La justicia desenmascara a los barras argentinos

Son muchos los trabajos periodísticos y editoriales que en los últimos años han profundizado en las conexiones entre las barra bravas argentinas y los dirigentes deportivos, políticos y sindicales. Gustavo Veiga y Gustavo Grabia son sólo algunos de los periodistas que han dejado escrito en el papel esta red de apoyos y complicidades, que tiene como eje los negocios a través de la violencia. Sin embargo, no han sido muchos los jueces que se animaron a avanzar en la investigación de estos grupos y plasmaron en fallos judiciales concretos estos contactos muchas veces delictivos.

La semana pasada, la jueza Wilma López procesó con prisión preventiva al líder del sindicato de trabajadores ferroviarios, José Pedraza, y a su segundo, Juan Carlos “Gallego” Fernández, por instigar el ataque violento a un grupo de trabajadores tercerizados de la línea Roca, que terminó con la muerte del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra el 20 de octubre de 2010. El valiente fallo de la jueza, que puso tras las rejas a un poderoso dirigente como Pedraza, deja al descubierto cómo los sindicatos argentinos utilizan a los barrabravas del fútbol para amedrentar a aquellos que se oponen a su conducción.

Según definió López en su resolución, Pedraza y Fernández contaban con una patota a la que recurrían para frenar por la fuerza cualquier tipo de acción que pudiera amenazar su poderío “político y económico” en el gremio. Los trabajadores tercerizados, que en octubre pasado reclamaban por mejoras en sus condiciones laborales, podían afectar la hegemonía de Pedraza y su grupo si conseguían ser incorporados como personal de planta de planta permanente, sostiene López. Entre los miembros de la patota que atacó a los trabajadores estaban los barrabravas Cristian Favale (Defensa y Justicia) y Gabriel “Payaso” Sánchez (Racing).

La jueza corroboró que esta metodología de intimidación ante las protestas era una constante en el gremio. A través del análisis de imágenes televisivas, se comprobó que, el 6 de septiembre de 2010, poco más de un mes antes de la muerte de Ferreyra, muchos de los personajes que formaban parte de la patota se hicieron presentes durante un corte de boleterías en el hall central de la Estación Constitución y recibieron órdenes de los mismos protagonistas.

En la causa, está demostrado que el barra Favale, presunto autor de los disparos que mataron a Ferreyra, no era un trabajador ferroviario y que el barra Sánchez, pese a que figuraba como tal, no tenía una relación profunda con el gremio. Por eso, la jueza concluye que el grupo de violentos no actuaba en forma “espontánea” ni por interés propio para evitar protestas contrarias a la conducción del gremio. Estaban allí por dinero, con su violencia a cuestas, para ponerla en juego cuando fuera necesario. Con esa violencia mataron a Mariano Ferreyra. Hoy, por suerte están en la cárcel.

Japón

La presencia del defensor japones Yuto Nagatomo puso al encuentro entre Inter y Brescia de ayer por la Liga Italiana bien cerca del terremoto que había sacudido al país asiático pocoas horas antes. Los 22 jugadores lucieron un brazalete negro y el camerunés Samuel Eto´o corrió a brazar a Nagatomo luego de marcar el 1 a 0 parcial a los minutos de la primera parte.

El partido terminó empatado 1 a 1 y Nagatomo no pudo festejar, si es que tenía ánimo para hacerlo. El Inter dejó escapar una nueva oportunidad de acercarse al puntero Milan. Mejor le fue al joven golfista japonés Ryo Ishikawa, quien involuntariam ente se convirtió en el protagonista del Cadillac Championship, que se disputa en Florida, Estados Unidos, debido al terremoto en su país.
Ishikawa, de 19 años, considerado una de las figuras del deporte japoonés más importantes en la actualidad, terminó el día con una tarjeta de 65 golpes, que le permitió ubicarse en el segundo puesto de la general. Antes de comenzar a jugar, se había enterado de lo que sucedía en su país.

El terremoto de 8,9 grados afectó directamente al norte del país, provocó incendios en 80 ciudades y afectó a 4 millones de casas. Las imágnes mostraron olas gigantes cargándose todo a su paso, calles partidas al medio, gente desesperada corriendo por la calle, barcos, autos y trenes flotando a la deriva y un panorama propio de películas de ciencia ficción que auncian el fin del mundo. Los muertos se contarán por miles.

En medio del caos, la Liga japonesa anunció la suspensión de la segunda jornada de la J-League. El comunicado de la Federación Japonesa anunció el aplazamiento de 19 partidos de la primera y segunda división, que se había iniciado la semana pasada. El béisbol, el segundo deporte del país, también suspendió los partidos de su liga profesional en Tokio, Chiba, Sendai y Yokohama, las ciudades más afectadas por el terremoto. También se suspendieron las jornadas de sumo y la Federación Internacional de Atletismo anunció la suspensión de la maratón de Nagoya.

Aquí el gol de Eto´o ante Brescia y el abrazo con Nagatomo:

El Barcelona fue demasiado para el Arsenal

La pared se rompió por el medio, lejos de los costados vacíos. Fàbregas tiró un tacó en el lugar equivocado, Iniesta leyó la intención, se filtró en la multitud de piernas y colocó el pase en cortada al corazón del área. Con la categoría de los cracks, Messi levantó la pelota por sobre el cuerpo del arquero Almunia y tocó al gol. Sólo una ráfaga de toques precisos podía romper la férrea defensa que el Arsenal inglés le puso al Barcelona. Ese 1 a 0 desató el partido y abrió el camino a la victoria de los catalanes. Pese al posterior descuento inglés, el Barcelona dominó campo y pelota durante casi todo el partido y se llevó el pase a cuartos de final.

Pese a las ausencias de algunas futbolistas importantes de ambos lados (Puyol, Piqué, Song, Walcott), el choque por los octavos de final de la Champios League entre Barcelona y Arsenal aparecía como uno de los mejores programas disponibles para ver en el menú del fútbol mundial. Equipos amplios, de pelota al piso e intenciones de ataque, que cuentan en su pasado inmediato con triunfos que certifican sus modos de hacer dentro del campo. Pero la expectativa de ver un encuentro abierto, con llegadas, naufragó desde el comienzo.

Seguramente con el video del encuentro del año pasado, donde se llevó a casa una goleada por 4 a 1, el técnico inglés Arsène Wenger eligió para el Arsenal el modelo que José Mourinho y el Inter plantearon ante el conjunto de Guardiola en la Champions League pasada. Once jugadores en su campo, equipo compacto, defensa achicando hacia adelante y espacios reducidos. Con esa receta contuvo al Barcelona la mayor parte del primer tiempo. Salvo un tiro al palo de Adriano y un remate de Messi, de poco más dispuso el Barcelona para abrir el marcador. A los 48 minutos del primer tiempo, Iniesta robó, pasó y Messi definió con clase de maestro. El nudo comenzaba a desatarse.

En la previa, el encuentro resultaba atractivo no sólo por lo que estos equipos muestran habitualmente dentro de la cancha, sino también por los modelos institucionales que representan afuera, en los despachos. Lejos de sostenerse con multimillonarios rusos o árabes para fichar superestrellas, el Barcelona y el Arsenal eligieron modelos propios para administrar sus clubes.

El equipo inglés es conducido desde el banco por el francés Wenger desde 1996. El técnico galo es licenciado en economía de la Universidad de Estrasburgo. No sigue la línea de los colosos de Europa de fichar grandes estrellas en su mejor momento, porque considera que los precios de los jugadores muchas veces están sobrevalorados. Por su afición a las estadísticas, a partir de su condición de economista, Wenger cree que los jugadores de edad más avanzada declinan en su rendimiento antes de lo que muchos suponen. Por eso, desde su llegada al club, se ha especializado en fichar a jóvenes jugadores para convertirlos en estrellas al compás del crecimiento del equipo. Por esa razón, se desprende de muchos de sus cracks antes de los 30 años (como los casos de Henry y Vieira).

El Barcelona, atravesado por la cultura catalana y el síntoma de pertenencia al club y la ciudad, ha combinado la presentación de grandes estrellas llegadas por millones con la promoción de jóvenes valores del club. Los catalanes también compran jugadores caros y su billetera gasta millones, pero de esos que hacen la diferencia y aseguran rendimiento, con las excepciones del caso, como el sueco Zlatan Ibrahimovic. A las estrellas adquiridas le suma el goteo permanente de su cantera, que aporta al equipo su columna vertebral.

Los dos modelos no fueron equiparables durante el primer tiempo, pero en el segundo tiempo, el Arsenal avanzó en el campo, como si la necesidad del empate lo impulsara a volver a su estilo habitual de ataque. La suerte lo ayudó: a los 52 minutos, Sergio Busquets cabeceó a su propio arco y empató el partido. Tres minutos más tarde, la expulsión de Van Persie devolvió el partido a su cauce conocido. Barcelona avanzó en el campo, Messi, Iniesta y Xavi se hicieron dueños del balón y por las bandas comenzaron a inundar el área de los gunners. A los 68, nuevamente Iniesta se filtró entre varios y asistió a Xavi para marcar el 2 a 1. Tres minutos más tarde, Messi cambió por gol un penal cometido a Pedro. Todo fue un monólogo del Barcelona y el modelo de fútbol catalán se adueñó definitivamente del espectáculo.

Cesc Fàbregas es una buena muestra del puente que une a estos dos clubes. A los 17 años, se marchó de la cantera de catalana tentado por el modelo Wenger. Con el tiempo, desde el centro del campo, con sus toques y conducción se convirtió en patrón y símbolo del Arsenal. Ayer no tuvo una tarde feliz. Su equipo, abandonó el modelo de ataque que lo caracteriza y eligió defender la ventaja obtenida en el partido de ida bien cerca de su arco. Igual quedó eliminado. El Barcelona lo hizo de nuevo y está en cuartos de final de la Champions League.

Quilmes, Madelón y el proceso

“Se terminó el proceso de Madelón en Quilmes. No hay marcha atrás”, dijo el hasta ayer técnico del cervecero en la puerta del vestuario tras la derrota como local por 2 a 1 ante Tigre. Con un jugador más durante 85 minutos por la expulsión de Martín Gómez, Quilmes no pudo mantener la ventaja que había conseguido en el primer tiempo con el gol de Caneo y sumó su cuarta derrota consecutiva. Se mantiene así último en la tabla de promedios, con escasas posibilidades de mantener la categoría. Además, ayer se quedó sin técnico.

Con ocho ascensos a lo largo de su historia, Quilmes es el club que más veces subió a Primera División, aunque también se despidió de ella la misma cantidad de veces. El último ascenso conseguido el año pasado tuvo algunas particularidades. José María Bianco, el técnico que inició la campaña, fue despedido tras el final de la primera rueda. Lo reemplazó Jorge Ghiso, quien pese a no ganar ninguno de los últimos 6 partidos del campeonato llevó al equipo a Primera División.

Pero lejos de premiar al plantel y cuerpo técnico que habían conseguido devolver al equipo a la máxima categoría, la dirigencia decidió hacer borrón y cuenta nueva. Ghiso no continuó en su cargo y Hugo Tocalli se hizo cargo del equipo. Llegaron nada menos que 22 jugadores, dos equipos nuevos. En la nómina se destacaban dos arqueros (Hernán Galíndez y Diego Morales), 9 mediocampistas y, la fritulla del postre, Juan Manuel Itubre, el argentino – paraguayo que venía con rendimientos destacados en Cerro Porteño pero que nunca llegaría a jugar en su estadía en el sur. Además, retornaron varios históricos del equipo como Danilo Gerlo, Miguel Caneo, Santiago Raymonda y Juan José Morales.

Una semana antes del inicio del torneo Apertura 2010, las elecciones en el club consagraron como presidente a José Luis Meiszner y como vice a Aníbal Fernández. El primero oficia como Secretario General de la Asociación del Fútbol Argentino y el segundo como Jefe de Gabinete de la Nación. Ellos dos sellaron el acuerdo conocido como “Fútbol para Todos”, que permitió a la AFA vender los derechos de televisación de los partidos de Primera División al Estado Nacional a cambio de 600 millones de pesos. Tras la exitosa negociación sellada 2009, juntaron fuerzas para aterrizar en el club de sus amores y dejar a Quilmes en la máxima categoría del fútbol argentino.

El nuevo conformado después del ascenso estuvo 11 fechas sin ganar en el campeonato de Primera, por lo que Hugo Tocalli dejó su cargo. Llegó Madelón, quien se presentó con dos derrotas. Tras la segunda, ante Gimnasia (LP), la barra brava apedreó el micro que traía a los jugadores luego del partido y rayó sus autos. Como para darle la razón a los violentos, en la fecha siguiente Quilmes consiguió su primera victoria en el torneo, al vencer a Godoy Cruz por 2 a 1. A partir de entonces el equipo encontró su forma e hilvanó 4 victorias en 6 partidos.

Pero el Clausura 2011 arrancó con 4 derrotas en fila. Tras la caída de ayer ante Tigre, el técnico Madelón se convirtió en el segundo que deja su cargo en cuatro fechas de torneo. Quilmes sigue última en la tabla de promedios y el equipo debería conseguir no menos de 25 de los 45 puntos en disputa para tener alguna chance de mantener la categoría.

En la derrota ante Tigre que selló la suerte de Madelón, el once inicial mezcló a históricos del club como Gerlo, Caneo, Diego Torres y Garnier, con jugadores de inferiores (Kalinski y Cerro), más otros que llegaron hace pocos días como Hernán Grana y Martín Cauteruccio. Jugadores como Gioda, Roselli y Hirsig ya no están más después de 6 meses. En esta historia de jugadores y técnicos que van y vienen, de amenazas, de compras compulsivas y de proyectos que ni siquiera duran 12 meses, era poco probable que la historia tuviera un final feliz. Madelón anunció ayer que su proceso llegó a su fin. Quizás nunca hubo un verdadero proceso.

La FIFA nunca pierde

Esta semana, luego de anunciar los resultados de la FIFA luego del Mundial 2010, su presidente, Joseph Blatter, se declaró como “el hombre más feliz. Quizás sea lo más importante para un hombre de finanzas como él, de trajes y hoteles caros, y de poca pelota y campo de juego.

Esta semana, Blatter informó que el organismo que preside obtuvo ganancias por 631 millones de dólares por la última Copa del Mundo. Así, la FIFA cerró su balance anual con ganancias por 202 millones de dólares, en gran medida por la venta de derechos de transmisión del torneo.

Los ingresos de la multinacional del fútbol aumentaron 59% comparado con los cuatro años previos al Mundial de Alemania 2006, aunque ese torneo generó mayores ganancias: 663 millones. La rueda de beneficios seguirá rodando, ya que para el próximo Mundial de 2014 la FIFA tiene listos la mayoría de los acuerdos, ya que firmó contratos por dos torneos con casi todas las cadenas de televisión y patrocinadores.

En 2003, la institución tenía sólo once millones de dólares en sus cuentas. Pero en el período 2007-2010, los ingresos alcanzaron los 3.200 millones de dólares, multiplicando por 12 los resultados alcanzados en 1995-1998. Sólo en 2009, la FIFA obtuvo beneficios por 196 millones de dólares y amplió sus fondos propios a 1.061 millones. Tanta plata había ganado hace dos años, que Blatter repartió 52 millones entre las asociaciones participantes del máximo organismo del fútbol. Hoy, las reservas de la FIFA suman 1.280 millones de dólares. Sus 387 empleados se reparten 65,3 millones de dólares en sueldos, a un promedio de 168.700 anuales cada uno.

El aumento en más de 200 millones en reservas en el último año se debe en gran a los resultados favorables del Mundial de Sudáfrica. Para aterrizar en suelo africano, la FIFA obtuvo una exención de impuestos para sus ganancias y se valió de su figura de asociación sin fines de lucro, protegida por la ley suiza, que invierte su dinero en el desarrollo del fútbol. El Gobierno sudafricano gastó más de 6.000 millones para organizar la Copa del Mundo, cediendo sus derechos de marketing, publicidad y la administración de la venta de entradas y paquetes turísticos. La FIFA recaudó 3.800 millones y ganó más de 600.

Comparado con una gran multinacional, las ganancias de la FIFA no son tan importantes. Probablemente, dentro del gran negocio del fútbol, haya otros actores que hayan recaudado mucho más. Aunque en medio de clubes quebrados que se compran y se venden, de deudas multimillonarias y concursos de acreedores, el máximo organismo del fútbol mundial sigue contando sus ganancias. Decía el periodista Dante Panzeri: “Muchos son los problemas de difícil solución por escasez de dineros. El del fútbol es quizás el único en el que las soluciones son difíciles por abundancia de dinero”.

Kadafi y Messi

“Para la naturaleza humana no hay nada inaceptable”
Thomas Wiseman

En silencio, el mundo ve a la muerte transitar por Libia. Primero Túnez, luego Egipto, Bahrein, Argelia, el mundo árabe está enterrando a sus dictadores, o al menos intenta luchar contra ellos.

Es interesante pensar como, desde que los jóvenes multimillonarios árabes decidieron hacer pie en occidente y estrechar lazos allí, fueron vistos muchas veces como simpáticos aventureros dispuestos a levantar algún equipo de fútbol de capa caída (Málaga, Manchester City) o como empresarios - políticos ávidos de invertir dinero en eventos deportivos como el Mundial de Clubes, la Fórmula 1, el Masters Femenino de tenis o el Mundial de fútbol de 2022. Los habitantes de estos países podrían así ver a sus ídolos más de cerca.

Muchos de los mecenas dueños de millones son parte de estas familias de dictaduras que gobiernan desde hace décadas estos países de Medio Oriente, sin democracia ni derechos humanos. Se ve que ni a los clubes ni las federaciones respectivas les importa de dónde nacen los millones con los que pagan sus deudas.

Saadi Kadafi, uno de los hijos del todavía líder libio, construyó una carrera como futbolista de la mano de un pobre desempeño en las canchas pero con sus millones sobre las espaldas. Así, clubes de Malta e Italia (como Udinese, Perugia y Sampdoria) parecieron ver en Kadafi hijo un anzuelo para llegar a los miles de barriles de petróleo de su país. Hoy, el joven Kadafi dirige la Federación Libia de Fútbol, el Comité Olímpico de su país y tiene una participación mayoritaria en el club Al Ahly Trípoli. Además, en estos días desempeña un papel determinante en la resistencia del gobierno de su padre contra el avance rebelde.

Su padre aún no fue expropiado de las acciones de la Juventus, donde es el segundo mayor accionista. Mediante la empresa Lafico, una empresa árabe dedicada a las inversiones extranjeras, Kadafi padre cuenta con el 7,5 por ciento de las acciones del club, valuadas en 17,5 millones de dólares. En estos días, sus directivos se debaten en cómo explicar que desde 2001 se sientan a la mesa con semejante personaje, o con sus enviados, y manejan el club con los dineros que provienen de sus manos.

Este fútbol moderno, de sponrsors y futbolistas convertidos en estrellas, muchas veces se nutre de dinero mal habido. Pero si a muchos gobiernos no les interesa el origen de los depósitos bancarios, menos podrá esperarse de los dirigentes deportivos.

Los futbolistas que disfrutan de los millones son modelos para las mejores marcas y para los miles de hinchas que los miran desde la tribuna y la televisión. Hace pocos días, un niño de Libia sostuvo una pancarta que en la ciudad de Bengasi, al noroeste del país, que exigía el apoyo de Lionel Messi a la lucha del pueblo contra su líder dictador. “Messi dice que lo que pasa en Libia ahora es una verdadera carnicería", rezaba el cartel. Justo Lionel, que se expresa poco fuera de la cancha, pero mucho dentro de ella, era incentivado a denunciar las atrocidades de Kadafi. Habla poco y dice menos Messi cuando enfrenta los micrófonos. Si no tiene mucho para contar sobre la pelota, menos podrá agregar sobre la política.

Cuando Diego Maradona fue excluido por doping en el Mundial de 1994, hubo protestas callejeras en Bangladesh. Quizás en aquel tiempo de menos sporsors y más pelota al piso había más lugar para lo auténtico. Hoy, todo es corrección y buenos modales en el primer mundo deportivo. Mientras tanto, las balas se cruzan en Libia. Allí Messi no es el mesías como en Barcelona.

Galeano, Messi y los mesianismos

Hace pocos días, el escritor uruguayo Eduardo Galeano recibió en México el diploma de honor y la Medalla 1808 como reconocimiento a su trayectoria, en una ceremonia realizada en el antiguo Palacio del Ayuntamiento del Distrito Federal.

Consultado por las revueltas que se producen en estos días en Medio Oriente y el papel de Estados Unidos, Galeano eligió la metáfora futbolera. “A mí me parecen peligrosos todos los mesianismos, tengan el color político que tengan y provengan de la religión de donde provengan. El único mesianismo que no me parece peligroso es el mesianismo de Lionel Messi, el mejor jugador de futbol del mundo”. En algunas manifestaciones que tuvieron lugar en Libia se exhibieron algunas pancartas con el nombre de Messi. Parece que allí sí lo ven al rosarino como un posible salvador.


"Messi dice que lo que pasa en Libia ahora es una verdadera carnicería", reza la pancarta que enseña Mohamed, un adolescente de 13 años, en el centro de Bengasi, en una particular forma de usar a su ídolo futbolístico para apoyar la rebelión contra Khaddafi. Sin embargo, Messi aún no se ha pronunciado sobre el conflicto que se vive en aquél país.


Aquí la entrevista a Eduardo Galeano, donde habla sobre Messi y los mesianismos: