí, los médicos constataron que las jóvenes seguían con vida.

Robinson sufrió una fractura de cadera, de uno de los fémures, un brazo y una seria herida en la frente. Estuvo dos meses en coma, seis en silla de ruedas y, tras abandonar el hospital, durante dos años solo pudo caminar con muletas. Le dijeron que jamás volvería a competir.

Finalmente pudo recuperarse y volver a correr, pero nunca pudo volver a flexionar correctamente su rodilla. Por eso, optó por integrarse a la posta norteamericana de 4 X 100, donde podía recibir el testimonio de pie.

En los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, Robinson partió en el segundo relevo y ayudó a su equipo a conseguir una nueva medalla de oro, al imponerse a la posta alemana. La película "Olympia", que retrata los Juegos organizados por Adolf Hitler, muestra completa la carrera que dio la gloria al equipo norteamericano.

Ya retirada, Robinson se integró a la Asociación de Mujeres Atletas norteamericana y ofrecía conferencias por el país. En 1977 fue incluida en el Salón de la Fama del atletismo estadounidense. Falleció en 1999.

A 80 años de la primera competencia oficial en los Juegos Olímpicos, el atletismo es el deporte donde más mujeres participaron lo largo de la historia, más de 5800. 

Aquí la primera prueba de atletismo femenino disputada en la historia de los Juegos Olímpicos en Amsterdam, en 1928:


Política, economía y seguridad en los Juegos Olímpicos de Sochi 2014

Lenin murió hace 90 años, pero su impronta e influencia alcanzan los Juego Olímpicos que se disputan desde el pasado viernes en Rusia. Si bien la ciudad existía como tal desde fines del siglo XIX, fue el líder comunista quien en 1920 creó la Administración Balnearia de Sochi, ubicada entre las montañas del Cáucaso y el Mar Negro, al sudoeste de Rusia. En la zona que recibe en estos días a la la gran cita deportiva, Lenin nacionalizó muchas de las instalaciones privadas e impulsó la construcción de grandes hoteles para albergar al proletariado soviético, junto con enormes palacios de descanso para los líderes de la revolución. Compartía su gusto por Sochi con Stalin, quien también vacacionaba asiduamente en la zona. Su residencia construída en medio de los bosques es hoy un hotel donde se puede dormir por 300 euros por noche.

Como sus predecesores, Vladimir Putín, actual presidente de Rusia, heredó el amor por Sochi. El líder pasa largo tiempo en Bochárov Ruchei, su residencia oficial, y practica deportes en la zona, como la caza y la pesca. Putín, hombre clave en la política Rusa de los últimos años, ha hecho del deporte un asunto de estado, un medio para ubicar a Rusia en el mapa internacional y una profunda fuente de negocios. Los Juegos Olímpicos de Sochi forman parte de ese plan.

Costos

En 2007, Putín encabezó la delegación rusa en Guatamala, donde la asamblea del Comité Olímpico Internacional elegiría la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014. Entre la acciones de promoción, los rusos montaron hasta una pista de patinaje sobre hielo. Cuando Jaques Rogge anunció a Sochi como la ganadora, Putin volaba sobre el océano en el avión presidencial rumbo a Moscú. En ese entonces, el gobierno ruso calculó en 8.700 millones de euros los costos del acontecimiento pero, 7 años más tarde, esa cifra se ha multiplicado.
Putín practicando caza

El principal desafío que enfrentó Sochi fue la falta de infraestructura deportiva y social para albergar el evento, por lo que más del 80 % de las obras comenzaron desde cero. Además de las instalaciones deportivas, se llevaron adelante grandes proyectos como la construcción de un ferrocarril, un nuevo aeropuerto, el puerto de carga, grandes hoteles y la villa olímpica.

La cantidad de emprendimientos suponía un presupuesto abultado, pero los números se dispararon. Recientes informes estiman en más de 40 mil millones de dólares el presupuesto final, donde hasta un 50 por ciento de los fondos podrían contarse en corrupción. Muchas obras fueron adjudicadas a empresarios cercanos al gobierno. El costo total supera con creces la suma de las inversiones hechas en todos los Juegos Olímpicos de Invierno de la historia.

El gasto en las rutas de acceso y el ferrocarril superó en un 90 % el presupuesto original. El estadio olímpico Fisht multiplicó su costo primario más de dos veces. Según la agencia de noticias rusa Sobkor, más de 4.000 personas perdieron sus hogares para la construcción de las instalaciones olímpicas. A cambio recibieron mínimas compensaciones. Greenpeace Internacional denunció que las máquinas constructoras dañaron de forma irreversible la flora de la ribera del río Mzymta y el bosque del Cáucaso occidental, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1999.

La seguridad de los Juegos
Una vista de la ciudad de Sochi
Los Juegos Olímpicos serán uno de los eslabones en la carrera de Rusia por posicionarse como un eje central del deporte mundial. El país recibirá en 2018 el Mundial de fútbol. El año pasado albergó el Mundial de Atletismo. Desde este año, Sochi tendrá su Gran Premio de Formula 1. En 2015, Kazan recibirá el Campeonato Mundial de Natación y en 2016 el país albergará el Mundial de hockey sobre hielo.

Pero los grandes acontecimientos no tienen como horizonte sólo la gloria deportiva. Putín impuso al deporte un condimento político, por lo que los Juegos se encuentran cruzados por los factores que atraviesan la arena política en Rusia. La seguridad es una de ellas.

Los dos acusados por el atentado en la maratón de Boston en abril de 2013 son de origen checheno, una región del Cáucaso, donde se incluye Sochi . En diciembre pasado, dos atentados en la ciudad de Volgogrado le costaron la vida a 34 personas. Detrás de ellos se encontraban grupos islamistas y separatistas del Cáucaso. En diciembre, un coche bomba estalló en la puerta de una comisaría en Pyatigorsk, en el Cáucaso Norte. Murieron tres personas. La ciudad se ubica a 250 kilómetros de Sochi.

Por esto, 40.000 policías y guardias militares protegen la ciudad. Todos los visitantes tendrán que inscribirse en la policía. Por primera vez en la historia, todos los espectadores de los Juegos son registrados con nombre y apellido.

La Política de los Juegos
Protestas contra Putín por la ley contra la homosexualidad

A las tensiones internas se suma el frente externo del estado ruso. Hace pocos días, Barack Obama confirmó telefónicamente a Putín que la Casa Blanca ofrecería asistencia militar ante el temor de atentados terroristas. Dos buques están apostados sobre el Mar Negro para evacuar a los atletas estadounidenses en caso de incidentes.

Pese a la cooperación, la relación entre Rusia y Estados Unidos no pasa su mejor momento, sobre todo después de que el ex consultor de la Agencia de Seguridad (NSA) Edward Snowden recibió asilo en en el país europeo. La cuestión de Siria también afecta la diplomacia, ya que Washington ha intentado intervenir militarmente en el país asiático, mientras que Rusia se mostró más reticente a una ataque. Los conflictos en Siria afectan al estado ruso, ya que el país asiático alberga una buena porción de ciudadanos nacidos en Circasia, una región histórica del Cáucaso ocupada por el estado ruso en el siglo XIX. Hoy, en medio de la guerra civil, muchos circasianos abandonan Damasco para regresar a su tierra original.

Sin embargo, tras prestar su apoyo en materia de seguridad, Obama anunció que entre los integrantes de la delegación norteamericana se incluirían la tenista Billie Jean King y la jugadora de hockey Caitlin Cahow, dos deportistas homosexuales.

Poco importó la reciente ley sancionada en Rusia que impone multas a los individuos acusados de repartir "propaganda a favor de relaciones homosexuales" entre niños, e incluso propone multas para los que expresen esas posturas en la prensa o internet. Las sanciones más duras llegan a la prisión o deportación por lucir, por ejemplo, los colores del arco iris en un prendedor. Anatoly Pakhamov, alcalde de Sochi, declaró recientemente: "(La homosexualidad) no se acepta aquí en el Cáucaso, donde vivimos. No tenemos gays en nuestra ciudad ".

Mientras tanto, ni Obama, ni los presidentes de Francia y Alemania participaron de la ceremonia de apertura. Allí sí estuvo Putín, quien en el afán de incrementar su prestigio político parece haber dañado excesivamente la máxima cita del deporte mundial.

Rusia 2013: deportes, leyes e intolerancia

Gesto de rebeldía o torpeza corporal, el beso de las atletas rusas Kseniya Ryzhova y Yulia Gushchina tras recibir la medalla de oro quedará como una de las imágenes más potentes del XIV Campeonato Mundial de Atletismo disputado recientemente en Moscú. Las participantes de la posta 4x400 de Rusia dijeron sentirse humilladas por las interpretaciones de su gesto involuntario, pero lo cierto es que se convirtieron en símbolo de los reclamos contra la reciente ley que prohíbe la propaganda homosexual. También la atleta sueca Emma Green-Tregaro se expresó a través de sus uñas pintadas con los colores del arco iris. La ley que ataca derechos civiles ha generado tanto debate que hasta podría dejar Rusia sin los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014. 

Las zancadas y los récords de Usain Bolt convivirán en el recuerdo con las tensiones políticas y sociales generadas por la norma propuesta por el gobierno de Vladimir Putin. El presidente logró que la defensa de los derechos de una minoría se convierta en la voz de la mayoría. La tensión obligó a personajes como Barack Obama a involucrarse en la polémica y el propio Comité Olímpico pidió explicaciones.

La ley sancionada en junio impone multas a los individuos acusados de repartir "propaganda a favor de relaciones homosexuales" entre niños, e incluso propone multas para los que expresen esas posturas en la prensa o internet. Las sanciones más duras llegan a la prisión o deportación por lucir, por ejemplo, los colores del arco iris en un prendedor.

La norma fue defendida públicamente entre otros por Alexey Sorokin, director de la Copa Mundial de 2018 que tendrá lugar en el país, y por Vitaly Mutko, el Ministro de Deportes. "Un atleta de orientación sexual no tradicional no tiene prohibido venir a Sochi. Pero, si sale a la calle y empieza a repartir propaganda, entonces por supuesto que será responsabilizado", le dijo Mutko a la agencia estatal de noticias.

Quien llegó más lejos en su defensa fue la rusa Yelena Isinbáyeva, multicampeona de salto con garrocha. “Vivimos los hombres con las mujeres, y las mujeres con hombres; así ha sido siempre la historia. Nunca hemos tenido ningún problema, ni queremos tenerlo en el futuro, pero estamos profundamente en contra (de la homosexualidad). Apoyo a nuestro gobierno", dijo la atleta, quien fue designada como jefa de la villa olímpica de los Juegos de Sochi.

La cuestión de la homosexualidad está candente en Rusia. Artem Gorodilov fue la última víctima de una serie de ataques oficios llevados a cabo por la agrupación neonazi Occupy Pedofilyaj, quien violó, torturó y asesinó al joven uzbeco a comienzos de agosto. Este último no es un caso aislado en un país donde, según una encuesta reciente realizada por el Centro Levada entre 1600 personas, el 35 por ciento de la población cree que los homosexuales son enfermos y el 38 por ciento opina que los gays y lesbianas deben recibir tratamiento médico. Incluso el 13 por ciento afirmó que la homosexualidad debería ser penada por la ley. En todo el país existirían más de 500 grupos neonazis que atacan entre otros a jóvenes homosexuales.

En este contexto, la ciudad rusa de Sochi celebrará los Juegos Olímpicos de Invierno en febrero próximo. Para este acontecimiento, el 85 % de las instalaciones fueron construidas desde cero y el gasto podría llegar a ser hasta 10 veces mayor que los Juegos de Turín 2006. Para la construcción de las instalaciones, más de 1000 familias debieron mudarse forzosamente.

Un reciente informe de Boris Nemtsov, político opositor al régimen de Putin, dio a conocer que los costos finales multiplicarán por cuatro los 12 mil millones de dólares presupuestados originalmente. Según el mismo informe, hasta un 50 por ciento de los fondos podrían contarse en corrupción, con obras adjudicadas a dedo a empresarios amigos del poder.

Tras la polémica, que podría arrastrar los Juegos de Sochi, las presiones del COI obligaron a las autoridades rusas a indicar que en la cita olímpica no se aplicará la nueva ley contra los deportistas, aunque no parece esperarse el mismo trato para los espectadores. Pese a que algunos grupos propusieron boicotear los juegos, líderes políticos como Obama y Angela Merkel se manifestaron en contra del boicot.

Pese a que los Juegos Olímpicos muchas veces se presentan como oportunidades de unión de los pueblos y lucha por la paz, no siempre lo que sucede en los hechos se corresponde con los discursos. "Los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 trajeron mayor represión en China ya que las autoridades aumentaron el control sobre los defensores de los derechos humanos, los practicantes religiosos, las minorías étnicas, abogados y periodistas", decía un informe de Amnistía Internacional, un año después de los Juegos celebrados en China. El mismo informe indicó que cientos de tibetanos permanecieron durante un largo tiempo encarcelados debido a las protestas que realizaron antes de los Juegos Olímpicos.

En tiempos de tensiones, el periodista Anton Krasovsky, del canal ruso KontrTV, confesó al aire tras el final del Mundial de Atletismo: “Soy gay y soy la misma persona que usted, mi querido público, soy como el presidente (Vladimir) Putin, el primer ministro (Dmitri) Medvédev o los diputados de nuestra Duma”. Poco después fue despedido. La confesión de Krasovsky, el beso de Kseniya Ryzhova y Yulia Gushchina o las uñas pintadas de Emma Green parecen demasiado poco para tanta intolerancia.

Aquí una entrevista con Anton Krasovsky, el periodista despedido luego de confesar su homosexualidad:


Los juegos de los negocios o la muerte de la lucha




¡Da vida y vivacidad a esos nobles juegos! 
Lanzá coronas de laureles inmarchitables.
¡A los vencedores en la carrera y en la lucha!
¡Creá en nuestros pechos, corazones de acero! 


Himno Olímpico



"Los líderes del COI tienen tan poco que ver con el espíritu olímpico, que incluso no saben que la lucha es mencionada en el segundo verso de su propio himno", dijo Kostas Thanos, presidente de la Federación Griega de Lucha. Fue después de conocer la decisión del COI del pasado martes, donde se propone la eliminación de la disciplina del programa olímpico a partir de 2020. "Los hombres del COI decidieron matar el espíritu olímpico", agregó Thanos.

La prepuesta, que deberá ser refrendada en el congreso de septiembre en Buenos Aires, le costó el cargo al suizo Raphaël Martinetti, presidente de la Federación Internacional de Lucha (FILA), que anunció su renuncia cuatro días más tarde. Algunos de los miembros de la Federación lo acusaron de ser el responsable de la posible salida del deporte de los Juegos Olímpicos. La lucha es una de las disciplinas fundantes del programa olímpico, que hoy se ve despedida bajo el análisis de variables tales como los seguidores jóvenes, la venta de entradas y el número de participantes.

Como indica el himno olímpico, junto al atletismo, la lucha es uno de los primeros deportes que se conocen. Estaba incluida en los Juegos Olímpicos antiguos, ya en el año 700 antes de Cristo, aunque existen registros de su práctica en el año 2000 a.C. En Grecia, existieron referencias a este deporte en pinturas, esculturas, en las leyendas y en la literatura, en obras como en la Ilíada y la Odisea. En la Edad Media,el deporte estaba ampliamente difundido entre los sectores populares de Europa y formaba parte de muchas de las fiestas de los pueblos, con variantes en cada país. En la primera edición de los Juegos Olímpicos modernos, en 1896 en Atenas, la lucha fue incluida por su importancia histórica y se volvió uno de los elementos centrales de los Juegos.

Con más de 4000 años de historia, con sus diferentes variantes, la lucha es una de las disciplinas nacidas en la Antigüedad que lograron traspasar el tiempo y adaptar sus prácticas bajo ciertas reglas que contengan la violencia propia del juego. A la vez, es una buena metáfora de las tensiones que atraviesa al movimiento olímpico actual, que se mueve entre la tradición que le dio nacimiento en la Grecia Antigua y el deporte moderno, planetario y súper profesional. Esa lógica que permitió a los Juegos Olímpicos reciclarse en la década del ´80 y convertirse en estos eventos gigantes, multitudinarios y multimillonarios, es la que pone en jaque a la tradición que la llevó a ese sitio.

El pentatlón moderno, el bádminton, el taekwondo y el tenis de mesa aparecían como las disciplinas con más posibilidades de quedarse fuera del programa olímpico de 2020. Pero otra fue la historia. Lejos de su lugar central, ahora la lucha deberá competir contra el squash, la escalada, el karate, el wushu (un arte marcial), el béisbol, el wakeboard y el patín sobre ruedas por la única plaza que queda por decidir. Los Juegos modernos pueden tener un máximo de 28 deportes, de modo que para cada edición se estudian cuáles son los tres que se suman a los 25 fijos. El golf y el rugby ingresarán en Río 2016, por lo que no podrán ser eliminados en 2020.

"Si la lucha es abolida, deberían eliminar también los aros olímpicos e incluso el nombre de Juegos Olímpicos, y renombrarlos como 'Business Games' (Juegos de los Negocios)", dijo también Kostas Thanos. Maider Unda, luchadora española ganadora de la medalla de bronce en los Juegos de Londres 2012, fue más contundente: “Sin los Juegos Olímpicos, un deporte tan minoritario como este y que se practica tan poco, está condenado a morir”.

Los legados de los Juegos Olímpicos de Londres 2012

“Los Juegos Olímpicos no son unos simples campeonatos mundiales, sino la auténtica fiesta cuadrienal de la "primavera humana", la fiesta de los esfuerzos apasionados, de las ambiciones múltiples y de todas las formas de actividad juvenil de cada generación cuando aparece en el umbral de la vida”

Barón Pierre de Coubertin, creador de los Juegos Olímpicos 


¿Será Michael Phelps y sus 22 medallas? ¿Usain Bolt y su increíble velocidad? ¿La magia de los basquetbolistas de la NBA? ¿La perfección de los gimnastas chinos? ¿La increíble superioridad de Gran Bretaña en el ciclismo de pista? ¿El oro de Andy Murray en Wimbledon? ¿O la dignidad de Roger Federer en la derrota? ¿La participación de Oscar Pistorius, el primer doble amputado que participa en una prueba de atletismo? ¿O las lágrimas de Félix Sánchez, ganador a los 34 años en 400 metros?

Los Juego Olímpicos de Londres encendieron muchos reflectores en poco tiempo. Sorpresa, emoción, adrenalina, incertidumbre y admiración fueron algunas de las sensaciones que despertó todo el universo del deporte concentrado en poco más de dos semanas. Todo un símbolo de una práctica creada y desarrollada por el hombre capaz de maravillar a la propia especie.

“La cultura se funda en el juego noble” dice el historiador holandés Johan Huizinga, impulsor del juego como fuente y forma de cultura en la sociedad. El juego puesto al alto rendimiento implica nobleza pero también compromisos y obligaciones. Detrás de cada medalla entregada en Londres existen historias de esfuerzo y superación para lograr el objetivo ansiado. 

Michael Phelps, el máximo ganador de la historia de los Juegos.
Michael Phleps alcanzó en Londres el título de máximo ganador de la historia de los Juegos. El norteamericano es ya una leyenda y una atleta de aquellos que trasciende su deporte y lo hace mejor, más competitivo, atrapante y llamativo. Pero además, es un símbolo de esfuerzo y competitividad, del afán de ser mejor cada vez y no conformarse con los logros conseguidos. 

Su contrato con la marca Speedo, rubricado en 2003, le permitió a Phelps convertirse en deportista profesional y concentrarse exclusivamente en la natación. Según contó a la prensa su entrenador Bob Bowman, entre Sidney 2000 y Beijing 2008, Phelps completó 5.000 sesiones de entrenamiento donde nadó más de 30.000 kilómetros, casi la totalidad de la circunferencia de la Tierra. Se despidió del alto rendimiento en Londres 2012, con 18 medallas de oro, dos de plata y dos de bronce, más que nadie en la historia.

“Me rompo el culo entrenando cada día, vomito, tengo migrañas ¿Por qué debería dejar que alguien me gane si trabajo tan duro?" dijo el año pasado Usain Bolt, para desmentir escaso apego a los entrenamientos para las competencias. El jamaicano volvió a asombrar al mundo con sus victorias en 100 y 200 metros y en la posta 400X100. Se consagró como el símbolo del atleta 2.0, alegre, carismático, divertido y veloz como nadie, capaz de dispararse al futuro en cada zancada que da en la pista. Como Phelps, es otro deportista que trasciende su disciplina y hace mejor a los Juegos.

Usain Blot, festeja una de sus tres medallas doradas. 
Phleps y Bolt son los mayores símbolos de estos de estos Juegos Olímpicos modernos, universales, gigantescos, majestuosos, multitudinarios, profesionales. Según los números oficiales, Londres 2012 contó con 4800 millones de telespectadores. Se alcanzaron 100.000 horas de programación, más que las 61.000 de Beijing 2008. Por primera vez en la historia, la audiencia de internet y teléfonos celulares superó a la televisión. Tras algunos problemas con las entradas en los primeros días, con asientos vacíos, luego los estadios lucieron llenos. La organización fue muy buena, a la altura del acontecimiento. Pese a las tensiones previas, no hubo incidentes.

En el libro “El deporte en Occidente”, el historiador español José Luis Salvador escribe: “En los Juegos Olímpicos Modernos, el contenido lúdico del deporte fue copado por la industrialización y la mercantilización, en el marco del libre mercado. El deporte hoy es universal por eso y ése es su mayor rasgo, más que otros valores que proponía Coubertin como la religión, la tregua universal, la nobleza, la selección, el mejoramiento ontogenético y filogenético, la caballerosidad y la belleza espiritual”. Además de Bolt, Phelps, Pisorius, Murray, Federer y Félix Sánchez, Londres 2012 también escondió otras historias lejanas a la nobleza que rescataba Huizinga y soñaba Coubertin.

Dos parejas de Corea del Sur y fueron eliminadas en Bádminton por intentar perder deliberadamente sus partidos para evitar cruces difíciles en la siguiente fase. El ciclista británico Philip Hindes, admitió haberse tirado a propósito para poder repetir la salida tras un inicio fallido. La remera alemana Nadja Dyrgalla renunció a su participación en los Juegos tras una fuerte polémica a raíz de su relación de pareja con Michael Fischer, ex candidato oficial del Partido Nacional Demócrata de Alemania (NPD), que representa a la ultraderecha germana. Voula Papachristou, atleta griega que competiría en salto triple, fue expulsada por su federación luego de escribir en su cuenta de Twitter: "Con tantos africanos, al menos los mosquitos del Nilo Occidental comerán comida casera". Betty Heidler, lanzadora de martillo de Alemania, fue perjudicada por una falla inédita en el software de medición y debió conformarse con la medalla de bronce.

Sin embargo, en la balanza de Londres 2012, brillarán con más fuerza las grandes hazañas deportivas y el espíritu de esfuerzo y superación, reflejado en los 44 récords mundiales que se batieron. “La verdadera cultura exige siempre y en todos los aspectos el Fair Play” escribe Huizinga, para mostrar cómo los diferentes sectores de una sociedad pueden aprender de los juegos. El deporte tampoco debe perder esos valores ni sus raíces profundas, como escribe Huizinga: “Para poder desarrollar su cualidad máxima de estilo y de dignidad, la cultura no puede perder este contenido lúdico”. Londres 2012 nos deja buenos motivos para conectarnos con ese espíritu.

Londres 2012 y los modelos del deporte


La nadadora china Ye Shiwen
“Inquietante, sospechoso e increíble”, dijo al periódico The Guardian John Leonard, director ejecutivo de la Asociación de Entrenadores de natación de Estados Unidos. Leonard formuló las críticas luego de las victorias de Ye Shiwen, una joven china de 16 años, que ganó con récord mundial la medalla dorada en los 400m estilos, con un tiempo que en los últimos 100 metros superó al del norteamericano Ryan Lochte en la misma prueba. Leonard descargaba suspicacias sobre los chinos, que consiguieron diversas medallas en un deporte como la natación, tradicionalmente dominado por Estados Unidos.

En los últimos años, gracias a un ambicioso plan de inversión y planificación deportiva, China ha disputado a Estados Unidos el dominio del deporte mundial. A su tradicional buen desempeño en deportes como bádminton, gimnasia, tiro, tenis de mesa y levantamiento de pesas, los orientales han comenzado a destacarse de un tiempo a esta parte en disciplinas como la natación, el boxeo y el remo, tradicionalmente ajenas. Las palabras de Leonard se inscriben en esta lucha de las potencias globales por destacarse también en el deporte.

Mientras impulsan los valores amateurs, de igualdad, compañerismo y competencia deportiva, los Juegos Olímpicos se han convertido también en un espacio donde los países disputan su poderío político y económico. La competencia fuera de la competencia, esto es, la disputa general entre países más allá de los enfrentamientos deportivos, adquirió gran importancia durante los años de la Guerra fría, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética encontraron en los Juegos Olímpicos otro espacio donde dirimir el liderazgo mundial. Tras la caída de la URSS, los norteamericanos hicieron un monopolio del primer puesto del medallero desde Atlanta ´96.

El equipo chino de gimnasia, oro en Beijing 2008
Con vistas a Beijing 2008, China emprendió un ambicioso programa deportivo para reflejar en el medallero olímpico su creciente poderío económico. Desde 2001, cuando fue elegida como sede, el presupuesto anual para el Ministerio de Deportes se elevó hasta os 714 millones de dólares. Se construyeron 3.000 colegios deportivos donde se entrenaron cerca de 6 millones de personas. Además, se trabajó sobre 400.000 jóvenes que aspirarían a las medallas olímpicas. En 2008, en China, el 37 por ciento de la población de entre 7 y 70 años practicaba algún deporte y más del 60 por ciento de los habitantes de las ciudades participaban de actividades deportivas en los clubes. El deporte se integró al modelo de de desarrollo económico, con el estado como agente motor.

En 2008, los chinos lideraron el medallero con 51 medallas doradas, 15 más que los norteamericanos, que cedieron el primer lugar del podio tras tres Juegos Olímpicos consecutivos. Los asiáticos multiplicaron por 10 las medallas doradas conseguidas en Seúl ´88. Según el total de dinero invertido en los planes deportivos, cada medalla de China tuvo un costo de 102 millones de dólares.

Sin embargo, la presencia en el medallero no necesariamente indica el lugar que la práctica deportiva ocupa en la sociedad de cada país. En Beijing, Noruega se ubicó en el puesto 21 del medallero, con 3 preseas de oro y 10 en total. Adelante, aparecieron países como Jamaica, Kenia y Bielorrusia.

El país escandinavo no luce excesivamente en las grandes citas, pero el deporte está plenamente integrado en la vida de sus habitantes. En Noruega, el estado le asigna a cada habitante el derecho a la práctica deportiva. La inversión es acorde, con cientos de clubes y espacios deportivos, a los que se accede por valores accesibles, construidos para dar forma y práctica a la letra. Los noruegos son, según la Comisión Europea, los habitantes del Viejo Continente que más tiempo pasan haciendo ejercicios físicos, con 13 minutos diarios. El deporte se integra dentro del modelo escandinavo de bienestar, el modelo elegido por estos países del norte de Europa para financiar y organizar sus sistemas de seguridad social, servicios de salud y educación.

El Barón Pierre de Coubertin
El filósofo e historiador Johan Huizinga, estudioso de los juegos y su influencia en distintos ámbito de la sociedad, designa a Inglaterra como la cuna del deporte moderno. Este modelo deportivo surgió en el siglo XVIII en disciplinas como el boxeo y el cricket, a los que se añadieron en el siglo XIX el fútbol, el tenis y el rugby, que dieron más importancia a la preparación atlética y la competición. Un deporte reglamentado, practicado en instituciones educativas, sirvió como forma de control de la violencia social, a la vez que impulsó prácticas pacíficas, higiénicas y de respeto a las normas.

Cierto espíritu prevalece hoy en Londres 2008 de aquellos colegios de la alta sociedad inglesa que promovieron el deporte moderno e inspiraron al Barón Pierre de Coubertin para celebrar los Juegos Olímpicos de la era moderna. Gobiernos con planes sociales que favorecen la práctica deportiva entre sus habitantes también rinden honor Coubertin y llevan con ellos el espíritu del deporte.

Cumplidos casi la mitad de los Juegos, China y Estados Unidos pelean palmo a palmo el liderazgo del medallero. Si se cumplen las predicciones, los orientales se saldrán victoriosos de Londres. Muchos de los buenos efectos que tiene la práctica deportiva no lucen en el medallero de los Juegos Olímpicos, aunque buenos deportistas, con éxitos en la alta competencia, puede inducir la práctica de actividad física. Pero el deporte no es sólo la alta competencia, los mundiales, ni los Juegos Olímpicos. También es el esfuerzo y el sudor de miles de habitantes de cada países, compitiendo contra sí mismos en los clubes y parques de cada ciudad. Ellos juegan sus Juegos Olímpicos todos los días.

Londres 2012 y la unión por el deporte

En la ceremonia inaugural de Londres 2012, desfilarán gran parte de los 10.500 atletas, representantes de 205 países, que durante 19 días darán vida a la máxima competencia del deporte mundial. Pero Guor Marial se paseará por el Estadio Olímpico bajo la bandera de ninguna nación. El maratonista de 28 años representa a Sudán del Sur, que logró su independencia hace menos de un año, pero que aún no fue reconocido oficialmente por el COI. Marial llegó a Londres tras la muerte de 27 familiares a manos del ejército sudanés, un refugio forzado en Egipto y su llegada a Estados Unidos, donde estudia y compite. “Aunque no pueda llevar su bandera, es como si mi país estuviera allí. Para ellos es importante verme competir como independiente. El sueño se ha hecho realidad, la esperanza de Sudán del Sur está viva”, dijo Marial, que se paseó con la bandera olímpica junto a otros tres atletas de las ex Antillas holandesas, que también desfilaron bajo los anillos del COI.

En esa dialéctica entre mega estrellas deportivas y atletas sin banderas, entre competencia súper profesional y espíritu amateur, entre deportistas que viven su sueño de participar y otros que añoran récords, entre presupuestos de organización multimillonarios y el sudor genuino del ejercicio físico, entre la sana competencia y la lucha contra el terrorismo, se mueven los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Unos juegos que llegan a Londres por tercera vez desde 1908, con el peso olímpico de la tradición deportiva que se combinan con las circunstancias que hoy vive Gran Bretaña, inmersa en la crisis económica global y el temor a los incidentes.

La seguridad y el miedo

Policías custodian el Estadio Olímpico
En 2005, cuando el COI designó a Londres como sede de los Juegos, pocos británicos creían que la llegada de los Juegos era posible. Pero como sucede con los éxitos deportivos, el Trafalgar Square estalló cuando se escuchó el anuncio. La alegría fue efímera. Al día siguiente, el 6 de julio de 2005, cuatro bombas estallaron en el sistema de transporte público de la capital británica y causaron la muerte de 56 personas. Si la seguridad ya parecía una cuestión prioritaria, aquellos atentados la pusieron bien cerca de las competencias deportivas en importancia en los Juegos Olímpicos 2012.

El Gobierno destinó originalmente 13.500 militares para la custodia del acontecimiento, y hace pocos días anunció que esa cifra ascenderá a 17.000. En diciembre pasado, el primer ministro británico, David Cameron, obligó a duplicar los presupuestos de seguridad previstos. Sólo el gasto para la seguridad de las instalaciones se incrementó de 344 a 701 millones, luego de que el diario The Guardian asegurara que Estados Unidos pensaba enviar a 1.000 agentes propios por temor a atentados. Además, se desplegaron misiles tierra-aire en seis lugares estratégicos de la capital. Sin embargo, hace pocos días, la empresa privada G4S reveló que estaba en severas dificultades para reunir al personal necesario para custodiar la competencia.

Vista aérea del Parque Olímpico de Stratford
La obsesión por el control, la seguridad y el orden se combinan con el modo de organización de estos Juegos en particular, que agrupan a la mayoría de las competencias en el Parque Olímpico de Stratford, un suburbio de tradición industrial ubicado en el este de la ciudad. La villa olímpica y los escenarios de las principales competencias, casi todos construidos desde cero, se ubican allí. La centralización de los estadios en un solo sitio se vuelve cómoda para deportistas y espectadores, pero dificulta la expansión de la fiebre olímpica por el resto de la ciudad y el país.

El Parque Olímpico está completamente vallado y sólo se puede acceder allí con una entrada que cuesta 12,65 euros. Sin tickets, sólo puede verse un muro. Recientemente, el periódico Sunday Times reveló una investigación donde se acusaba a miembros de la organización por reventa de entradas. El medio británico reveló videos donde 27 agentes y funcionarios vendían miles de tickets en el mercado negro. Poco antes, un funcionario olímpico ucraniano había renunciado tras haber sido filmado por la BBC ofreciendo entradas por dinero en efectivo. Stratford es hoy una suerte de gueto separado del resto de Londres.

Los Juegos y los millones

La Torre de Londres con los anillos olímpicos
Más allá de que las competencias se realizarán en un sitio determinado de la ciudad, la famosa Torre de Londres exhibe una bandera con los anillos olímpicos y la capital inglesa intenta contagiar la fiebre deportiva. Trafalgar Square y Oxford Street, sitios emblemáticos, también invitan a seguir las competencias.

Como ocurre en los mega eventos deportivos de un tiempo a esta parte, la organización debió vérselas con los números proyectados y el dinero efectivamente desembolsado. El presupuesto original se estimó en 14 mil millones de dólares, en su gran mayoría aportados por el gobierno británico. Sin embargo, resulta difícil saber si ése es el valor real de los Juegos. En diciembre de 2011, la Oficina Nacional de Auditoría británica advirtió que había un "riesgo real" de superar el presupuesto total, debido principalmente a un gran aumento en el presupuesto de seguridad después del ataque terrorista de 2005. Una reciente investigación de Sky News afirmó que los gastos totales podrían llegar a 24 mil millones de dólares, casi diez veces más que el presupuesto original.

En tiempos de debacle económica europea, este modelo gigante podría estar llegando a su fin. Alfonso Rodes, organizador del Global Sports Forum de Barcelona que tuvo lugar en marzo pasado, afirmó durante la conferencia: “El objetivo debe ser unos Juegos que no necesiten tanta inversión en infraestructuras. Diría que los de Londres serán los últimos en los que se vayan a hacer tantos estadios nuevos. Es un reto que también tiene el COI”.

Hace 20 años, las grandes inversiones eran posibles en Europa. Los Juegos de Barcelona 1992 fueron un éxito deportivo para España y su influencia se trasladó a la infraestructura de la ciudad, que cambió por completo, y a buena parte de la economía y la cultura españolas. Además, aquellos juegos iniciaron una era de oro del deporte ibérico, con éxitos en múltiples disciplinas. Barcelona´92 fueron el espejo de Londres 2012, según reconocieron las autoridades, aunque los momentos históricos son diferentes.

Todos juntos por el deporte

La llama olímpica que recorre el mundo desde hace meses poco sabe de balances económicos, terrorismo, corrupción, comercialización de tickets, dopings y sponsors. El fuego resultó un buen símbolo del espíritu  que es necesario en los Juegos Olímpicos. La gloria está allí, en forma de medalla, en el centro del deporte mundial.

Guor Marial, maratonista de Sudán del Sur
Muchos de los 3000 atletas musulmanes que están en Londres pasarán por alto el ramadán, el mes sagrado para el islam, que les impide comer y beber. Siete mujeres integran delegaciones de países árabes que nunca las habían incluido en los Juegos, pero que han cedido a las presiones del COI. Serán 4.850 las damas que competirán, más que nunca en la historia.

Allí están todos juntos, unidos por el espíritu del deporte y el afán de competir por la gloria. Los Roger Federer, Neymar, LeBron James, Usain Bolt, Michael Phelps, junto a los anónimos, que apenas aspiran a tener un digno papel y a vivir su sueño. Todos unidos por el deporte. Como Guor Marial, el atleta sin bandera: “Me escondía en una cueva hasta el amanecer y luego empezaba a correr siguiendo el sol” relató para contar la forma en que a los 8 años se escapó de los campos de trabajo de Sudán. Hoy está en Londres 2012.

Pyeongchang, Sochi y los Juegos Olímpico de Invierno

La tercera fue la vencida para la ciudad surcoreana de Pyeongchang, quien el miércoles pasado fue oficializada como sede de los Juego Olímpicos de Invierno de 2018. Con la presencia del presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, el Comité Olímpico se reunió en Durban, Sudáfrica, donde la ciudad asiática se impuso a Múnich (Alemania) y Annecy (Francia), confirmando los pronósticos que la daban como favorita.

Pyeongchang obtuvo el derecho a organizar los juegos tras perder frente a Vancouver 2010 por tres votos y ante Sochi 2014 por cuatro sufragios. Con esta elección, el COI confirma su deseo de extender los Juegos Olímpicos de Invierno a territorios inéditos para este tipo de competencias. El desarrollo de importantes infraestructuras en los últimos años y el apoyo de un sector de la población y del gobierno nacional fueron factores determinantes para elegir al ganador.

Munich aspiraba a ser la primera ciudad en organizar los Juegos Olímpicos de invierno y de verano, que albergó en 1972, donde tuvo lugar la recordada masacre sobre los atletas israelíes. Sin embargo, grupos ecologistas alemanes se pronunciaron en contra del acontecimiento deportivo por las posibilidades de daño al medio ambiente y ese factor le jugó en contra a su candidatura. Corea sorteó recientes escándalos de corrupción en la provincia de Gangwon, que albergará a los juegos, y en la liga de fútbol profesional, donde ya fueron sancionados diez jugadores por arreglos de partidos. Incluso en mayo pasado un futbolista se suicidó en su habitación de hotel y el cadáver fue encontrado junto a una nota que hacía referencia al arreglo de partidos.

El COI parece seguir los pasos de la FIFA, al elegir nuevos espacios para albergar a las grandes competencias deportivas. Así como la casa madre del fútbol mundial eligió a Rusia para la Copa del Mundo de 2018 y a Qatar para 2022, el organismo que rige el movimiento olímpico asignó las próximas competencias a Sochi en 2014, Brasilia en 2016 y Pyeongchang en 2018. Sólo Londres en 2012 parece conservar la vieja tradición olímpica.

Es curioso especialmente el caso de Sochi, ciudad ubicada a 1360 kilómetros de Moscú sobre el Mar Negro. La ciudad es una suerte lugar popular de vacaciones, que además durante el verano, sustituye como capital política a Moscú. El ex presidente Vladimir Putin tiene allí su residencia y desde hace unos años decidió convertir a la ciudad en un centro deportivo de elite, trasladando allí múltiples eventos.

En invierno, montañas cercanas a Sochi se convierten en importantes centros de esquí. Algunos tenistas como María Sharápova y Yevgueni Káfelnikov realizaron en algunos de sus clubes sus primeros pasos en el deporte. En 2014, la ciudad recibirá por primera vez un Gran Premio de Fórmula 1.

En julio de 2007 fue el anunció que consagró a Sochi para los Juegos Olímpicos de invierno de 2014. Frente a una pantalla gigante, miles de personas celebraron el resultado anunciado por el COI, reunido entonces en Guatemala. Cuando se conoció la votación, Putin, que había viajado a Centroamérica para apoyar la candidatura rusa, viajaba en avión de regreso a su país, seguro de un resultado positivo. En Guatemala, el Kremlin había dispuesto campaña inédita hasta entonces, que incluyó una pista de patinaje sobre hielo montada para promocionar la candidatura de Sochi.

"Quiero recordarles que cualquier retraso en los preparativos de los Juegos Olímpicos es inadmisible. El tiempo es oro" dijo Putin en 2008, en una reunión con autoridades gubernamentales y deportivas en Sochi. La ciudad cuenta con algunos problemas de infraestructura, como una sola ruta que bordea la costa en la que se forman grandes embotellamientos en verano. La cercanía de zonas conflictiva como Dagestán y Chechenia, con actividad de grupos terroristas, no ayuda a mejorar el panorama. Una serie de denuncias de corrupción hicieron que a comienzos de 2011 fuera renovada la cúpula de la empresa estatal responsable de la construcción de las instalaciones deportivas.

Pese a la crisis económica mundial, se estima que el costo total de los juegos será de 24.000 millones de euros, diez veces más que Turín 2006. El 85 % de las instalaciones serán construidas a nuevo. Para ello, unas 1000 familias deberán mudarse forzosamente, ya que donde viven se planea construir nuevas instalaciones. Muchos de ellos denuncian por escasas las cifras de indemnización que se les ofrecen. Además, son necesarios nuevos hoteles y aeropuertos.

Los Juegos Olímpicos de Invierno pasarán por Sochi y luego por Pyeongchang. El deporte parece seguir expandiendo sus fronteras y esta clase de acontecimientos parecen instalarse cada vez más como asuntos de estado, necesarios para atraer inversiones y visitantes en forma masiva a los países organizadores. En 2018 será el turno de Corea del Sur.

Israel, Palestina y la cooperación deportiva

El encuentro tuvo estuvo lleno de matices protocolares, más propios de las altas diplomacias que del esfuerzo y la traspiración del deporte de alta competencia. Pero cargó consigo una imagen simbólica de acercamiento, diálogo y trabajo en conjunto que muchas veces no aparece en las altas esferas políticas. El pasado 20 de enero, los comités olímpicos de Israel y Palestina se reunieron por vez primera en la sede del COI, en Lausana (Suiza), para debatir una serie de asuntos relacionados con el deporte de ambos países. Dieron así el primer paso para un posible trabajo en conjunto sobre algunos temas referidos al deporte.

Del encuentro formaron parte el presidente del COI, el belga Jacques Rogge; su jefe de gabinete, Christophe de Kepper; y el Director del Departamento de relaciones del COI, Pere Miró. La delegación israelí estuvo integrada por el presidente y secretario general de su Comité Olímpico, Zvi Varshaviak y Efraim Zinger, mientras que el grupo palestino estuvo compuesto por el presidente, el General Jibril Rajoub, y el Director de Relaciones Internacionales, Khalid El-Yazji, entre otros.

En octubre pasado, Rogge realizó una gira por medio oriente y acordó la reunión. Entre las cuestiones tratadas se destacaron la libre circulación de deportistas, entrenadores, oficiales y material deportivo palestinos por suelo israelí y medidas de apoyo a favor del desarrollo del deporte palestino.

El objetivo es que los deportistas palestinos puedan participar en los Juegos Olímpicos de Londres el próximo año. En este sentido, los representantes del Comité Olímpico Israelí se mostraron predispuestos a ofrecer posibilidades de entrenamiento en su país a los atletas vecinos.

Con sus matices, los deportistas de ambos países tienen problemas para competir internacionalmente. Históricamente Israel sufrió un boicot en muchas competencias deportivas a causa de su política exterior. Siria, Líbano y Egipto boicotearon los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956 en protesta por la invasión de Israel de la península del Sinaí. A Indonesia se le negó la participación en los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964, ya que había invitado a Israel a participar en los Juegos Asiáticos del año anterior.

En 1973 Israel fue expulsado de las federaciones deportivas de Asia en protesta contra la guerra de Yom Kippur de aquel año. En los tiempos siguientes, el país tuvo que competir en Oceanía, antes de ser aceptado en las federaciones deportivas europeas. Recién en 1994 fue aceptado por la UEFA para competir en fútbol.

Quizás Rogge con estos encuentros entre israelíes y palestinos aspire al premio Nobel de la paz. Algunos ven en Joseph Blatter a un virtual competidor, de la mano de su afán por expandir las fronteras del mundo futbolístico a nuevos territorios hasta ahora inexplorados, como Qatar y su Mundial 2022. Desde hace un tiempo el COI intentaba generar acuerdos entre israelíes y palestinos bajo la idea de la solidaridad olímpica. En la reunión del 20 de enero, ambas partes al menos pudieron sellar un pacto de cooperación deportiva hacia los Juegos Olímpicos de Londres en 2012.

Así, los comités israelí y palestino se comprometieron a trabajar en forma conjunta y elaborar propuestas concretas de trabajo en conjunto. Una segunda reunión tendrá lugar en marzo para examinar los progresos conseguidos.

En julio de 2010, falleció el autor intelectual de los atentados perpetrados durante los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972, Mohammed Udeh, a causa de un fallo renal. Se le consideraba responsable de diseñar el atentado que el 5 de septiembre de 1972 acabó con la vida de 11 atletas israelíes y un policía alemán. Cinco de los responsables fueron abatidos por la policía en aquel entonces y los otros tres fueron capturados. Udeh fue el líder del grupo llamado "Septiembre Negro", creado como venganza por la expulsión de milicianos palestinos de Jordania. Ojalá en 2011 el deporte pueda unir a israelíes y palestinos y no sea utilizado como espacio de disputas. Con el encuentro de enero, el deporte puede mostrar a la comunidad internacional que puede desempeñar un papel importante en el acercamiento de los pueblos.

Violencia en las favelas brasileñas antes del Mundial y los Juegos Olímpicos

"La Vila Cruzeiro hoy pertenece al Estado" anunció la semana pasada el subjefe de operaciones de la Policía Civil de Río de Janeiro, Rodrigo Oliveira. Con 6 tanques dentro de la favela, los combates entre las fuerzas militares brasileñas y los grupos criminales organizados se extendieron por 5 días y dejaron como resultado 30 muertos. “Vencimos, trajimos la libertad al complejo del Alemão” afirmó el lunes el comandante Mario Sergio Duarte, tras tomar el control de otra favela. Los violentos enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes y la policía y las fuerzas armadas de Brasil se sucedieron en los últimos días como una película de hollywood, con vecinos atrincherados en sus casas y la televisión transmitiendo en vivo desde sus propios helicópteros. Si bien pareció llegar la calma en las últimas horas, la violencia está lejos de llegar a su fin.

Los enfrentamientos en la favela de Vila Cruzeiro y en el complejo de Alemão, de Río de Janeiro, formaron parte de la escalada contra el narcotráfico que lanzó el gobierno provincial de Sergio Cabral, apoyado por el estado nacional, en respuesta a la ola de violencia criminal iniciada pocos días antes, que incluyó quema de autos y micros en distintos puntos de la ciudad. Lo que quedó sobre la superficie fueron los fuertes enfrentamientos con armas de fuego, las más de 50 víctimas fatales y los cientos de detenidos. La fuerza gubernamental contó con más de 15 mil hombres, entre policías, la marina y el ejército, para enfrentar a los grupos ligados al narcotráfico que dominan algunas favelas, conocidos como Comando Rojo y Amigos de los amigos. Las grandes organizaciones, antes enfrentadas, se unieron en los últimos tiempos para luchar contra los avances gubernamentales.

Los duros enfrentamientos tienen en lugar en Río de Janeiro, ciudad que recibirá la Copa Confederaciones 2013, el Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016. Lejos de los valores deportivos, sus calles son en estos días escenarios de guerra y los conflictos armados no pueden explicarse sin la presencia en el horizonte de estos grandes acontecimientos. Incluso, las Fuerzas Armadas podrían quedarse en algunas zonas hasta el Mundial. Pero estos no son los únicos planes gubernamentales en relación a los próximos eventos deportivos. El gobierno gastará u$s 700 millones sólo para acondicionar el estadio Maracaná (donde se jugará la final del Mundial), de un total más de u$s 12.000 millones que se van a desembolsar en obras de infraestructuras con vistas a la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos. Las casi mil favelas que se asientan en Río de Janeiro, especialmente algunas cercanas al Maracaná, actúan como una señal de alerta para el desarrollo de las futuras competencias.

Un artículo reciente del intelectual brasileño Frei Betto da cuenta de un informe del Congreso de los Estados Unidos conocido en septiembre pasado, donde se informa que, entre los países en desarrollo que habían gastado más dinero en armas en 2009, Brasil aparecía a la cabeza de la lista. El país presidido por Lula desembolsó en este rubro u$s 7.200 millones, más dinero incluso que el destinado al programa Bolsa Familia, que alcanzó los US$ 5 mil millones. Como bien recuerda Frei Betto, en 2002, cuando el presidente norteamericano George Bush le pidió a Lula el apoyo de Brasil para la invasión de Iraq, Lula respondió: “Nuestra guerra no es para segar vidas sino para salvarlas. ¡Vamos a combatir el hambre!”. Según el Tribunal Supremo Electoral, en las últimas elecciones presidenciales que consagraron a Dilma Russef, los fabricantes de armas aportaron US$ 600 mil a los candidatos. En medio de tanta industria armamentista, no debe sorprender que casi 40 mil personas mueran asesinadas cada año en Brasil víctimas de las armas de fuego.

La violencia de los grupos organizados se intensificó desde que Río de Janeiro se adjudicó los Juegos Olímpicos de 2016 en octubre de 2009, sobre todo en lugares lejanos a las favelas, como carreteras nacionales y hoteles 5 estrellas. Incluso durante el Gran Premio de Sao Paulo de Fórmula 1 de principios de noviembre se registraron ataques contra el campeón mundial Jenson Button y un grupo de ingenieros de su escudería.

"Ratifico la confianza en las autoridades públicas y reconozco el esfuerzo del gobierno estatal de Río de Janeiro con el objetivo de reducir la violencia urbana", dijo el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira, en un comunicado en medio de la ola de violencia. "El comité de Río 2016 tiene total confianza en los planes de seguridad que han sido elaborados en conjunto con los tres niveles del Gobierno (municipal, estatal y federal) y presentados al Comité Olímpico Internacional (COI)", sostuvo la entidad. Las autoridades parecen satisfechas.

En las favelas brasileñas viven, según un trabajo de la ONU, el 26,4% de la población del país. Mientras se avanza por la fuerza sobre estos territorios, el gobierno local liderado por Eduardo Paes cuenta con un plan urbanístico para reconstruir las favelas que incluye a más de 260.000 hogares y tendrá un costo superior a los US$ 4.500 millones. Sin embargo, la reconstrucción de los barrios más postergados no se completará a tiempo para el Mundial y los Juegos Olímpicos, ya que el plan de rehabilitación tomará diez años. Así, algunas de los barrios más peligrosos del país serán pacificados, como una suerte de cordón antiviolencia que permita el desarrollo de los grandes acontecimientos. Entre las prioridades aparecen las favelas más cercanas al estadio Maracaná.

Pele, Garrincha, Rosario y Adriano son algunos de los cracks históricos del fútbol brasileño que se criaron en humildes favelas, jugando a la pelota en canchas imposibles, rodeados de escasos recursos y violencia inminente. Estas historias revelan que el negocio futbolístico que tiene a Brasil como potencia mundial y que le hará ganar millones en los próximos años nace allí, en los barrios humildes, rodeados de muchas armas y escasos platos de comida. Quizás, con menos violencia y más juego, con más vínculos interpersonales y menos intercambios de disparos, con más planes de gestión política y menos balas directas, los cracks no deberían sufrir tanto antes de llegar a consagrarse y los pobres de Brasil algún día vivan en un mundo mejor.

Fracasados

Siempre resulta doloroso no alcanzar el objetivo en la competencia deportiva. Cuando tanta preparación no se trasluce en el éxito al final del camino, la tristeza y el desencanto invaden primero a los protagonistas y luego a los hinchas y a la prensa.

Esto fue un fracaso, un excelente fracaso. Me siento pésimo, nunca me había tocado vivir una situación así", reconoció ayer el entrenador de la Selección Argentina de Voley, Javier Weber, tras la derrota por 3-0 ante Serbia y la eliminación del equipo de la fase final de la Liga Mundial que se disputa en Córdoba. El equipo argentino viene de perder 14 partidos en fila. "Argentina tiene mucho más de lo que demostró. El gran desafío que me planteo es poner al equipo entre los seis mejores del mundo, pero durante todo el tiempo, no para un torneo nada más", agregó Weber. Lo cierto que el entrenador y sus jugadores esperaban llegar a las semifinales, pero ese boleto fue para los serbios. Ahora empezarán la preparación para el Mundial que se desarrollará en Italia en septiembre.

Lo sucedido con el voley continúa la senda iniciada por el fútbol, en el marco de un año par que, como todos, encuentra en su calendario los campeonatos mundiales de los deportes más convocantes del mundo. El desempeño del equipo de Maradona en Sudáfrica, y su posterior eliminación en cuartos de final, dieron lugar una inflación discursiva plagada de comentarios, editoriales, debates y ensayos sobre si la derrota ante Alemania había configurado un nuevo fracaso deportivo. En el Mundial, Argentina esperaba volverse con la copa, aunque nuevamente no pudo ser. Entonces, llegaron las descalificaciones y el término “fracaso” surgió como una opción para aquéllos que hacen del éxito la única cara posible de la competencia.

“La sociedad cree que ir por más es ganar títulos, dinero, y eso es cáscara. Yo aprendí que lo profundo está en el ser y que el fracaso es una cara de la vida. Que se puede ganar y perder. Porque cuando se suceden los triunfos numéricos, te podés confundir sobre la verdadera dimensión de las cosas” declaró al diario Olé Sergio Vigil, ex entrenador de Las Leonas, la Selección Argentina de Hockey Femenino. En su ciclo al frente de la Selección, Vigil consiguió dos medallas olímpicas y un campeonato mundial, entre otros títulos. Pero lo que es más importante, hizo del hockey argentino, un deporte de segundo orden en estas tierras, una potencia mundial, que hoy ante cada competencia ve en el podio el piso de sus posibilidades. Tras dejar a Las Leonas, Vigil se puso al frente de la Selección de Jockey masculino. Su breve ciclo allí concluyó luego de no conseguir la clasificación a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. “Me encantó ese fracaso porque me centró como persona. Tenemos tanto miedo a caer en el fango y para mí fue tan constructivo... Ahí entendí el juego de la vida” dijo Vigil.

Por estos días, Las Leonas celebran la obtención del tercer Champions Trophy consecutivo, el torneo que reúne a los 6 mejores equipos del mundo. Desde 1996, cuando se ideó un plan nacional, Argentina consiguió tres medallas olímpicas y es líder indiscutido en el continente. Un grupo de jugadoras amateurs se constituyó como un equipo de primer orden mundial y hasta logró trascender a los nombres propios, con jóvenes valores que mantuvieron al equipo en lo más alto. Completa Vigil, cerebro de todo el proceso: “Equipo ganador no es el que más gana, sino el que tiene más ganas. Volví a tener el orden de prioridades que había perdido: primero el ser, después el hacer, y por último el tener”. En Vigil y en el jockey femenino, los deportes argentinos tienen un espejo donde mirarse. No sólo por los resultados deportivos, sino por los valores que transmiten sus jugadoras. Valores que están más allá de éxito o el fracaso, esas dos caras de la vida.

“La relación entre éxito y fracaso ha sido fundamental en mi vida, pero el éxito y la felicidad no funcionan como sinónimos. Soy un especialista en fracasos y sé perfectamente que las adhesiones se pierden cuando se acaba el éxito. Hay gente exitosa que no es feliz, y gente feliz que no necesita del éxito. El éxito es una excepción y no un continuo'' reflexión alguna vez Marcelo Bielsa, hoy entrenador de la Selección Chilena de fútbol. Mientras los discursos masivos nos presenten al éxito como la única opción posible y no se hable de proyectos y procesos, tan necesarios, pocos podrán considerarse verdaderamente exitosos.

Bicentenario (y deporte)

El amistoso entre Argentina y Canadá se coló entre los festejos por el Bicetenario de la patria. El fútbol como parte constituyente de la vida nacional forma parte de los festjos por los 200 años del primer gobierno patrio. El aniversario puede verse como un simple recorrido de la historia, que cada tanto presenta números redondos más fuertes simbólicamente. O como una fecha trascendente, que permite revisar el pasado y celebrarlo de cara al futuro. El Bicentenario que se celebra por estos días en Argentina puede verse como parte de una polémica por el derroche de dinero, como siempre en este país. Pero no está de más tomarlo como punto de partida para ejercitar la memoria crítica, en este caso en el marco del deporte. Libros como el reciente “Breve historia del deporte argentino”, de Ezequiel Fernández Moores, sirven para revisar cómo se parió el deporte en estas tierras y su relación con el ámbito político. Y para pensar desde allí las ideas de nación que aparecen, porque detrás de sí el deporte encuentra narrativas sobre lo que los argentinos somos y lo que pretendemos ser.

El deporte moderno es contemporáneo a la construcción de lo nacional. Tal como sostiene el historiador inglés Eric Hobsbawn, desde el nacimiento de los estados modernos hasta hoy, el deporte se ha convertido en un vehículo para organizar las comunidades internamente y para exponer la superioridad de algunos países sobre otros en el terreno de las disputas simbólicas. Porque en los campeonatos mundiales también se recrean las diferencias de poder en el mundo.

Como bien sostiene el filósofo e historiador César Torres en el prólogo del libro de Fernández Moores, el deporte forma parte de un conjunto de prácticas sociales que incluye pero excede largamente el campo de la educación física. En Argentina, comenzó a ser practicado inicialmente dentro de las clases acomodadas, pero aún así encontró resistencia desde fines del siglo XIX en los círculos políticos y sociales dominantes. Paulatinamente, las clases subalternas lo adoptaron como hábito bajo sus propios valores y formaron un deporte con ideas diferenciadas. Como bien revela Fernández Moores, debemos la importante cultura deportiva de estas tierras a los sajones más que a los españoles, quienes no tenían tradición deportiva en la época de la colonia, cuando llegaron aquí. En el Río de la Plata, los ingleses hicieron negocios, pero también desarrollaron y promovieron el deporte.

Sin embargo, en algún tiempo hubo corridas de toros en Plaza de Mayo y luego en un estadio para 10 mil personas construido en Retiro. Luego, las corridas serían prohibidas a fin del siglo XIX. A cambio, crecieron las actividades que incluían caballos, a tal punto que la primera asociación formada exclusivamente para el deporte fue la Buenos Aires Racing Club, dedicada al turf. Esta disciplina, junto con otras como el polo y el pato, sigue su desarrollo hasta hoy y tuvo en el jockey Irineo Leguizamo a su máximo exponente.

Pero los ingleses trajeron a la Argentina el deporte por excelencia: el fútbol. El primer partido se jugó en 1867, frente al planetario de Buenos Aires. Las reglas no eran tal como las conocemos hoy. Se podía tocar el balón con la mano, no había árbitro ni arquero, ni corner. Alejandro West Hutton desarrolló el club Alumni, que brillaría desde fines del siglo XIX, y sería el promotor de un deporte que se institucionalizaría con alta penetración inicialmente entre las clases altas. Pero pronto la pasión futbolística trascendería a los ingleses y se derramaría hacia las clases trabajadoras y los inmigrantes, que formarían sus propias ligas y presentarían sus primeras canchas. Serían los clubes argentinos, hoy ya centenarios, los que llegaron hasta donde no lo hacía el estado, integrando a los jóvenes, desarrollando la actividad física y funcionando como virtuales semilleros de grandes deportistas. Los ingleses también habían traído el tenis. George Besreford, al mando de las invasiones inglesas en 1806, fue el primer tenista criollo. Le pegaba a la pelotita en su prisión de Luján tras la rendición de los invasores.

“El desarrollo muscular no es tan solo importante para el desarrollo armónico de lo moral del hombre, sino también puede servir en un momento dado para obtener triunfos que decidan la suerte de la patria” dijo el legislador Mariano Demaría en un debate llevado a cabo en el Congreso Nacional para decidir si se destinaban fondos para que Argentina formase parte de los Juego Olímpicos de 1908. Algunos dirigentes ya tenían su propia idea sobre el rol del deporte en la Argentina del Centenario. Pero no hubo quórum, ni delegación criolla en la competencia internacional. En 1910, se organizarían los Juego Olímpicos del Centenario durante una semana, con delegaciones de 8 países. El barón Pierre de Coubertin, fundador del Comité Olímpico Internacional, se opuso a la utilización del término Juego Olímpicos y despidió al argentino Manuel Quintana del organismo.

Marcelo Torcuato de Alvear, como buen deportista que era, fue el primer presidente que dio impulso al deporte argentino desde el Estado. Creo el Comité Olímpico Argentino, solucionó problemas institucionales del fútbol y envió la primera delegación nacional a un juego olímpico, a París en 1924. Hasta 1952, Argentina obtuvo 26 medallas olímpicas (13 de ellas de oro), más que ningún otro país latinoamericano.

Juan Domingo Perón, que gobernó el país entre 1946 y 1955, incluyó el deporte entre los derechos sociales y lo propició como una manifestación cultural. El Estado fue el impulsor de la actividad, lo que permitió que una masa importantísima de personas se volcara a la actividad física. Pero también creció el deporte de alto rendimiento. En 1948, Delfo Cabrera ganó el maratón de los Juegos Olímpicos de Londres. La selección de básquet se consagró campeona mundial en 1950 en Buenos Aires, venciendo a Estados Unidos. “Lo que acaban de hace por Argentina es mejor que el trabajo de 100 embajadores” les dijo el presidente a los campeones. Juan Manuel Fangio conquistó cinco campeonatos mundiales de Fórmula 1 entre 1951 y 1957. Argentina organizó los Juegos Panamericanos de Buenos Aires en 1951, quedando al tope del medallero por primera vez en la historia. Pero la dictadura militar que derrocó a Perón en 1955 decidió castigar a los deportistas que habían apoyado al gobierno peronista. El atleta Osvaldo Suárez, la tenista Mary Terán de Weiss y varios de los basquetbolistas campeones fueron perseguidos. En el mejor momento de la historia del deporte argentino, se cometió lo que el entrenador Osvaldo Arsenio llamó “genocidio deportivo”.

La dictadura militar de 1976 también puso sus ojos sobre el deporte, aunque no bajo el mismo concepto que el gobierno peronista. Argentina organizó y ganó el Mundial de fútbol de 1978, mientras miles de personas eran torturadas y asesinadas en un centro clandestino a pocas cuadras del Estadio Monumental. Entre los 30 mil desaparecidos por la dictadura figuran varios deportistas: 17 rugbiers, el atleta Miguel Sánchez, el tenista Miguel Shapira, el futbolista de la tercera división de Gimnasia (LP) Luis Ciancio, el de Huracán de Tres Arroyos Carlos Alberto Rivada, el ajedrecista Gustavo Bruzzone, la nadadora Gisela Tenembaum, además de más 4 profesores de educación física.

Pero no todo fue horror y persecuciones en los últimos 50 años en el deporte argentino. También hubo triunfos para celebrar, más como fruto de esfuerzos personales que de planificaciones a largo plazo. El golfista De Vicenzo ganó el Abierto Británico en 1967; Guillermo Vilas popularizó el tenis en los ´70 con sus 62 títulos ganados; el voley fue tercero en el Mundial ´82 y se llevó la medalla de bronce en los JJ.OO. de Seul ´88; la Selección de fútbol fue campeona en el Mundial ´86 de la mano de Maradona; el equipo nacional de rugby, Los Pumas, se quedó con el tercer puesto del Mundial en 2007; el golfista Ángel Cabrera ganó el US Open en 2007 y el Masters de Augusta en 2009; el tenista Juan Martín del Potro se consagró el pasado en el Abierto de Estados Unidos. Pasarían 52 años desde 1952 para que la argentina repitiera un oro olímpico. Fue el 28 de agosto de 2004, en Atenas, cuando el fútbol y el básquet llegaron a lo más alto del podio en la misma jornada. Desde aquel entonces, el 28 de agosto se considera el Día Nacional del Deporte Argentino.

Como informa Fernández Moores, hoy existen en Argentina entre 700 mil y 800 mil deportistas federados. Entre los Juegos Evita y otros encuentros provinciales, se congregan más de 1,5 millones de chicos todos los años. A su modo, el deporte reconstruye, aunque sea temporalmente, una comunidad fragmentada. Y reaviva un sentimiento de pertenencia a una nación eternamente en crisis, especialmente para los más postergados. Es probable que falten recursos y más y mejores políticas estatales para el desarrollo del deporte. Pero no es poco lo conseguido en estos 200 años.